Inciertas y cambiantes expectativas sobre el tapering

Inciertas y cambiantes expectativas sobre el tapering

La de hoy ha sido la jornada más descafeinada de una semana en la que las Bolsas han digerido con bastante indecisión la gran cantidad de datos y declaraciones que han acontecido.

Hoy el Ibex 35 ha vuelto a ser el mejor selectivo europeo, apoyado en el buen comportamiento de los bancos, fruto de las noticias que apuntan a una posible flexibilidad en la contabilización  de los Activos Fiscales Diferidos.

Sin embargo, y como hemos comentado en diversas ocasiones, la configuración de un escenario más concreto sobre el anuncio del inicio de la reducción del QE es y seguirá siendo el principal catalizador de las Bolsas durante las próximas semanas.

La reunión de la FED en marzo del próximo año está marcada en rojo en el calendario. El consenso de analistas espera que en esa cita se inicie la reducción de los estímulos. Las cotizaciones actuales, con Wall Street al filo de sus máximos históricos, no recogen, por sí solas, la amenaza del tapering a corto plazo. Sin embargo, en un contexto algo mayor, el hecho de que durante las últimas jornadas se hayan producido un gran número de sesiones con cierres negativos, sí proyecta un claro escenario de dudas.

Es imposible reconocer un patrón de actuación entre las declaraciones de los miembros de la FED (más allá de la idea de que la reducción de estímulos no llevará asociado un cambio estructural en la política monetaria laxa). Además, existe otra divergencia entre los mensajes orales de la FED y sus mensajes escritos, recogidos en las actas de sus últimas reuniones, que ofrecen una versión menos agradable para las Bolsas que los primeros. De esta forma, los mercados matizan sus expectativas cada 24 horas (en ningún caso las cambian de forma sustancial), en función de la última interpretación en clave de tapering. Esta tendencia tiene visos de continuar, a la espera de la reunión de la FED de diciembre, tras la cual, en caso de que se mantenga el silencio sobre el tapering, podríamos desarrollar el último impulso alcista del año. Si el Ibex 35 se coloca por encima de los 10.000 puntos tras la reunión de la FED, las posibilidades de cerrar el ejercicio claramente por encima de esta cota serían elevadas.

El otro acontecimiento que más atención está suscitando durante los últimos días, aunque no esté teniendo una fuerza de tracción comparable, son las declaraciones de los miembros del BCE. Al contrario que sus colegas americanos, los miembros de la Institución europea sí que están mostrando una gran unanimidad a la hora de destacar su disposición a adoptar nuevas medidas expansivas, especialmente, tras las recientes amenazas deflacionistas.

Pero en una etapa de relajación como la actual, los mercados otorgan muchísima más importancia a las poderosas inyecciones monetarias de la FED que a las mucho más moderadas acciones del BCE.