Blog José Miguel Bastida
Inversiones, economía y mercados financieros

La ciencia del Trading

¿Existe un método científico para hacer trading? Esta pregunta ya la planteó Charles H. Dow recién estrenado el siglo XX. En uno de sus más de 200 artículos publicados entre 1900 y 1902, y que vamos a ir escudriñando con detalle, ofrece unas claves. Una serie principios de actuación que resumen la ciencia del Trading.

 

José Miguel Bastida

Analizar el mercado en base a una combinación de técnicas, tener un enfoque acerca de cómo se está desarrollando una maniobra de manipulación e ir contrastando el precio con el valor en todo momento es la base para aplicar un método científico.

El artículo en cuestión comienza aseverando: “Se han dado varias respuestas (a la pregunta inicial) de un carácter un tanto afirmativo, pero en general han sido cubiertas con tantas calificaciones que son casi inútiles para fines prácticos”. A día de la fecha, este planteamiento sigue en vigor. No hay una solución concluyente.

No obstante, existen algunas reglas generales basadas en experiencias de operadores… (Como continúa diciendo Charles Dow).

El problema de la valoración

Se dice que para especular con activos financieros es necesario seguir la máxima “comprar barato y vender caro”. Sin embargo, los términos “caro” y “barato” son difíciles de precisar y por lo tanto la cuestión queda sin resolver. ¿Cómo podemos saber con exactitud si un activo es “barato” o “caro”?

Lo que el análisis fundamental trata de solucionar es precisamente la asignación de un valor a cada activo financiero, con el fin de saber si su precio se ajusta a lo que realmente vale o podrá valer en un futuro.

No obstante, este método tiene algunas deficiencias. Por una parte, la información de base, es decir, los datos con los que el operador trabaja no son 100% fiables.

La economía y las condiciones del entorno político-social dependen de muchos factores. Los indicadores de coyuntura económica no pueden recoger toda la gran cantidad de información cambiante que existe y, por consiguiente, quedan relegados a una forma muy simple de explicar con números lo que está sucediendo en el entorno.

No pueden recoger todas las condiciones que suceden. Se pueden considerar como un “esquema” de la realidad.

Por otra parte, la información microeconómica, a pesar que se enfrenta al mismo problema, tiene un añadido: La manipulación contable a la que a menudo es sometida.

Partidas tales como las existencias o las amortizaciones tienen un amplio margen para la aplicación de criterios contables. No existen dos empresas que ante la misma situación real reflejen en sus estados contables los mismos resultados. La contabilidad deja margen de maniobra en su aplicación práctica. Este margen es a menudo utilizado en beneficio de la empresa, distorsionando la realidad.

A todo esto, hay que sumarle el componente subjetivo del propio analista, la perspectiva con la que estudian los datos y el modo de procesarlos para obtener conclusiones.

En definitiva, el análisis fundamental nos puede dar una orientación sobre el valor de los activos, pero no es lo bastante completo para realizar una “tasación real”. No puede darnos una solución como ciencia para hacer trading por sí solo.

Valoración

El problema de la formación de precios

En cuanto al análisis técnico (como ciencia que estudia la formación de los precios), puede que descuente las condiciones, tanto macro como micro, que se estén dando en el panorama económico. Sin embargo, no puede ser entendido como una verdadera representación del valor de los activos. Sí de su precio, pero su precio sólo es un componente que se debe contrastar con el valor.

El precio depende de la oferta y la demanda, esta a su vez depende de una gran cantidad de inversores, con sus filias y sus fobias. La actuación en masa, el efecto contagio y la volubilidad de los sentimientos produce una sobrerreacción en el precio; alejándolo de este modo a lo que se supone el valor real.

La inestabilidad de la psicología de masas a la que está sometido el análisis técnico lo convierte en un sistema basado en probabilidades. Los operadores se basan en sentimientos más frecuentemente de lo que cabría esperar. Las decisiones basadas en información objetiva quedan en un segundo plano. Esto explica las burbujas, los cracks y otros fenómenos del mercado (cuando los sentimientos son llevados al extremo).

La frase de “el precio lo descuenta todo” (que se le atribuye al propio Dow) no deja de ser cierta, pero no es tan exacta como se puede llegar a pensar a priori. Simplemente porque la formación de los precios no está basada en decisiones racionales.

Existe una máxima en la psicología de las masas la cual expone que una persona individualmente puede ser razonable, pero en conjunto con otros, suele ser emocional. Se deja contagiar por los efectos psicológicos de las masas. Esta máxima defiende la razón de que a una masa no se le puede tratar de convencer exponiendo argumentos razonables; a las masas se les manipula apelando a sus emociones.

En el largo plazo, el precio es probable que se ajuste a las condiciones objetivas de valoración, oscila alrededor de ellas igual que la economía oscila en un ciclo.

En resumidas cuentas: los mercados no se mueven aleatoriamente, los precios siguen los acontecimientos. Pero, tampoco son todo lo eficientes que debieran ser. No descuentan de un modo directo y matemático la información subyacente.

