Análisis económico y sus indicadores: Úselos correctamente e invierta con mayor certeza

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                                                                                                    Para E D-M V por su hermosa sonrisa.
 
La tendencia que asuman los mercados financieros depende sustancialmente de la evolución económica tanto de la nación como de los países desarrollados e incluso de los mercados emergentes. 

Dentro del análisis fundamental afirmamos que el inversionista novato debe comenzar por estudiar cómo se encuentra la economía internacional, durante la crisis en 2008 en la economía estadounidense los indicadores económicos negativos prevalecieron, lo mismo a partir de 2020 con la aparición de la pandemia provocada por el COVID 19 que deterioró aún más la calidad y cantidad del empleo, incrementó la desigualdad del ingreso, elevó la cantidad de personas en estado de pobreza en el mundo y por supuesto, afecto significativamente la economía y las finanzas de los agentes económicos.

Si somos incapaces de comprender e interpretar correctamente las variables, así como su impacto en las finanzas, seguramente al ahorrar o invertir lo haremos equivocadamente con el resultado evidente de tener pérdidas monetarias.

Para estudiar la economía internacional tenemos que enfocarnos en las perspectivas de crecimiento, productividad, desempleo, tasas de interés e inflación entre algunas otras variables, particularmente de la economía de los Estados Unidos de América, la Unión Europea, Japón y mercados emergentes como China, Rusia y la India, además naturalmente de los países en desarrollo catalogados como de ingresos alto como ocurre con el caso de México.

Los indicadores debemos comprenderlos como coyunturales y estructurales, los primeros se refieren a la evolución de variables económicas en el año en curso del análisis, en tanto que, el segundo, a la situación específica de la economía o de la empresa permanentemente o de largo plazo.

 

¿Qué variables tenemos que estudiar al hacer análisis económico? 

 
En realidad, no hay un criterio general y por ende no hay una lista específica de variables microeconómicas o macroeconómicas que sean indispensable analizar y así tener un análisis económico eficiente y exacto que nos permita anticiparnos a la evolución de la economía y al comportamiento de los mercados financieros para con ello tomar las decisiones de inversión adecuadas.
A pesar de ello, de manera regular se toman las siguientes:
 
Tasas o tipos de interés
Crecimiento y ciclos económicos
Inflación
Desempleo
Política monetaria y financiera
Política fiscal
 
 
 

Tasa o tipo de interés

 
El costo del dinero es por definición una tasa de interés, pero en los mercados existen una enorme cantidad de ellas. Teóricamente cada vez que suben las tasas de interés disminuye el principal indicador bursátil y viceversa, en otras palabras, tasas de interés e índices bursátiles tienen relación inversa.

La comparación es efectuada entre la tasa empleada como líder del mercado o libre de riesgo, tal es el caso de los Certificados de la Tesorería de la Federación (CETES) a plazo de 28 días en México o el Treasury Bill (T-Bill) a plazo de 91 días en los Estados Unidos de América. Durante los años 2020 y 2021 estos han subido por lo que podríamos anticipar una caída en los principales indicadores bursátiles como el Índice de Precios y Cotizaciones, así como el índice Industrial Down Jones.

También se pueden utilizar otras tasas de referencia, en los últimos años se ha empleado la denominada Secured Overnight Funding Rate (SOFR), que sustituye a la London Inter Bank Ofer Rate (LIBOR) y que se ha expandido hacia el mercado de derivados tomándose como activo subyacente. En México también se comienza utilizar la nueva Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) de fondeo a un día (desde enero 2020). En la gráfica 1 podemos observar como se ha comportado entre octubre de 2020 al mismo mes de 2021.

Fuente: Banco de México.
 
Para valorar esta relación usualmente se construye lo que llamamos curva de rentabilidades, la cual, genera cuatro formas fundamentales que presentamos en la figura.
 
                                    Curvas de intereses posibles en un mercado
Fuente: Instituto de Asesoría en Finanzas Internacionales (IAFI)
 
La psicología del inversionista es determinante para el comportamiento inverso entre interés y evolución de la bolsa de valores, dado que, cuando las instituciones bancarias pagan mayor rendimiento lo hacen a su vez de manera más segura, en este sentido, los inversionistas optan por retirar los recursos en bolsa (venden acciones) haciendo caer los precios, para abrir cuentas bancarias.

En cambio, si el costo de dinero disminuye en los intermediarios financieros los agentes económicos prefieren correr un mayor riesgo retirando los recursos monetarios de cuentas bancarias para trasladarlos a las alternativas bursátiles, ya sea compra directa de acciones o a través de productos como los fondos de inversión, en búsqueda de un mayor rendimiento aceptando correr mayor riesgo.

Un elemento de controversia respecto a los intereses es la frontera entre el corto y el largo plazo, si bien, los instrumentos del mercado de dinero son definidos como aquellos que pagan intereses en periodos máximos de un año y el mercado de deuda de largo plazo los que superan los 12 meses, en la realidad el efecto de las tasas de interés depende de muchas otras variables, así en periodos de alta volatilidad, alta inflación y en general considerada como un periodo de recesión o crisis como la que ocurrió en 1987, 1995, 2008 o 2020, tres meses es demasiado tiempo.

En México, por ejemplo, durante la económicamente difícil década de los ochenta se crearon los productos bancarios conocidos como cuentas maestras, las que tenían plazos de vencimiento diario. En cambio, en el bienio 1992-1993 hubo una gran estabilidad macroeconómico, de tal suerte que el gobierno federal emitió por primera vez Certificados de la Tesorería de la Federación a plazos de 720 días. Durante la pandemia se incrementó sustancialmente la demanda por el efectivo y se privilegió las cuentas corrientes de corto plazo, despreciando el rendimiento por el afecto a mantener alta liquidez.

Otro punto de controversia es la anticipación del mercado de acciones con respecto al ciclo económico y en especial al de las tasas de interés. Esto porque cuando la actividad económica está en recesión, las autoridades financieras tienden a presionar a la baja las tasas de interés para impulsar la actividad. 

