Confianza, ilusión y cruda realidad.

 

Lamentablemente, las autoridades europeas no han consiguen convencer y  mitigar la desconfianza que padecen de parte de analistas e inversores. Las críticas a su gestión son generalizadas y de paso, Estados Unidos aprovecha la situación para atacar al potencial enemigo, desde que el Euro es una moneda capaz de competir por conseguir el estatus de moneda de reserva mundial, ahora que la estabilidad del Dólar está en entredicho y la prestigiosa triple A de USA en juego.

Antes del verano, principales países mundiales mantuvieron reuniones para tratar la idoneidad del continuar con el dólar como moneda de reserva ahora que su debilidad está trasladando inestabilidad al conjunto de la economía, naturalmente USA no figuraba como invitado. Cuentan que el terma de debate entre otros fue plantear la creación de una moneda mundial compuesta por una cesta de monedas.

Es decir, desbancar al Dólar de su trono en este momento que se observa su tendencia bajista desde la perspectiva de la oportunidad deliberada que aprovecha USA para rebajar al máximo su moneda, impulsar así el comercio exterior y devolver sus deudas ingentes con un dólar bajo.

La amenaza que supone la caída del precio del Dólar para los principales acreedores, China y Japón, está siendo puesta de manifiesto cada vez con mayor frecuencia. Los flujos de fondos que emigran con dirección USA y las compras de bonos por parte de extranjeros están estancadas y un posible descenso o incluso ventas de bonos sería letal.

Sin embargo, la mayor de las preocupaciones económico financieras de hoy parece ser la supervivencia del Euro. Ciertamente, las autoridades europeas se encuentran en una encrucijada, ahogados por las deudas y con un estancamiento económico preocupante es muy complicado poner freno a la crisis y transmitir confianza, máxime cuando la soberanía de los países del Euro todavía dificulta más posibles avances.

Nos enfrentamos a una crisis delicada, quizá sistémica, el año 2012 se presenta completamente desbordado de retos y cualquier traspié en su gestión puede suponer un grave problema. Los mercados financieros se sustentan en la confianza, también en la natural manipulación de las autoridades e instituciones, y actualmente están sostenidos por alfileres.

Los datos macro europeos vienen siendo flojos, los conocidos hoy peores, muy negativos con los índices de actividad por debajo del nivel 50, considerado línea de flotación y ya en zona de contracción. Mientras, a la espera del referéndum griego y de la capacidad de los embajadores europeos para captar capital en países con superávit que sustente el plan fruto de la última cumbre y que nutra el EFSF.  Difícil tarea pero de ilusiones también se vive, especialmente el mercado.

Las bolsas volvieron a caer ayer a plomo, el dólar ha rebotado fuertemente y recorrido en sólo dos sesiones un 4.3% contra el Euro –desde 1.4220 a 1.3600- y los mercados de deuda disparados, ampliando diferenciales y primas en las coberturas de riesgo.

Las caídas fueron definitivas, rompiendo zonas técnicas y medias móviles de corto plazo con convicción, volumen al alza y relación aplastante de $1.25 billion cruzado a la baja frente a $73 millones al alza y $2.1 billion a la baja frente a $188 millones al alza para el NYSE y Nasdaq respectivamente.

Las ventas han causado cierto deterioro técnico pero el SP500 ha detenido su movimiento en 1.220 puntos, una zona de soporte que viene actuando como referencia técnica o línea horizontal de gráfico desde hace 15 años. Los datos internos del mercado todavía no han virado a la baja y en tanto la zona de los 1.200 puntos sea respetada en cierres sin que el P&F del Bullish Percentage Index cambie a posición negativa, la posibilidad de rebote estará presente.

SP500-INTRADIA

 

 

Ahora bien, si los datos internos se giran y simultáneamente el SP500 pierde niveles de referencia y soportes, las caídas pueden ser muy duras y rápidas y los beneficios potenciales de actuar en tendencia interesantísimos.

 

Sugerencias en [email protected]

Antonio Iruzubieta,

CEFA

ANIDE

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