Sus sobrerreacciones descartan al análisis técnico como mecanismo para determinar cuándo es “barato” o cuando es “caro” un activo financiero por sí solo. La estimación del comportamiento del mercado se basa en probabilidades, más que en datos objetivos.

¿Cuál es entonces la ciencia del Trading?

Siguiendo la línea de pensamiento de los operadores clásicos destacados, la única verdad que se puede extraer en cuanto a realizar trading es combinar ambos métodos, para suplir las deficiencias de uno con las fortalezas del otro. ¿Cómo?, a través de unas líneas generales de actuación a las que vale la pena prestar atención.

La primera aproximación

En principio se debe realizar valoración estimada del activo, aún sabiendo las carencias que presenta el análisis fundamental. Esto nos proporcionará una idea de inicio, será el punto de base para determinar si el activo cotiza con descuento o con prima. En otras palabras, si el precio se ajusta a su valoración, está muy por encima o está muy por debajo.

“El Sr. Jay Gould dijo que su política era esforzarse por prever las condiciones futuras de su propiedad y luego, habiendo hecho sus operaciones con cuidado, ejercer una gran paciencia en espera de resultados. Esto también es una buena doctrina, pero procede de maneras muy diferentes […]; pero muchos que han probado este método han encontrado que la omisión de factores esenciales hizo que su pronóstico no tenga valor”

(Charles Dow)

Según el fragmento del artículo que estamos tratando: “es una buena doctrina”, pero resulta insuficiente porque omite factores esenciales. Aun así, no debería despreciarse (nos quedamos con la afirmación “es una buena doctrina”).

Es un buen punto de partida para determinar hacia dónde puede moverse el activo: ¿Cuánto se podría estar dispuesto a pagar por él en base a lo que realmente vale?

precios

¿Cuál es la pieza del puzle que falta?

Tras haber comparado el precio con su valor intrínseco, estaremos en disposición de saber si el activo tiene potencial de revalorización o, por el contrario, de depreciación. Si puede existir interés comprador o vendedor en el activo.

El resto consiste en confirmar que ese interés se lleva a cabo de un modo efectivo, y cómo se produce este movimiento.

A pesar de que, tal y como hemos tratado, el análisis de los precios no descuenta exactamente las condiciones del activo debido a las distorsiones producidas por de la psicología de masas, sí que nos puede dar una clave… y aquí está el punto más importante de todo el artículo:

“Se dice que los viejos Rothschild actuaron según el principio de que era bueno comprar una propiedad de valor conocido cuando otros querían vender y vender cuando otros querían comprar. Hay una gran sabiduría en esto”.

En definitiva, los grandes operadores compran cuando la masa quiere vender y venden cuando la masa quiere comprar. De este modo pueden obtener mejores precios. Esta información la podemos obtener mediante el análisis técnico.

Si, por ejemplo, quisiéramos vender (puede aplicarse lo mismo para el caso de que se quiera comprar) una casa, lo primero que haríamos sería establecer una valoración, es decir, realizar una tasación. Esto nos daría la primera idea de a qué precio sería interesante cerrar la operación. Por el contrario, nos podría dar información sobre a qué precio sería inaceptable realizarla.

Como segundo paso, deberíamos encontrar un comprador. En caso de que no existan compradores suficientes, deberíamos bajar el precio. Siempre sin perder de vista la valoración real. No es lo mismo vender cuando otros quieren comprar, que vender cuando nadie quiere comprar. El precio no se establecería igual, nuestra capacidad negociadora no sería la misma. ¿Captan el sentido del asunto?

Por lo tanto, la psicología y la predisposición de las masas para la compra y la venta influye, y mucho, en la dirección en que se moverá el activo. Si existen compradores o vendedores suficientes, es probable que aparezcan unos cuantos “Rothschild” que les den contrapartida.

Todo esto lo tenían muy claro los Rothschild. Ellos tenían interés en el activo debido a su valoración (“… una propiedad de valor conocido”), ahora toca hacer que aparezcan compradores (o vendedores) para trabajar el precio. Despertar o eliminar interés en las masas, según sus preferencias.

Teniendo estos dos principios presentes nos vamos a la tercera y principal parte de la ciencia del trading: Dilucidar si existe una manipulación para hacer que las masas quieran comprar o quieran vender.

trading

La Manipulación de las masas

El artículo de Charles Dow continúa diciendo:

“El público, como un todo, compra en el momento equivocado y vende en el momento equivocado. La razón es que los mercados se hacen en parte por la manipulación y el público compra avances manipulados y después de que estén bien ‘largos’”.

Cuando hablamos de manipulación en el mercado no estamos haciendo referencia a conspiraciones, tramas ilegales con tráfico de información privilegiada, sobornos y todo lo que podemos llegar a imaginar. Es mucho más sencillo que todo eso: juegan con la psicología de las masas.