Esta situación en particular se manifestó claramente en Estados Unidos de América, país donde después de la caída del precio de los valores tecnológicos y el ataque terrorista del 11 de septiembre, la recesión profunda en la que cayó orilló a la Reserva Federal a bajar el nivel de los intereses, que posteriormente por el “efecto contagio” pronto el resto de las economías entraron en un periodo recesivo y también los redujeron.

Con la presencia de la crisis subprime la reducción en tasas llevó a colocarlas en niveles cercanas al cero y permanecieron así durante mucho tiempo.

Con la aparición de la pandemia y la desenfrenada preferencia por la liquidez, además de su fuerte efecto en la actividad económica, la reserva federal estadounidense ha mantenido su tasa en rangos de entre 0% y 0.25%, situación que se ha mantenido desde marzo del 2020 hasta octubre del 2021 y que seguramente se mantendrá durante el 2022.

Antes de la pandemia Banco de México había aumentado sustancialmente las tasas de interés llegando a niveles superiores al 8%; con la aparición del COVID 19 decidió bajarla radicalmente a casi el 2.5%. No obstante, el descontrol de la inflación tanto a nivel mundial como en México, los funcionarios responsables de las decisiones de los niveles en la tasa de interés del banco central han optado por aumentos significativos que han devuelto los rendimientos a niveles cercanos al 5%, situación que seguramente continuará, dado que aún la tasa de interés real se mantiene negativa.

La evolución del interés a los agentes económicos que ahorran o invierten en intermediarios financieros como los bancos, sociedades financieras o uniones de crédito entre otros que están autorizados a prometer la devolución del capital más el pago de un accesorio financiero, pueden emplear la tendencia de la tasa de interés para decidir a qué plazo invertir. Cuando las tasas de interés tienen tendencia alcista la mejor opción es el corto plazo, dado que por ejemplo un pagaré a plazo fijo podría pagarles un 4% en un mes y al siguiente les ofertarán el 4.5% en una situación hipotética.

Por el contrario si la tendencia es bajista, se tiene que optar por el largo plazo para asegurar los mayores rendimientos, de nueva cuenta hipotéticamente si se invierte en un pagaré a plazo a 1 año al 7% y dado que las tasas se están bajando, al siguiente mes el mismo pagaré puede ofrecer el 6% y así continuar bajando.

Para las empresas la reducción de los intereses les permite disminuir gastos financieros e incluso amortizar anticipadamente sus deudas. También pueden conseguir créditos más baratos, pero a su vez en el mercado de valores sus acciones tienden a demandarse más. Por ello, el mercado de valores inicia primero su recuperación antes que la economía en su conjunto.

En una fase de auge económico, las tasas de interés muestran una tendencia al alza con lo cual se tiene un efecto contrario del que acabamos de describir en el mercado de acciones.
Al valorar la relación entre intereses y rendimientos bursátiles debemos siempre considerar tasas reales y no nominales, dado que, las primeras descuentan el efecto de la inflación, en tanto que las segundas no.

Para dar seguimiento a las tasas o tipos de interés lo recomendable es entrar de manera continua a la página web del Banco Central, el cual regularmente asume el nombre del país de origen como son los casos del Banco de México, Banco de España, Banco de la República de Colombia, Banco de la República de Argentina, Banco de Japón. No obstante, hay casos que no sucede así, como en el caso de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED por sus siglas en inglés); Bundesbank o el Banco Central Europeo.
 

Crecimiento y ciclos económicos

 
Una de las grandes preocupaciones de autoridades e investigadores económicos, ha sido, conocer el comportamiento futuro de la actividad económica, la cual, está sujeta a continuos cambios en su tasa de crecimiento.

El indicador para medir el crecimiento de cualquier economía es el producto bruto, en el caso de los países desarrollados se utiliza el Producto Nacional Bruto (PNB) y para países en desarrollo el Producto Interno Bruto (PIB).

El primero se define como el valor monetario de todos los bienes y servicios producidos por empresas nacionales sin importar el país donde se encuentren ubicadas. Se contabiliza lo que producen todas las empresas nacionales sin importar si producen dentro de la nación o lo hacen en el extranjero. Por ello, por ejemplo, a los estadounidenses les interesa conocer cuál es el nivel del PNB, siendo menos relevante el conocimiento del PIB.

Por su parte, el PIB es definido como la suma del valor monetario de todos los bienes y servicios producidos por empresas exclusivamente al interior de un país, sin importar el origen de estas. Mide entonces, lo producido exclusivamente al interior de la nación, no importando si lo produce empresas nacionales o extranjeras. De ahí que para países como México resulte más conveniente la medición del PIB.


El Producto Nacional Bruto lo utilizan de manera regular para su medición países desarrollados como Estados Unidos de América, Reino Unido, Italia, Canadá, Japón, Alemania y Francia. En tanto que países como México, España, Colombia, Argentina, Chile, Sudáfrica y muchas naciones más emplean el Producto Interno Bruto.

Sin importar cuál de los dos indicadores se utiliza, ambos miden el crecimiento y para poder ser bien utilizado deben considerarse, dos son los elementos fundamentales en su análisis para la toma de decisiones de inversión, el primero se refiere a que la medición tiene que ser en términos reales, dado que a precios corrientes no ha descontado el efecto del aumento en el nivel general de precios y el segundo es que para el inversionista resulta más importante la expectativa que el propio dato de crecimiento.

Hay un viejo adagio que señala que “hay que comprar con el rumor y vender con la noticia”, por ello, las declaraciones del presidente de la Reserva Federal en Estados Unidos o el Gobernador de cualquier banco central, tienen un impacto por la expectativa que generan y no tanto por la realidad que se presente.

Así, durante muchos años se ha especulado sobre cuál será el rumbo de la tasa de interés en EUA, en la zona euro o en cualquier otro país. Pero particularmente, sobre cuál será el rumbo del crecimiento económico o si por el contrario se entrará en fases negativas (conocidas como desaceleración o recesión económica). En función de lo que se espere será como se actúe en el presente.

La pandemia contrajo la actividad económica en todo el mundo, presentando por primera ocasión en el siglo XXI porcentajes negativos cercanos en algunos casos al 10% y en otros aún mayores. Con la aparición de las vacunas se ha vuelto a porcentajes positivos, pero aún insuficientes para recuperar niveles de empleo, ingreso y productividad necesaria que permita dar a la evolución económica una calificación de prosperidad.

