Políticos de turno y el quebradizo sector bancario ¿Lo compramos?

Los bancos cotizan actualmente con unos ratios considerados atractivos, por ellos mismos, y además disfrutando de un marco más que favorable, diseñado por las autoridades para fomentar su rápida recuperación (normas contables, activos tóxicos, curva de tipos).

El sector cotiza con un PER medio aproximado de 10 veces, frente a las 14 veces del SP500, según cuentan los expertos. El problema es que se trata de un ejercicio de oscurantismo positivo de parte de las instituciones para atraer la atención del inversor, considerando que es prácticamente imposible conocer la situación real de unos balances que disponen de numerosas sombras, vericuetos y estimaciones de valor arbitrarias.

Prácticamente la mitad de los beneficios conseguidos por la banca en los pasados dos trimestres procede de movimientos en sus “loan loss reserves”, es decir, de artificios contables. Mientras tanto, el crecimiento de los ingresos ha sido exiguo.

Cabe esperar vulnerabilidad en el sector ante las nuevas normas sobre ratios de capital de Basilea III. También nuevas normas que actuarán restringiendo las actividades de trading, esas operaciones de mercado que surgen de sus cajas negras (y front running) y aciertan casi un sorprendente 100% de las veces, aportando pingües beneficios.

Respecto de la nueva normativa, fue muy interesante el cruce de “opiniones” entre el CEO de JP Morgan, James Dimon, y Bernanke en la International Monetary Conference en Atlanta. Un banquero exhortando en tono recriminatorio al regulador, si ha considerado adecuadamente el impacto de la nueva normativa.

Mr.Dimon perspicazmente preguntó al Sr. Bernanke si había considerado la nueva regulación como una restricción al crecimiento de la banca y, por extensión, afectaría al resto de la economía. El piloto Bernanke tomó los mandos diciendo que, en vista de una crisis financiera causada principalmente por los bancos, es apropiado instaurar nueva regulación que modifique la manera en que la banca hace negocios, independientemente del impacto en los bancos y en la economía.

De vuelta al sector, conviene señalar la vulnerabilidad esperada ante posibles aumentos de la morosidad e impagos crediticios -hipotecas y tarjetas de crédito-derivados de unos datos de desempleo, vivienda  y debilitamiento económico preocupantes. Observen la evolución del paro desde el inicio de la recesión comparada con otros ciclos de recesión- recuperación:

 

Así las cosas, las agencias de calificación naturalmente han amenazado con rebajar los ratings de los bancos, cuestión que por sí sola constituye otro riesgo no desdeñable. El sentimiento inversor en relación al sector financiero es extremadamente negativo, similar a la evolución de sus cotizaciones.

¿Comprar bajo la teoría de opinión contraria? Seguramente aconsejable, aunque mejor ejercitar antes la paciencia, me explico. El escenario más probable es que se conocerán nuevos problemas (fraudes hipotecarios y/o de titulizaciones) además de agudizarse alguno de los anteriormente citados, el sector será castigado con ventas y caídas en las cotizaciones. Bajo este supuesto, entonces aparecerán oportunidades de compra (contrarias) excelentes. De momento tenemos al sector bancario en primera línea del watch list!.

Respecto del encontronazo Dimon vs Bernanke, en populismo son tal para cual, uno acusa al otro de causar deterioro económico al controlar las actividades bancarias y éste responde que si la banca traspasó deliberadamente el umbral de prudencia causando una grave crisis, tendrán que ser vigilados más estrechamente. Uno ha estado al frente, como actor, de una de las mayores operaciones fraudulentas de la historia bancaria y aún quiere libertad para continuar ganando dinero a espuertas con sus actividades -cuasi delictivas-. Otro ha permanecido sumiso e impasible ante unos acontecimientos bochornosos y aspira a un lavado de imagen a través de medidas ejemplarizantes, así sea!.

No obstante, las cosas no han cambiado sustancialmente y uno de los asuntos más peliagudos y causante tanto de la crisis como del descontrol en su gestión es el mercado de derivados, especialmente los cotizados fuera de mercados oficiales u OTC.

Bien, a día de hoy, la exposición bancaria a los derivados es igual de opaca y voluminosa que antes de la crisis y en términos globales los derivados exceden el valor del PIB mundial en 10 veces. La entonces anunciada nueva regulación brilla por su ausencia, cuando en el fragor de la crisis las autoridades apuntaban con cierto engolamiento a estos productos como el origen de los problemas y objeto de inminente regulación. Hoy, como vemos nada de nada.

Nada nuevo, se trata de políticos y sus manejes como, por cierto, el asunto del techo de deuda USA que sigue bloqueado por el partido republicano haciendo el debido uso político. En 2006 un senador votó en contra de aumentar el techo de gasto, argumentando que era “signo de un fallo en el liderazgo y que los americanos se merecían algo mejor”. También decía que ”elevar el techo del gasto supone trasladar la carga de malas decisiones sobre las espaldas de nuestros hijos y nietos”. El senador era entonces el demócrata Sr. Obama, quien ahora utiliza la astuta estrategia del miedo para conseguir elevar el techo de deuda… y así evitar una debacle.

MERCADOS

 

Tras seis sesiones consecutivas y cinco semanas también consecutivas de caídas, las bolsas USA, y las demás, parecen intentar estabilizarse y girar al alza. De momento, la eventual recuperación  conviene enmarcarla dentro de un proceso técnico de rebote dentro de una tendencia intermedia  bajista.

La sobreventa técnica unida al fuerte aumento de negatividad en sentimiento durante esta última semana (según AAII: alcistas 34.4%, neutrales 27.9% y bajistas 47.7%) inducen a pensar que los índices intentarán regresar de vuelta al alza en busca de soportes perdidos.

En términos de Dow Jones venimos tiempo observando la zona 12.400 como técnicamente crucial y así ha quedado patente tras la fuerte resistencia que ha ofrecido a ceder. Finalmente cedió el nivel coincidiendo prácticamente con la pérdida de una directriz de tendencia que ha venido siendo respetada en cada corrección y el índice ha ido a la baja con fuerza confirmando la importancia del nivel.

DOW JONES Intradía, 60 minutos.

 

Ahora y perforado un canal de tendencia perfecto, tras romper la directriz –azul- sería normal un test e intento de recuperación de la misma que brindará la oportunidad de valorar las intenciones o posibilidades del mercado para las semanas siguientes.

También en 12400 aproximadamente se ha producido un cruce bajista de medias móviles además del propio desplazamiento del precio por debajo de las mismas. Estimamos que la corrección no ha concluido aún y tras un repunte, que puede además venir alentado por el vencimiento de derivados de la próxima semana, las caídas continuarán. Las inmediaciones de los 11.500 puntos son el objetivo inicial de caídas para completar la actual corrección.

 

Atentamente,

Sugerencias en [email protected]

Antonio Iruzubieta.

 

 

 

 

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