Una manipulación trata de provocar una demanda cuando lo que se pretende es vender; y viceversa. Dependiendo de la valoración del activo y el precio al que efectivamente cotiza, puede ser interesante realizar una serie de manipulaciones con objeto de que que aparezcan compradores o vendedores que:

  1. Alteren el precio con sus propias operaciones, en beneficio de los profesionales.
  2. Sirvan de contrapartida para cuando los profesionales decidan comprar o vender.

Junto con los Rothschild, existen otros tantos operadores profesionales que tratan de este modo a los mercados financieros. Estas maniobras se llevan haciendo desde los albores de este negocio, o por lo menos desde que se tiene constancia escrita del funcionamiento de la Bolsa y los mercados financieros.

De este modo, obtienen un activo “barato” para posteriormente venderlocaro”. Valorando el activo y llevando el precio a los niveles que consideran aptos para sus intereses. Creando oferta o demanda en el mercado.

Pensamos que, como personas razonables, no somos víctimas de esto; pero créanme: es muy fácil manipular a una masa, mucho más que a una persona tomada individualmente. Gustave Le Bon lo explica todo de una forma muy clara en su libro “Psicología de las masas”.

precio y valor

Conclusiones

Como resumen, se pueden tomar estos principios que sintetizan la ciencia del trading:

  1. La valoración de los activos puede darnos una idea de qué precio realmente están dispuestos a pagar los operadores realmente informados. En otras palabras, los profesionales. A pesar de que esta información no es exacta por los motivos explicados, es un buen punto de partida. En base a ella podremos determinar si en líneas generales el mercado es atractivo para su compra o para su venta.
  2. En base al análisis técnico podremos determinar si efectivamente se está produciendo una manipulación. Las masas van hacia donde son guiadas. Si la valoración es atractiva para la compra, los profesionales querrán comprar y necesitarán un público dispuesto a vender. El análisis técnico puede indicarnos qué sentimiento tiene la masa en cuanto al precio y cómo están actuando en consecuencia aquellos que les dan contrapartida.

Concretando: En base a cuánto vale (o cuánto podría valer) un determinado activo, ¿puede haber intereses en comprarlo o venderlo?, ¿cómo se comporta la masa?, y ¿cómo están actuando aquellos que la manipulan?

La respuesta a estas preguntas constituye la verdadera ciencia del Trading. Esta manera de entender el mercado fue la que llevó al éxito a grandes operadores de principios del siglo XX. Como se puede comprobar, se trata de una combinación de los dos tipos de análisis conocidos, puesto que cada cual por separado presenta una serie de deficiencias. Más un enfoque diferente.

Para estudiar filosofía lo mejor es leer a Platón, esto nos dará un ángulo de base sobre esta disciplina. De igual modo, para estudiar trading, el mejor método es seguir a los clásicos. Porque los métodos son pasajeros, hay un millón o más; pero los principios perduran. No hay nada nuevo en el mundo de los mercados financieros.

Dow amplía en otras notas editoriales las materias aplicadas a la ciencia del Trading. Tales como la gestión de las pérdidas, el apalancamiento, el temperamento del trader, cómo funcionan las manipulaciones, confirmar con otros mercados y otra serie de principios accesorios

Si quieres obtener más información acerca de esta forma de entender el trading bajo el punto de vista de los operadores clásicos, no dejes de visitar fepix.com; allí encontrarás artículos que complementan y amplían este punto de vista.

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Firma José Bastida
 

  1. #1

    Rosa Estañ

    Excelente articulo, Jose Miguel, desarrollado con profundidad, claridad y poniendo de relieve lo esencial del Trading.

  2. #2

    José Miguel Bastida

    en respuesta a Rosa Estañ
    Ver mensaje de Rosa Estañ

    Muchas gracias...

  3. #3

    Enberto

    Excelente articulo, aunque cuando dices trading no me queda claro el concepto, para mi un juego de tahúres, por supuesto con las cartas marcadas

  4. #4

    José Miguel Bastida

    en respuesta a Enberto
    Ver mensaje de Enberto

    Muchas gracias Enberto. Trading, se refiere a comercio con activos financieros. Más allá de inversión pura, lo que se trata es de obtener beneficios con la compra y la venta de instrumentos financieros... Pero no andas desencaminado, veo que has entendido el sentido de las manipulaciones.

    Un abrazo.

  5. #6

    Buenallave

    A ver, a ver... ¿dónde están los test de hipótesis?

    Pues va a ser que no.

  6. #7

    José Miguel Bastida

    en respuesta a Buenallave
    Ver mensaje de Buenallave

    Buenos días.

    No sé a qué te refieres. Se trata de una reflexión sobre una teoría de análisis bursátil, para comerciar con activos, expuesta por Charles Dow en 1901. No entiendo tu comentario.

    Un saludo.

Autor del blog
  • José Miguel Bastida

    Analista y trader independiente Redactor especializado en contenidos económicos y financieros (Content Manager).

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