En la economía existen muchas formas de medir el PIB, ya sea por la metodología empleada o por la teoría económica que lo sustente. En general la ecuación más empleada es:
 
                                                            PIB = C + I + G + XN
 
Donde C es el consumo privado, I la inversión productiva (pública y privada), G el gasto del gobierno y XN las exportaciones netas que resultan de restar a las exportaciones (X) las importaciones (M), cuyo resultado puede ser negativo (déficit), positivo (superávit) o estar en equilibrio (en la práctica no ocurre). Cada uno de estos determinantes tienen un peso relativo en importancia según el país de estudio, sin embargo, por lo regular es el consumo quien participa más. Por ello, resulta tan significativa como una medida de pronóstico la confianza que tengan los consumidores para la evolución futura del crecimiento.

La actividad económica sustancial de las familias es consumir y este a su vez se determina por los ingresos brutos menos el pago de los impuestos. En este sentido, el consumo puede incrementarse elevando las remuneraciones o disminuyendo los impuestos.
Por su parte, los agentes económicos que invierten son las empresas y su nivel se determina por la tasa de interés en un sentido inverso, esto es, entre mayor sean los intereses la inversión productiva será menor y viceversa. La variable económica que se emplea para medirla es la formación bruta de capital.

El gasto del gobierno depende de su política económica y su orientación ideológica. Como agente económico el gobierno es improductivo, dado que solamente se enfoca a gastar y esta actividad resulta ser autónoma, aunque su directriz recae en la política fiscal aplicada por el primer orden de gobierno.

Las exportaciones netas son el resultado del saldo total de exportaciones menos el de las importaciones. Con lo cual se puede tener tres resultados posibles, negativo (déficit), positivo (superávit) y neutro (equilibrio). En la práctica es normal encontrar los dos primeros, el último regularmente es solo en la teoría. El saldo neto del sector externo depende sustancialmente de los niveles del tipo de cambio y de los intereses aplicados en los países que comercian entre ellos.

En la gráfica  presentamos el crecimiento histórico de la economía mexicana en variaciones porcentuales, en ella podemos observar claramente la caída del 2020 y la recuperación del 2021.
                                                            Crecimiento histórico del PIB en México.
Fuente: INEGI.
 
Los efectos negativos de cada crisis presentada son claros, en 1995 las dificultades de cartera vencida de la banca que llevó al gobierno a tener que implementar programas de apoyo a los deudores mexicanos, muestran como el PIB presenta tasas negativas. 

Los problemas generados por la subprime nuevamente en el sistema bancario, pero por primera vez ocasionados en un país desarrollado y peor aún en Estados Unidos, arrastró a todas las economías y México no fue la excepción, por lo que, el indicador nuevamente presenta porcentajes por debajo de cero y naturalmente la historia se repite en 2020, aunque, reiteramos con niveles porcentuales negativos extremadamente alto.


Con esta información se pueden construir y determinar los ciclos económicos que atraviesa una economía. Por definición, son fluctuaciones observadas en la actividad económica agregada. Un ciclo consiste en expansiones que ocurren aproximadamente al mismo tiempo en varias actividades económicas, seguidas por desaceleraciones igualmente generales, recesiones y recuperaciones; estas últimas dan paso a la fase de expansión del próximo ciclo. 

Los ciclos son recurrentes, pero no periódicos y su duración varía típicamente desde más de un año hasta diez o doce años, de acuerdo a la definición proporcionada por el INEGI.
 
                                 Fuente: Instituto de Asesoría en Finanzas Internacionales (IAFI)

La pregunta más importante respecto al ciclo económico siempre será, ¿Cuánto durará? En épocas de auge lo deseado es que mantenga una larga duración, en cambió cuando la economía entra en recesión y/o depresión se espera tenga una breve presencia.

Lamentablemente, la existencia de un ciclo económico es plenamente reconocida y estudiada, pero su duración no es posible asegurarla, la recesión en los Estados Unidos que inició desde el 2000 duró hasta el 2005 y sin embargo, en el 2008 nuevamente entró en una crisis de origen económico que pronto se transformó en financiera, con lo cual, además del deterioro en la inflación y el empleo entre otros aspectos, se presentó la quiebra de varias instituciones financieras.

La pandemia del COVID 19 todos sabemos que se declaró en marzo de 2020 y con ello observamos la caída del crecimiento económico, entrando en una fase de recesión aguda que se ha convertido en una increíble depreciación mundial. Con la llegada de las vacunas y la vacunación de un porcentaje muy alto de la población en países desarrollados y algunos en desarrollo como es el caso de México, el aumento en los niveles de crecimiento ha sido significativo, pero ello, no significa que se haya acabado, por lo que la crisis económica no sabemos cuándo terminará.

A pesar de ello, hasta antes de la pandemia, distintas experiencias tanto en Estados Unidos como en otros países mostraban que un promedio regular en la gestación y duración de un ciclo económico era de entre tres y cuatro años, pero este horizonte temporal solo se refiere a una de sus etapas y sin embargo, su final puede variar. 

Con la globalización y la formación de crisis en los principales países desarrollados (particularmente del país americano), además de la crisis de salud mundial, tenemos certeza de cuánto ha afectado a la población, pero desconocemos cuánto más seguirá deteriorándose en particular en el tema de la desigualdad social. 

Sabemos cuándo y porqué comenzaron, pero desconocemos definitivamente cuándo terminará y en qué momento podremos decir que hemos retornado a la normalidad.
La importancia del ciclo económico en el análisis bursátil va de la mano con el estudio sectorial, en particular existen sectores e industrias que van a la par del ciclo económico en tanto que las hay que van en dirección opuesta, esto es que en recesión aumentan y en auge disminuyen, su conocimiento es uno de los elementos que el analista puede utilizar para presentar sus recomendaciones.

Existen países como México que dependen sustancialmente del sector terciario, tal como podemos ver en las cifras del PIB sectorial del cuadro 1.
 
Cuadro 1. Producto Interno Bruto trimestral, cifras desestacionalizadas.
Cifras preliminares, debido al método de estimación las series pueden ser modificadas al incorporarse nueva información.
Fuente: INEGI.
 
