Capitalia Familiar

Ya es oficial: el ministro de energía de Rusia ha anunciado hoy que Arabia Saudí ha ofrecido a los principales productores mundiales un recorte de la producción global de crudo de hasta un -5%, con el fin de estabilizar el mercado de crudo.

Este recorte propuesto por Arabia Saudí, de llevarse a cabo en su integridad, eliminaría de un plumazo el exceso de oferta que viene pesando sobre el mercado desde hace ya un año y medio (de hecho la oferta sería inferior a las previsiones de demanda que se barajan para 2016 -estaríamos hablando de un recorte de la producción de unos 3.5 millones de barriles/día-).

Esta noticia no implica inequívocamente el final de la tendencia bajista para el precio del crudo. Aún deben prosperar las negociaciones y, en caso de llegarse finalmente a un acuerdo, todos los implicados han de cumplir con los recortes de producción pactados (la “Teoría de Juegos” nos demuestra que todos los miembros de un cártel tienen incentivos a medio plazo para cumplir con los acuerdos alcanzados en el seno del cártel, pero a corto plazo alguno de los miembros podría desviarse con el fin de obtener alguna ventaja transitoria).

En todo caso, el acuerdo propuesto por Arabia Saudí sí representa un cambio cualitativo muy relevante en este entorno en la medida en que revela ya a las claras la disposición de los principales productores a tomar medidas para frenar la caída del precio del barril: la tendencia a la baja del precio del crudo que hemos sufrido desde hace ya más de año y medio está, más pronto que tarde, próxima a su fin.

Habrá que ir viendo ahora en qué se concretan finalmente estas negociaciones y, llegado el momento, cómo se van cumpliendo los acuerdos que se alcancen. En este proceso seguirá a buen seguro habiendo una elevada volatilidad en el mercado de crudo y, por contagio, también en cierta forma en el resto de mercados, pero lo importante es que esta tendencia a la baja del precio del petróleo y estos precios no eran sostenibles a medio y largo plazo y la evolución de los acontecimientos, aunque de forma todavía muy incipiente, comienzan a darnos la razón.

Una vez el mercado de crudo se estabilice, y más aún cuando el precio del petróleo se vaya recuperando de forma sostenida, habrá implicaciones macroeconómicas y financieras importantes que valorar y frente a las que responder convenientemente. Pero ya habrá tiempo para eso cuando la premisa mayo empiece a concretarse.

 

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