Contracción manufacturera China y consumidor americano.

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El día de presentación del dato de actividad manufacturero en China, muy flojo por cierto y por debajo de la cota 50 en 48.9, las autoridades del país asiático aprovecharon para manifestarse respecto del problema del techo de deuda USA, según CNN,

 "We hope the U.S. government will take responsible policies and measures to boost global financial market confidence and respect and protect the interests and investors... reflection of the credibility of the U.S. government”.

Estas declaraciones se produjeron al tiempo que la prensa  filtraba noticias sobre el acuerdo para elevar el límite de deuda muy cerca de ser alcanzado, quizá con el fin de distraer la atención de los inversores desde el PMI manufacturero chino hacia las complicaciones USA. Se hirieron sensibilidades patrias.

La respuesta en las web financieras USA derrochaban ira…

China ese país que no controla los derechos humanos, que manipula su moneda, que copia y falsifica todo lo posible, que exporta juguetes fabricados con productos tóxicos, que adultera la leche infantil, que comete fraudes en sus compañías cotizadas en USA con el sólo propósito de robar dinero al inversor USA, China necesita más a USA comprando sus productos que USA a China comprando sus bonos, etcétera.

 

La preocupación de China por una inminente degradación de la calificación de deuda americana, vinculada al bloqueo del techo de deuda, está más que justificada por el enorme monto de Dólares que atesora en reservas. El consenso estima que USA elevará el techo de deuda, aunque existe división de opiniones en cuanto al eventual comportamiento de los mercados.

Si no se aprueba sería un caos y aquí sí parece haber unanimidad.  Conseguido el acuerdo, entonces hay quienes apuestan por un renovado rally en los mercados y quienes, por el contrario,  argumentan que añadir deuda nunca es un plus y menos cuando es conseguida a cambio de recortar gasto –consecuencia del pacto de mayor austeridad- que derivará en menor crecimiento y sería motivo de preocupación y ventas.

Solucionar el problema del techo de deuda alivia tensiones pero no salva el deterioro económico, ni los problemas estructurales de deuda, ni las presiones inflacionistas, ni el desempleo.

La pérdida de empleo público originada por los ajustes de gasto no está siendo relevada por el empleo privado tal como se esperaba, más bien al contrario. Según el “Labor Department” las empresas están despidiendo a trabajadores al mayor ritmo desde el primer trimestre de 2.010.

En consonancia con la situación del mercado laboral, la Confianza del Consumidor refleja el descontento y en la encuesta de Julio se ha situado en los niveles más bajos de los últimos dos años.

“Fizzled out” –apagado, falto de entusiasmo- es el título de una noticia firmada por David Leonhardt en el New York Times, refiriéndose al desvanecimiento de la gran burbuja del consumidor,  en vista de que la economía no está recuperando vigor (ejemplos como ventas de coches un 28% inferiores a las de 2001 y de viviendas en mínimos desde que comenzó la crisis). El acento lo pone en un informe de la FED de Nueva York evaluando un indicador del gasto del consumidor (discretionary service spending) que excluye vivienda, salud y alimentos e incluye educación, gasto en restaurantes y entretenimiento y seguros.

La lectura del indicador muestra caídas del 7% per capita, sin visos de recuperación, cuando durante décadas nunca había descendido más allá del 3%.

La “National Federation of Independent Business” refleja también este sombrío comportamiento del consumidor en su informe de Junio, recordando la caída de expectativas  cuatro meses consecutivos y escasa demanda como principales motivos de las pobres perspectivas de las pequeñas empresas para los próximos meses.  

MERCADOS

Los mercados están ignorando o descontando anticipadamente la decisión sobre el techo de deuda y subiendo alegremente. El SP500 ha subido cerca del 7% desde los mínimos de hace un mes sopesando el deterioro económico pero celebrando los resultados empresariales del segundo trimestre, que en general están siendo positivos, y sin prestar debida atención a la nueva oleada de despidos anunciada por grandes compañías. 

 

                                                                              DOW JONES Intradía, 60 minutos.

 

La  tendencia bursátil de corto plazo es alcista, desde la perspectiva técnica, aunque  el mercado está revelando divergencias bajistas remarcables en plazos largos mientras no consigue salir del amplio rango lateral que, observamos mejor en el gráfico siguiente,  viene desplegando en los últimos meses, invitando con ello a la cautela. 

 

                                                                            DOW JONES Semanal. Semilog

 

 

Atentamente,

Sugerencias en [email protected]

Antonio Iruzubieta.

CEFA.

 

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