Resulta lógico pensar que aquellas empresas ligadas al sector terciario tendrían comportamientos similares al de la economía, es decir, si hay crecimiento las empresas dedicadas al comercio o al servicio generarán también una mayor expansión y aumento en sus utilidades.

Cada país sin embargo, tiene su propia particularidad, pero de manera genérica diferentes estudios han mostrado que cuando existen periodos en que se inicia el crecimiento económico, sectores como el transporte, la energía y los bienes de consumo se convierten en una excelente alternativa de inversión durante ese periodo de tiempo.

En cambio, cuando se presenta una aceleración en el crecimiento pero justo antes de alcanzar la cima, resulta atractivo optar por acciones o empresas que se ubican dentro de la industrias de la transformación y producción de equipo. También de cualquier empresa dedicada a los servicios financieros como bancos u otros intermediarios.

Si la economía de acuerdo con el ciclo económico está en franca recesión la mejor opción es buscar empresas ubicadas en el sector primario o las energéticas entre otras que tengan un comportamiento inverso al de la evolución económica.

Para el caso particular de México en momentos en que el ciclo económico se encuentra en franco crecimiento, optar por la construcción o producción de materiales de construcción resultan adecuadas para invertir. En cambio, cuando hay un auge o bonanza económica mirar a las tecnológicas, de telecomunicaciones o financieras son adecuadas para generar plusvalías importantes.

Aquellas empresas o sus acciones que están catalogadas dentro del sector comercial o de alimentos, es necesario efectuar un análisis coyuntural que permita conocer cuál es la tendencia que mantendrán en el corto plazo, dado que son inversiones que requieren este tipo de estudios coyunturales para tomar una decisión, dado que el comportamiento del consumidor y los niveles de inflación tienen una incidencia importante.
 
 Inflación


La información referente al aumento generalizado y constante de los precios es medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) como es conocido en muchos países. En México en particular se denomina Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), cuya variación en el tiempo es con lo que se calcula la tasa de inflación. Esta información es producida y difundida por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía (INEGI), además puede consultarse información sobre el tema también en el portal del Banco de México, en virtud de que su finalidad es proveer a la economía del país de moneda nacional y su objetivo prioritario es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de dicha moneda.

Cada país tiene un patrón de consumo distinto y por ende, la metodología y grupo de precios genéricos suelen ser distintos y crear canastas distintas.

En Colombia por ejemplo asume el nombre de Índice de Precios al Consumidor (IPC) y está a cargo del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) e incluye a la población urbana de veinticuatro ciudades capitales que operan como departamento y que concentran el mayor número de habitantes del país.

En cualquier país para su construcción se toman los precios por grupo de gasto y subgrupos en cada uno. En México estos son alimentos, vivienda, vestuario, salud, educación, cultura y esparcimiento, transporte, comunicaciones y otros gastos.

La inflación es la variable que más daño provoca a cualquier economía tanto en su flujo real como en el financiero. Cuando tiene un alto nivel trae como consecuencia aumento de intereses, encarecimiento todo tipo de crédito aunque tiene efecto perverso principalmente en el de consumo, macroeconómicamente ahorro e inversión tienen una reducción significativa.
Para una correcta interpretación de toda variable económica se debe calcular o estimar en términos reales, porque este concepto implica que ya ha sido descontado el efecto del aumento en los precios. 

Esto es importante porque cuando, por ejemplo, se deposita 1 millón de unidades monetarias en cualquier producto financiero que prometa pagar una tasa de interés, el propietario al final del periodo invariablemente tendrá un mayor monto de activos monetarios, pero dependerá de la tasa de inflación, cuánto habrá aumentado o disminuido su poder adquisitivo. 

Si fuese el caso que se le pagase un 10%, en un año tendría 1,100,000 unidades monetarias, obteniendo una ganancia de capital de 100,000, pero con esta cantidad de dinero puede tal vez comprar más o menos de lo que compraba hace un año con el millón.

Cuando se compran acciones se adquiere una parte alícuota del capital, convirtiéndose en propietario que además del posible pago de un dividendo es factible que se le entreguen utilidades por acción. Muchos pueden pensar que con ello, se tendrá asegurado una inversión real positiva, sin embargo, no es así. Cuando la inflación tiene tasas muy elevadas y su variación es acelerada, puede perderse poder adquisitivo, aunque el monto de dividendos o utilidades por acción sea positivo.

La bolsa de valores no está exenta a este fenómeno, debemos recordar que el IPC es un índice de precios y que estos aumentarán en la medida en que suba la inflación, con lo cual invertir en bolsa resulta mucho más caro y los rendimientos exigidos por los inversionistas para considerarlo atractivo también tienen que ser elevados, así, en una burbuja inflacionaria en activos bursátiles, se alienta la especulación y no el propósito original del mercado secundario que es generar liquidez.

Aunque México ha tenido ya varios años con inflación de 1 dígito (menos del 10%), comparativamente con la de países desarrollados, en especial con los Estados Unidos de América aún continúa siendo demasiado elevada. Esta relativa tranquilidad en la variación de los precios nos ha acostumbrado, con lo cual su análisis en materia bursátil ha sido poco significativo, pero ello no quiere decir que haya dejado de ser importante. En Estados Unidos, por el contrario, aunque también es de un dígito se incrementó de manera importante a tal grado que afectó fundamentalmente la confianza del consumidor americano.

De hecho, desde el 2019 comenzaron las presiones inflacionarias que en el mundo se ha convertido en la principal variable a seguir para estudiar su comportamiento y su duración. 


En México al primero de septiembre del 2021 alcanzó una tasa histórica del 6%, cifra que comparativamente contra el 4.75% de rendimiento que es ofertada por los CETES a 28 días, aquellos que optan por este producto siempre tendrán al termino del plazo más dinero, pero su poder adquisitivo se habrá reducido. 
 
Desempleo.

 
La tasa de desempleo abierto es el principal indicador que existe en México para medir el desempleo y particularmente ha sido muy criticado, dado que si una persona ha buscado empleo y lo ha conseguido al menos por una hora oficialmente no es desempleada, por otra parte, para que se considere desempleado tiene que estar buscando trabajo y hay muchos autoempleados o dedicados a la economía informal que no buscan trabajo, por lo que también, oficialmente no están desempleados. 

