La clave no estará en la subida de tipos

La clave no estará en la subida de tipos

Tras el fuerte rebote del 3% que tuvimos ayer en las Bolsas europeas (justificado únicamente por la sobreventa acumulada y por la recuperación de dos dólares en los precios del crudo), los mercados esperan conocer las conclusiones de la reunión de la FED a partir de las 20:00.

El anuncio de la primera subida de tipos en más de nueve años está descontado desde hace días, ante una acumulación de indicios que ha resultado ser determinante. Los últimos dos datos de empleo, las actas de la reunión anterior de la FED, o las declaraciones de Yellen en el Congreso y en el Senado, han colocado las expectativas en un punto en que dejan muy poco margen de error.

Los tipos subirán por dos razones principales.

La primera es que la economía americana, en uno de los ciclos expansivos más largos de los últimos cincuenta años, ya presenta una fortaleza más que suficiente para elevar las tasas. En septiembre ya la presentaba, pero las dudas crecientes que existían sobre China y otras grandes economías emergentes recomendaban prudencia y patrocinaban unos meses más de observación.

Por otro lado, tenemos los inconvenientes de mantener una política monetaria demasiado laxa durante demasiado tiempo, en forma de desequilibrios y vicios. La FED viene ejerciendo la política más expansiva que se recuerda desde el 2009.

Pero más allá del anuncio de la subida de tipos, la comparecencia de Yellen, a partir de las 20:30, será realmente el punto a seguir, en tanto en cuanto permitirá recopilar más información sobre dos cuestiones clave: la explicación económica de la decisión, y las previsiones sobre el ritmo de subida de los tipos durante el próximo año.

Si se combina un mensaje de optimismo y fortaleza económico, con la promesa de un lento y progresivo ritmo de ascensos durante el próximo año, las conclusiones podrían ser positivas para Wall Street. Y atendiendo a mensajes pasados, este es el escenario que cuenta con más probabilidades de darse.

Las palabras de Yellen también tendrá un fuerte impacto en los dos grandes catalizadores del movimiento de las Bolsas: el petróleo y el EUR/USD.

Si las palabras de la presidenta contribuyen a alimentar la subida del petróleo (ante un eventual mensaje de fortaleza de la economía americana), y hacen también subir al Dólar frente al Euro, las opciones de rebote intenso en las Bolsas europeas durante las últimas semanas del año se verán acrecentadas.

La volatilidad está asegurada desde las 20:00 hasta el cierre, estando prácticamente garantizados los fuertes bandazos.