Twitter y Facebook influyen para conseguir trabajo

Twitter y Facebook influyen para conseguir trabajo

Muchas personas que tienen cuentas de Twitter, Facebook, Google+, Instagram, etc. postean fotos, imágenes u opiniones sin siquiera pensar que ello podría ser un obstáculo para cuando buscan trabajo.
 
De manera personal, debo confesar que algunas veces llegué a echar un vistazo a las redes sociales de personas que solicitaban trabajo en empresas para las cuales laboré, ¿por qué? para revisar perfiles y detectar problemas potenciales que podría estar introduciendo a mi equipo de trabajo.
 
                                                                 Facebook y twitter pueden dejarte sin trabajo
 
Actualmente se sabe que en México, de cada 10 reclutadores, cuatro (casi cinco) consultan los perfiles en Facebook y Twitter de los candidatos que están buscando empleo, aunque hay empresas que afirman que nueve de cada 10 ya lo hacen. Esto es muy válido cuando buscas puestos de responsabilidades especiales o bien cuando la empresa se conduce con cierta filosofía de trabajo, entonces requieres personas que encajen en esa forma, método, estilo o cultura laboral.
 
 
OJO: no afirmo que el perfil en una red social determina al postulante ideal, más bien funciona como el último filtro, pues ya que se tiene al candidato con las habilidades requeridas hay que ver lo que publica para detectar un potencial problema o bien algún aspecto que haya que considerar o pulir. Algunos reclutadores hasta usan la información de las redes para compararla con el currículo de quien está solicitando determinado puesto de trabajo.
 
Hoy en día es tan relevante lo que se postea en redes sociales como Facebook y Twitter (por estar entre las tres más usadas en México) que universidades públicas y privadas le sugieren a sus egresados tener cuidado con aquello que publican en sus medios sociales.
 
                                            Twitter puede dejarte sin trabajo
 
Hay que entender que ahora todos somos visibles y en un momento dado públicos, lo que publiquemos escapa de nuesro control. Recordemos que en México y otros países hay personas que han llegado a cargos públicos y se han enfrentado a la situación de tener que explicar fotografías o comentarios comprometedores. No hay que olvidar el caso de Liliana Sevilla Rosas, la ex directora del Instituto de la Mujer de Tijuana, a quien destituyeron luego del escándalo internacional generado por un mensaje racista que publicó.
 
La tasa de desempleo entre jóvenes mexicanos entre 18 y 29 años es muy alta, y en ella están incluidas personas que tienen o no estudios, así que más vale tomar precauciones y no hacer algo que potencialmente se convierta en un obstáculo para cuando se busca formar parte de una empresa privada, de gobierno, de una organización civil, alguna fundación, etcétera. Finalmente nunca sabemos hasta dónde podríamos llegar en nuestra profesión.
 
La red social que más consultan los reclutadores es Facebook, luego sigue LinkedIn y por último Twitter. Hay encuestas que aseguran que casi la mitad de los reclutadores revisan las redes sociales del candidato inmediatamente después de recibir su solicitud de empleo, la tercera parte de los reclutadores consulta redes luego de la primera entrevista y 15% las consultan luego de una entrevista de profundidad.
 
Algunas empresas de Head Hunters afirman que luego de consultar los perfiles públicos de candidatos a puestos de trabajo, han tenido que rechazar a casi siete de cada 10 postulantes. Esto es un ingrediente que se suma a la queja de hace unos años por parte de las empresas que afirman no encontrar a sus candidatos ideales.
 

¿Qué encuentran los reclutadores o empleadores en las redes sociales de candidatos para negarles el trabajo?

  • Fotografías inapropiadas en su perfil social.
  • Comentarios impropios.
  • Contenido relacionado al consumo de alcohol.
  • Hay quienes hacen público el consumo de otras drogas (no olvidemos que el alcohol es una droga socialmente aceptada, pero detectar abuso de la misma es el problema).
  • Comentarios negativos de sus trabajos anteriores.
  • Pobres habilidades de comunicación.
  • Comentarios racistas.
  • Entre otros.
 
 
¡Sé el primero en comentar!