En fin, un indicador que genera mucha polémica, pero es el que más presencia tiene, dado que hay uno más que es el número de asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero es un universo muy pequeño comparado con el total de la Población Económicamente Activa (PEA) que considera a la población que se encuentra en edad de trabajar.

La metodología de medición resulta diferente dependiendo del país. En Estados Unidos se calcula a través de la Encuesta de Población que se aplica cada mes y ofrece información relativa a la fuerza laboral, empleo, desempleo, personas fuera de la fuerza laboral, horas de trabajo e ingresos. Se realiza por el buró de estadísticas del trabajo (BLS por sus siglas en inglés).

La información del desempleo en materia bursátil se da en los dos extremos de la actividad económica. Esto es, cuando la economía en su conjunto comienza a tener problemas y presenta una contracción, la tasa de desempleo representa una señal de su debilidad. Cuando la población carece de empleo disminuyen sus ingresos reales, baja el nivel de consumo, ahorro e inversión productiva (que afecta a las empresas que cotizan en bolsa) y financiera (alterando a todo el sistema financiero en general, pero particularmente las inversiones bursátiles).

Cuando económicamente hablando un país comienza a tener una evolución positiva, la inversión productiva y financiera tiene un mejor comportamiento y muestran tendencia alcista, sin embargo, ello puede confirmarse cuando la tasa de desempleo disminuye y mantiene una baja constante. Ello, porque el empleo es el primero en disminuir en contracción económica, pero el último en recuperarse, siendo, por tanto, el indicador que confirma que la época de crecimiento ha dado inicio.

En este país desempleado es toda persona sin empleo, que lo ha buscado activamente durante las cuatro semanas previas. También se catalogan como tal a aquellas que están a la espera de empleo, así como empleados que hayan sido despedidos temporalmente.
 

Indicadores del sector monetario y financiero

 
El indicador más preciso es el relacionado a la oferta monetaria y en este sentido los agregados monetarios son los indicados para realizar su valoración. En cualquier país el término para designar a los agregados monetarios son M1, M2, M3 y M4, aunque la metodología para su cálculo sea relativamente distinta.
M1 está formado en términos generales por el efectivo (billetes y monedas en circulación) y los depósitos a la vista (cuentas corrientes) denominadas en moneda nacional.
M2 es M1 más el ahorro en todo el sistema financiero nacional denominado en pesos mexicanos.
M3 es M2 más los depósitos hechos por no residentes.
M4 es M3 más todos los demás instrumentos e instituciones financieras de residentes y no residentes incluso de las realizadas en figuras financieras fuera de México.
En el análisis económico conocer las cifras de los agregados monetarios en especial de M1 y M2 resulta importante, pero lo es más el estar siguiendo los lineamientos en materia de política monetaria que determine el Banco Central, la cual relaciona dos variables clave, la oferta de dinero y las tasas de interés de las que ya esbozamos su impacto general en el análisis bursátil.
Respecto a la oferta monetaria está sin duda está relacionada con la actividad económica general, incluyendo el mercado de valores y por supuesto el mercado de acciones. Dentro de los instrumentos de política monetaria más útil para su manejo que tiene a su alcance el banco central es el de operaciones de mercado abierto, en el cual el organismo central puede aumentar la cantidad de dinero comprando valores gubernamentales, o disminuirla poniendo a la venta los títulos emitidos por el gobierno.

Al comprar valores en el mercado abierto, el banco central inyecta dinero a la economía que se distribuye a través del sistema financiero, el cual como todo sistema de ductos se va infiltrando a todos los sectores y agentes económicos. El resultado directo al mercado bursátil por un aumento en la cantidad de dinero es la subida en el precio de las acciones y en general de los títulos bursátiles.

Por el contrario, cuando por operaciones de mercado abierto el banco central vende valores se la oferta monetaria disminuye en un intento de reducir el incremento en el precio de los bienes, lo que naturalmente afecta también a la baja al precio de las acciones.

Hay mínimo dos elementos que hacen que los planteamientos tan simples como los acabamos de formular se compliquen, el primero es que para que efectivamente el aumento del dinero beneficie a la economía en su conjunto y en particular al mercado de acciones, al mercado bursátil y sus participantes no debe importarles si el incremento monetario fue excesivo o inadecuado. Recordemos que un incremento en la cantidad de dinero también conlleva un incremento en las tasas de inflación y de tasas de interés, si desde el punto de vista de los inversionistas estos últimos aumentarán más que la cantidad de dinero, reaccionarán poniendo a la venta sus acciones y por resultado lógico disminuirá el precio de las acciones ante los temores que causan los cambios al alza de la inflación.

En segundo lugar, una variación en la política monetaria puede hacer reaccionar a los inversionistas, pero también puede ser que no sea así, dependerá mucho de la coyuntura en la que se viva y especialmente de la variable o evento económico que centre su atención al momento de que el banco central cambie su política monetaria. Es más, puede ser que de hecho la propia política monetaria en si no les interese, sino que fundamenten sus decisiones de inversión más en las expectativas con respecto a los cambios, así su interés se centrará en lograr un adecuado pronóstico sobre los cambios futuros de la política monetaria y con ello el mercado tiende a reaccionar por anticipado a los cambios reales de la política.

Este último punto en particular obliga a distinguir entre los cambios que los analistas tienen previstos y los cambios que no tiene previstos no solo en materia de política monetaria sino del conjunto de las variables financieras, pero de esto hablaremos en el siguiente apartado.
Por ahora al respecto haremos la relación con la política monetaria, si los analistas a partir de las variables que la determinan y las señales o información que difundan las autoridades del banco central consideran que pueden predecir su rumbo, anticiparse será más importante que el hecho en sí mismo.

