La bajada de tasas de interés destruye el capital

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Pese al tiempo que el mundo lleva en crisis, muchos aún desconocen la importancia que tienen el oro y la plata en el sistema monetario y en la determinación del nivel de interés, y se dejan guiar por medios especializados o escuelas académicas dominantes, a los que se los releva como simples materias primas o “reliquias” del pasado.

Esta realidad no es sorprendente, ya que ha sido la línea a seguir desde que los keynesianos y monetaristas dominan la escena económica durante todo el siglo pasado.

En post pasados explicamos cómo el oro y la plata seguirán siendo el único dinero real por excelentecia. Ya en el siglo XIX, Carl Menger demostró que el dinero es una institución social desde su origen y no estatal, puesto que surgió en el mercado como una herramienta de intercambio.

De esta manera, la “modernidad”, que muestra una clara disociación con los principios básicos y fundamentales de la economía y el dinero, ha creido de forma soberbia en la complejidad en vez de la simplicidad, lo que hace posible violar las leyes económicas de manera impune, nada más alejado de la realidad.

bajar las asas de interés destruyen el capital

Haber desarrollado un sistema en el que el “dinero” puede crearse de la nada, imprimiendo billetes o cargando simples cuentas imaginarias en computadoras, no es lo que le dio a la humanidad la posibilidad de alcanzar un progreso que antes era inimaginable. Eso pudo ocurrirgracias a la acumulación de riqueza (ahorro) que se convertiría luego en capital, y al desarrollo propio del capitalismo.

Esa acumulación se materializó debido a la propensión natural de los seres humanos a hacer acopio de provisiones, en prevención de acontecimientos y situaciones riesgosas futuras, como el simple hecho de que al envejecer ya no tendrán las mismas fuerzas para trabajar y procurar su sustento. En una palabra, la senescencia afecta sus decisiones en el presente.

Por sus características físicas, sus bajos costos de almacenamiento, su conservación y sobre todo, por su liquidez, el oro se fue conviertiendo en el medio de ahorro más propicio, llegando a ser dinero con valor redimible en el futuro.

Gracias a la discriminación de mercancías, el oro y la plata son las dos mercancías más aptas como medio de cambio general y también para el ahorro, respondiendo a la necesidad, deseo y derecho de acumular.

Éste, guarda una estrecha relación con el surgimiento del interés. El Prof. Antal Fekete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, ha desarrollado toda una teoría al respecto, que explica en sí misma por qué un sistema de divisas fíat, como el que vivimos en la actualidad, no solo corrompe el dinero y las tasas de interés, sino que tiende a la destrucción de capital. En consecuencia, también al fin de la civilización como la conocemos actualmente.

Sabiendo que estamos en un sistema que permite la creación de dinero a voluntad, aumentar el gasto público y manipular las tasas de interés para crear crecimiento en base al consumo, el resultado no puede ser más que ese.

En el primero, el mundo real que no tenemos, la tasa de interés es la que determina el techo y el piso a la acumulación de oro: una tasa bajará hasta el punto en que el nivel de ahorro comience disminuir por los bajos rendimientos, y así la sobreabundancia de reservas comience a mermar, ya sea porque se utiliza directo para consumir o simplemente porque el tenedor opta por guardar su tesoro en casa.

En cambio, la tasa subirá hasta el máximo en que alcance a la productividad marginal del capital, esto es, el vértice llegará cuando ante rendimientos tal elevados sea mejor para el empresario vender sus activos para comprar un bono de oro, y recibir sus beneficios sin tanto riesgo. El proceso se revierte justo para atraer más reservas de oro (ahorros) al sistema.

De esta manera, una perversión de esos mecanismos de libre mercado no puede traer consecuencias positivas, ya que no hay dinero real, mercados o tasas de interés que no manden mensajes tergiversados al inversor.

En cambio, hemos alcanzado el punto en que desde el centro de la estructura monetaria, la Reserva Federal de Estados Unidos, hasta órganos periféricos como el propio Banco de México, se manipulan la tasa de interés a la baja.

Tasas bajas no destruyen el capitalper se como ya se vio, pero sí lo hacen las que no dejan de tender a la baja, como consecuencia de esa artera manipulación.

El motivo es que no importa el interés que tome el empresario para invertir, será visto como caro ya que en el futuro las condiciones podrían mejorar en el futuro.

Por lo que el instinto inversor los lleva a no arriesgarse a emprender, generar riqueza y empleo, sino que destinan sus recursos a acumular activos reales para defenderse de una desgracia que se avecina: la Gran Deflación. Y el mejor activo real, es el oro.

Así lo confirman indicadores como la base y la cobase del metal (descubiertos también por Fekete) que están en “backwardation”, o la propia tasa GOFO (Gold Forward Offered Rate) que otra vez se encuentra en terreno negativo a uno, dos y tres meses.

Esta “backwardation” significa que hay “escasez” de oro, debido a que las “hormigas” están aprovisionando para el invierno económico que vendrá, por lo que están dispuestas a pagar el oro más caro en vez de esperar a promesas futuras.

Mientras tanto, las “cigarras” prefieren seguir cantando y bailando al ritmo de las divisas fíat, perjudicando a la mayoría de habitantes del planeta que las siguen.

Entre más tardemos en corregir este problema con el falso dinero de papel, manipuladas tasas de interés y mercados no libres, o peor aún, si esa corrección llega por la fuerza, lamentaremos profundamente haber seguido estas decisiones.

  1. #1
    22/11/13 07:28

    Tienes razón en lo que argumentas, la solución a la recesión económica no "pasa" por imprimir" más dinero y "tirarlo" desde un helicóptero.

    Es más complejo que eso y si encima nos guiamos por estadísticas y tasas que pueden ser fácilmente manipulables por las entidades o los países..

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