En cambio, si de acuerdo a sus criterios no hay claridad respecto a cuál será la dirección que tome la política monetaria y por tanto se vuelva demasiado complejo pronosticarla, será hasta que ocurra un aumento o disminución de la cantidad de dinero que el mercado reaccione. Si ocurriese esto último, la teoría de los mercados eficientes y los inversionistas acordes al principio de que los precios ya tienen incorporado en su totalidad la información respecto a la oferta de dinero antes de que se produzca algún tipo de variación sería correcta y por tanto, para el inversionista ello implicaría que analizar los cambios en materia monetaria sería sumamente difícil, por lo que no la contemplarían como señal para tener una estrategia de inversión exitosa en bolsa.

Cada país tiene una metodología distinta para la medición de los agregados monetarios, no obstante, todos parten de los mismos conceptos de M1 a M4 y su interpretación, así como del manejo de la base monetaria es similar.
 

Política fiscal

 
Como ya señalamos la relación del gobierno como determinante por el lado de la demanda del PIB es a través del gasto (G) y que a su vez este tiene como determinante a los impuestos. Así como cualquier agente económico el gobierno recibe ingresos y los utiliza para llevar a cabo su actividad económica.

Por tanto, es el propio gobierno quien tiene la autoridad para determinar los niveles de impuesto y de gasto que tendrá durante un periodo determinado, por norma general por un año, que en muchos países coincide con el año natural y en otros existe un desfase.
Estudiar a profundidad los efectos y tipos de esquema fiscal resulta demasiado complejo, para el analista bursátil debe quedar tan solo claro que tanto una variación en los niveles de impuestos como del gasto afecta directamente al sistema financiero y en particular al mercado de acciones. Los impuestos al aumentar retiran dinero de circulación y disminuyen el nivel de ingresos disponibles de la población y por tanto de su capacidad de ahorro, por ende, el efecto sobre el precio de las acciones es negativo. 

De hecho, se ha vuelto muy común en el mercado accionario mexicano que durante el tercer mes del primer trimestre que haya una toma de utilidades ya que es el periodo en que se realiza el pago anual de impuestos.

Por su parte, al haber mayor gasto gubernamental, ello estimula el empleo y sirve como mecanismo de reactivación de la economía también lleva implícito mayores necesidades financieras del gobierno, por lo que más allá de un aumento o disminución de esta variable, su estudio se enfoca en que sea con disciplina y se realice de manera eficiente para que efectivamente tenga impacto positivo en la economía.

En conjunto la política monetaria y fiscal afecta directamente a variables como crecimiento económico, inflación y tasas de interés, por lo que su estudio y análisis resulta evidentemente importante para formular una posición respecto a cuál será el rumbo del precio de las acciones.
 

Análisis sectorial

 
Fuente: Instituto de Asesoría en Finanzas Internacionales (IAFI)
 
Aunque la intuición nos lleva a pensar que la evolución que tenga el sector será la que corra la empresa, esto no quiere decir que se cumpla como regla en todas ellas, así por ejemplo, si la expectativa sobre el crecimiento económico es negativa y se asume que ante una disminución del mismo o incluso en recesión el sector de la construcción se verá afectado negativamente ya que tanto la inversión privada como pública disminuirá, la intuición nos llevaría a pensar que empresas como ICA tendrá resultados negativos y por tanto el inversionista optará por no tener en su poder sus acciones. Por supuesto ello no quiere decir que efectivamente ocurra, de ahí la importancia de llevar a cabo un correcto análisis sectorial.

El primer elemento para destacar en el análisis sectorial es que la influencia que tiene el sector sobre las empresas que operan en el mismo no es común en todas las industrias, hay algunas como la de telecomunicaciones, electrónica y eléctrica donde la evolución del sector tiene gran influencia en la economía y en las empresas que lo conforman. 

Pero hay otros en que la evolución del sector no tiene el mismo impacto en sus empresas, en especial en aquellas que no tienen una profunda regulación legal o cuentan con muchos mecanismos como la operación en los mercados externos para evitar o paliar los efectos de una mala evolución sectorial.

El segundo elemento para tomar en cuenta es la vida del sector, no hay normas generales y por supuesto cada empresa puede superar su expectativa de permanencia en el mercado de manera exitosa si adecua sus objetivos y metas a la realidad económica, sin embargo, si existe evidencia que ha llevado a plantear ciertos rangos de vida sectorial.

Las etapas por las que atraviesa un bien o servicio son cuatro, el desarrollo inicial, el crecimiento, la madurez y envejecimiento. Ello obligaría a la empresa a lanzar un nuevo producto, dar mantenimiento al que existe o bien sacarlo del mercado. Lo mismo se puede plantear para la empresa en especial la industrial y la de servicios, cuyo periodo entre la primera etapa y la última se ha establecido en 5 años, resulta evidente que, si pensamos por ejemplo en General Motors o Sanborns ambas empresas aún están con elevada presencia en el mercado, lo cual no quiere decir que no hayan pasado por estas etapas, así como tampoco que no hayan adaptado sus estructuras a la realidad económica de cada momento. 

De igual manera podemos pensar en empresas como la de radiolocalizadores que tuvieron un auge espectacular, para después desaparecer rápidamente, o el caso específico de las empresas de Internet y en general de la nueva economía que tuvieron un crecimiento vertiginoso y después solo las más importantes se han mantenido. En materia sectorial las cuatro etapas señaladas las podemos retomar para poder llevar a cabo su análisis.

En la fase de desarrollo inicial las empresas del sector muestran crecimientos muy débiles de ventas y resultados operativos negativos, esto es, pérdidas. Durante esta etapa hay un gran crecimiento en el número de empresas, pero conforme va avanzando también son muchas las que desaparecen ya que no están en posibilidades de soportar los resultados negativos y no son capaces de crear una o varias ventajas competitivas con respecto a otras empresas. En esta etapa las empresas no suelen cotizar en bolsa, ya que su futuro económico y financiero es por completo incierto.

Cuando pasan a la fase de crecimiento se desarrolla un mercado importante para el producto o servicio que ofrece la empresa que opera en dicho sector, con lo cual se tiene garantizada una importante demanda que está en crecimiento tanto en términos absolutos como relativos. La cantidad de empresas se ha reducido significativa y solamente se mantienen las de mayor tamaño o aquellas que lograron implementar alguna ventaja competitiva importante, con lo cual la competencia no es su principal problema, posibilitando ello a su vez que aumenten sus márgenes operativos. Así, la combinación de altas ventas y aumento en márgenes operativos eleva los niveles de utilidades. Este es el entorno de las llamadas empresas con potencial de crecimiento, tales como las de telefonía celular a finales de los años noventa. En esta fase es cuando las empresas se listan en bolsa y durante los primeros meses el precio de su acción sube rápidamente. Un dato particularmente importante es que durante los tres primeros años de este nuevo milenio no se han listado nuevas empresas mexicanas en la BMV.

Por último, en la fase de madurez las ventas se mantienen elevadas, pero su tasa de crecimiento comienza a disminuir. En esta fase el inversionista puede estimar fácilmente los niveles de utilidad, ya que tanto ventas como márgenes son muy estables, sus múltiplos son más bajos que en la fase anterior y ahora las utilidades depende mucho de la eficiente operación de las empresas y de su capacidad de mantener bajos sus costos tanto productivos como financieros y de evitar ser desplazadas por la innovación generada por sus competidores. Las acciones que pertenecen a este tipo de sectores suelen denominarse de valor y como ya mencionamos tienen bajos múltiplos dado su menor tasa de crecimiento.
Evidentemente los inversionistas tendrán fuerte preferencia por las acciones de empresas que se encuentren en la segunda y tercera fase, en particular en la fase de crecimiento el riesgo que se corre es que los rendimientos esperados resulten inferiores a lo estimado y por tanto que no obtenga la plena satisfacción de sus inversiones.
 

Indicadores adelantados

 
Dado que el ciclo económico muestra fases bien reconocidas y que el crecimiento económico depende del valor monetario real producido por sectores y empresas, se hace relativamente factible su predicción, aunque como señalamos no existe un criterio general sobre cuáles son las variables económicas y financieras a las que se debe obligadamente dar seguimiento, así que depende básicamente de la formación y decisión del analista.
En Estados Unidos, España, México y varios países más, instituciones públicas y privadas generan y mantienen un conjunto de indicadores que permiten cuantificar la situación económica de su país, así como de la situación internacional. Con ellos, procuran tomar medidas de política económica en función de su evolución para anticiparse a las crisis o eventos negativos, mejorar los resultados positivos para elevar su crecimiento y mantenerse en caso de estabilidad.

Para la formación de portafolios de inversión resulta conveniente tomar los indicadores locales y combinarlo con alguno elegido por su impacto en la economía nacional. Hay muchos indicadores, aunque todos en general tienen contenidos similares.
El INEGI produce el Sistema de Indicadores Cíclicos (SIC), que de acuerdo a dicha institución permite dar seguimiento oportuno al comportamiento de la economía mexicana, así como realizar comparaciones de ésta con distintas economías a nivel mundial. En el caso del indicador adelantado fue ubicado en junio de 2021 por arriba de su tendencia de largo plazo registrando un valor de 102.1 puntos y un incremento de 0.20 puntos con relación al mes anterior. Estas cifras lo que significa es que se estima que las cifras reales de crecimiento se esperan sean positivas, por lo que es buen momento para la inversión.

Existe un criterio generalmente aceptado respecto al uso que se le puede dar a las variables como indicador relacionado al ciclo económico, los más utilizados son tres;

Indicadores adelantados (leading indicators)

Como su nombre explícitamente señala es aquel que precede o anticipa movimientos en él comportamiento de la economía en su conjunto, en especial con respecto al crecimiento económico o la evolución del producto bruto (ya sea PNB o PIB). Este tipo de índices por tanto aumentan antes de que ocurra un aumento en el producto y disminuyen cuando baja.

Uno de los indicadores clasificados como adelantados en Estados Unidos por el National Bureau of Economic Research (NBER) es el índice Standard and Poors 500 (S&P500), el cual además es uno de los índices bursátiles de mayor difusión en ese país. En octubre del 2021 fue de 4,391 puntos, cifra casi tres veces superior a la que presentó diez años antes, para el análisis económico, una evolución positiva de este indicador es una buena señal para invertir en los mercados accionarios. Otro indicador adelantado en prácticamente todos los países es el agregado monetario M2, teniendo como interpretación que mayor aumento representa buen síntoma para invertir, en tanto que su contracción es tiempo para esperar mejores condiciones en los mercados financieros.
En Argentina existe el estimador mensual industrial (EMI), el estimador mensual de actividad económica (EMAE) producidos por el ministerio de economía. En Brasil el indicador de producción general publicado por el Banco Central do Brasil. Chile por su parte genera también a través de su banco central el indicador mensual de la actividad económica (IMACEC). También es un indicador adelantado el índice de la muestra manufacturera con trilla de café que se produce como referencia de actividad económica en Colombia.

El INEGI de México calcula mensualmente un sistema de indicadores cíclicos que se conforma por dos indicadores compuestos; el coincidente y adelantado. Este último busca señalar anticipadamente la trayectoria del indicador coincidente, particularmente los puntos de giro: picos y valles, con base en la información con la que se dispone de sus componentes a una fecha.


Indicadores casi coincidentes (roughly coincident indicators) o simultáneos


Alcanzan sus puntos más altos y bajos prácticamente de forma paralela con el propio producto bruto. Ofrecen información de la actividad económica de coyuntura y tienen un carácter predictivo porque permite disponer de datos sobre un aspecto de interés en particular y relacionarlo con datos más elaborados. Algunos ejemplos de este indicador son la producción industrial, que tiene de forma regular poco desfase respecto del dato real, con lo cual se puede evaluar la situación del valor agregado en el sector industrial.
Otro ejemplo es la formación bruta de capital que es utilizado como medida de la inversión que a su vez puede dividirse en residencial o no residencial, lo que hace que el sector de la construcción esté dentro de esta categoría, si bien en México no existen indicadores del sector inmobiliario, en países como Estados Unidos de América o España si los hay.
El INEGI genera específicamente un indicador coincidente que muestra las oscilaciones de la actividad económica agregada con relación a su tendencia de largo plazo. En mayo de 2021 fue ubicado por debajo de su tendencia de largo plazo, reportando un valor de 99.5 puntos y una variación de 0.24 puntos respecto del mes anterior. Ello se interpreta como una divergencia entre lo calculado y lo que realmente ocurrió en la economía, hecho que resulta muy común.

Indicadores retardados (lagging indicators)

Se mueven al alza o baja después de que lo hace el producto bruto. Como ya vimos el ciclo económico actúa como una especie de marea, la cual inicia paulatinamente, toma fuerza y finalmente vuelve la calma con olas más pequeñas, de la misma manera podemos comprender a determinadas variables, que no se modifican de manera inmediata sino posterior al auge o la recesión, el indicador más común en esta categoría como ya comentamos es la tasa de desempleo.
La interpretación de la gráfica 4.2 nos permite ver el valor de los indicadores adelantado y coincidente, así como su tendencia de largo plazo representada por una línea horizontal igual a 100, en la que se identifican cuatro fases del ciclo económico:
 
Fuente: Instituto de Asesoría en Finanzas Internacionales (IAFI)
 
Es importante aclarar que con estos elementos podemos identificar en cuál etapa se encuentra el ciclo económico, pero no se factible establecer con precisión cuál será la magnitud de su crecimiento ni tampoco de su velocidad.
 
                                    Gráfica 3 Sistema de indicadores cíclicos (puntos)
 
                        Fuente: INEGI
 
El comportamiento del ciclo económico es siempre una perspectiva de largo plazo, no se puede hablar de periodos menores a un año y por lo regular se piensa en al menos cinco años o más. De hecho, para muchos analistas lo importante es formular expectativas de largo plazo, dado que las estimaciones de mercado a corto plazo vienen prácticamente dadas o atienden a una volatilidad predecible según ciertos criterios más o menos extendidos. Infortunadamente para los que se dedican a la asesoría financiera y tienen está visión lo anterior resulta cierto en pocas ocasiones.
Existen distintas metodologías para la formación de expectativas a corto plazo, entre ellas está el seguimiento de los indicadores del pulso económico, el seguimiento de flujo de liquidez de los mercados y los métodos basados en la modelización matemática, nosotros en este material nos enfocaremos a la primera.


Los indicadores del pulso económico 


Son indicadores sintéticos (elaborados por alguna institución con base a una metodología que no representa la simple trascripción de datos estadísticos generados exclusivamente por una variable), que anticipan el clima económico. Por ejemplo, para medir la evolución de la producción en algunos países existen institutos de análisis económicos independientes que elaboran indicadores de confianza empresarial.
La ventaja de estos indicadores es que su elaboración es relativamente sencilla y rápida (el dato real necesita mucho más tiempo para elaborarse) y, a la vez, se aproximan en gran medida al indicador que el mercado quiere conocer. 
Hay muchos indicadores de este tipo en el mundo, algunos de los cuales tienen presencia o son considerados a nivel internacional. Algunos ejemplos de estos índices son:

Indicador de Confianza Empresarial (Bussiness Climate Index) conocido simplemente como ifo, el cual es elaborado por el Instituto Leibniz de Investigaciones de la Universidad de Munich en Alemania.  Consiste en una encuesta realizada entre 7,000 empresarios sobre el clima de negocios en Alemania y en el extranjero. En la siguiente gráfica vemos como antes de la pandemia tuvo una caída importante, en tanto que a partir de la crisis de salud se ha comportado de manera ascendente.
 
 
Índice de difusión de Japón. Presentado por en el informe Tankan que es elaborado a través de una encuesta aplicada por el Banco de Japón. Muestra el índice del clima empresarial japonés como parte de la actividad del banco como encargado de la política monetaria. Está encuesta se realiza en los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre y sus resultados se publican el mes inmediato posterior, excepto en diciembre que se da a conocer en la segunda quincena. Tiene una representatividad de 210,000 empresas privadas, excluyendo las instituciones financieras con al menos 20 millones de yenes de capital (aproximadamente doscientos mil euros). Las empresas se seleccionan por industria y tamaño. Las empresas de gran capital son de un billón de yenes en adelante, las de tamaño medio entre cien millones y un billón y las pequeñas entre veinte y cien millones de yenes.
Como resulta evidente en la gráfica siguiente antes de la pandemia tenía una evolución descendente desde el 2018 pero manteniendo datos positivos, no obstante, cayó dramáticamente durante el 2020 y presentar una rápida recuperación en el 2021.
 
 
Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE). A cargo del INEGI, el cual muestra la evolución del PIB en México. Tiene periodicidad mensual y una oportunidad prevista entre 57 y 60 días después de concluido el mes de referencia. Para su elaboración se emplea el esquema conceptual y metodológico de la contabilidad nacional. Se expresa como un índice de volumen físico base 2003=100. No incluye a todas las actividades económicas, por lo que nunca será igual al PIB, pero sirve como indicador de la tendencia o dirección de la actividad económica del país en el corto plazo.
En la siguiente gráfica observamos su comportamiento de largo plazo, en donde, se aprecia el fuerte impacto que tuvo la pandemia en México.
 
                             Fuente: INEGI.
 
Estos índices son seguidos en todo el mundo, tanto por el impacto en sus mercados locales, como por su traslación a los mercados “seguidores” de los anteriores. Por ejemplo, lo que ocurra en Alemania o Estados Unidos de América  según estos indicadores, es referencia para el resto de los mercados internacionales.
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Recuerde que nuestro trabajo no es convertirlo en un economista o financiero experto, pero si apoyarlo para que incremente su educación económica y financiera, facilitando la comprensión del funcionamiento de los mercados y sus instrumentos, logrando mejores decisiones de inversión y financiamiento, en beneficio de su economía.
Confiamos que este artículo les haya sido útil y esperamos sus comentarios al respecto, con el propósito de mejorar en los futuros temas a exponer.
 
 
Bibliografía, hemerografía y leyes consultadas.
 
Díaz Mondragón, Manuel. (2004) Invierta con éxito en la bolsa y otros mercados financieros. Editorial Gasca – Sicco. México.
Díaz Mondragón, Manuel. (2016) Portafolios de inversión. Editorial Trillas. México.
IFO Institute. Ifo Business Climate Germany, results for august 2021, rescatado de:
INEGI. Comunicado de prensa 440/21, 3 de agosto de 2021, rescatado de: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2021/sic_cya/sic_cya2021_08.pdf

 
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