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¿Frustración en tu emprendimiento?

Autor: Ana Lucía García

Coach y Estratega de Pequeños Negocios

 

Cada día es más común hablar de frustración y la dificultad para enfrentar algo en el camino del éxito, lo cual es importante saber que será una constante, y frente a lo cual, debemos estar preparados, pero principalmente quienes se dedican al emprendimiento.

Cada día es más común hablar de frustración y la dificultad para enfrentar algo en el camino del éxito, lo cual es importante saber que será una constante, y frente a lo cual, debemos estar preparados, pero principalmente quienes se dedican al emprendimiento.   Lo primero que debes saber es que la frustración es un estado mental e interno que nos hace apreciar que las cosas no han resultado y nos hace sentir inseguros con nuestras propias capacidades, generando la sensación de insatisfacción e incapacidad para lidiar con los obstáculos que se nos van presentando. La Real Academia de la Lengua primero nos menciona que frustración es “la acción o efecto de frustrar”, y frustrar es “privar a alguien de lo que esperaba” y “dejar sin efecto, malograr un intento”. Para ser clara, la frustración tiene que ver con un esfuerzo, cuyos resultados parecen no haber llegado. Todos hemos experimentado ese estado, es algo natural en la vida; en el desarrollo profesional y empresarial, llega a ser una constante a la que debemos hacer frente.   En mi creencia, la frustración se avecina cuando se realizó algo con esfuerzo y el resultado no es el esperado o es fallido y nos frustra, lo cual posteriormente nos hace sentir un estado de “culpa” por no haber cubierto esa expectativa y nos hace tirar la toalla o emberrincharnos. Cuando una persona siente culpa, se paraliza y puede llegar a desconfiar tanto de sí misma, que abandone sus proyectos y aspiraciones por darle fuerza a ese estado mental que se van generando; podríamos pensar que la “fórmula” de la frustración es la siguiente:    Esfuerzo + resultado fallido +  frustración + culpa = inactividad   El problema al que nos enfrentamos es que ante el menor atisbo de frustración muchos emprendedores se asustan, ya sea porque piensan que el proyecto no es buena idea, o porque podrían quedar mal ante los demás si siguen intentando y fracasan, porque consideran que no son aptos para emprender o porque simplemente no les gusta sentir esa pequeña dosis de incertidumbre a la que debemos hacer frente para conseguirlo. Quiero dejarte estas tres técnicas específicas para lidiar con la frustración en tu emprendimiento o proyecto:  •	Recuerda que estás en tu presente: Esta técnica la aprendí en el libro del Dr. César Lozano, quien en su texto “¡Despierta!... que la vida sigue!” Recomienda que cada vez que nuestra mente nos quiera hacer una mala jugada empleemos una palabra mágica que nos traiga de vuelta al presente. Cuando nos sintamos frustrados lo primero es reconocer dónde estamos parados, no irnos ni al pasado ni al futuro, sino vivir en el presente y observar todo lo que nos ha llevado hasta ahí, por eso yo te recomiendo que cuando el tren de tu mente te quiera llevar a lugares oscuros utilices una palabra mágica como: “¡Focus!”, una palabra que te haga regresar al presente y puedas pasar a la siguiente técnica. •	Análisis y auto-análisis: Ahora que estás de vuelta en el presente es útil que hagas una especie de análisis con las siguientes preguntas: ¿Qué salió mal?, ¿por qué salió mal?, ¿puedo modificarlo?, ¿cómo podría modificarlo?, ¿cuáles de mis habilidades me servirán para enfrentar este bache?, ¿este bache me va a hacer revaluar mis metas?, ¿las tengo que modificar o simplemente tengo que llegar hasta ellas por otra ruta? Cuando hallamos respondido a estas preguntas sentirás que tienes en tus manos el poder de cambiar aquello que te ha frustrado, recordarás tu meta, te fortalecerás con tus habilidades y los nudos mentales de “auto-sabotaje” disminuirán hasta que logres ver la situación con mayor claridad.  •	Comparte la situación y tus sensaciones con alguien de tu entera confianza: Si llevas un proceso de coaching, sería bueno que esto lo hablaras con tu coach, él o ella te ayudarán a mantener una actitud saludable frente a las dificultades y podrán ayudarte a salir de esta sensación que solo retrasa el éxito de tu proyecto empresarial. Si no llevas un proceso de coaching, piensa en alguien de tu entera confianza, que te sepa escuchar y ayudar y que a su vez te permita descubrir nuevos ángulos de la situación para que puedas de este modo encontrar nuevos caminos que te ayuden a salir de este problema.    Recuerda que tus aspiraciones son importantes, es lo que Abraham Maslow nombró como “necesidades de autorrealización”, y renunciar a ello por un momento de frustración, sería como dejar de buscar un tesoro cuando ya estas a unos pocos metros de encontrarlo porque hace mucho sol.   ¡Tú eres ese tesoro magnífico que debes encontrar a través de tus metas, tus sueños y aspiraciones... No renuncies a eso!   Con información de Ana Lucía García, Coach y Estratega de Pequeños Negocios

Lo primero que debes saber es que la frustración es un estado mental e interno que nos hace apreciar que las cosas no han resultado y nos hace sentir inseguros con nuestras propias capacidades, generando la sensación de insatisfacción e incapacidad para lidiar con los obstáculos que se nos van presentando. La Real Academia de la Lengua primero nos menciona que frustración es “la acción o efecto de frustrar”, y frustrar es “privar a alguien de lo que esperaba” y “dejar sin efecto, malograr un intento”. Para ser clara, la frustración tiene que ver con un esfuerzo, cuyos resultados parecen no haber llegado. Todos hemos experimentado ese estado, es algo natural en la vida; en el desarrollo profesional y empresarial, llega a ser una constante a la que debemos hacer frente.

 

En mi creencia, la frustración se avecina cuando se realizó algo con esfuerzo y el resultado no es el esperado o es fallido y nos frustra, lo cual posteriormente nos hace sentir un estado de “culpa” por no haber cubierto esa expectativa y nos hace tirar la toalla o emberrincharnos. Cuando una persona siente culpa, se paraliza y puede llegar a desconfiar tanto de sí misma, que abandone sus proyectos y aspiraciones por darle fuerza a ese estado mental que se van generando; podríamos pensar que la “fórmula” de la frustración es la siguiente:

 

 

Esfuerzo + resultado fallido +  frustración + culpa = inactividad

El problema al que nos enfrentamos es que ante el menor atisbo de frustración muchos emprendedores se asustan, ya sea porque piensan que el proyecto no es buena idea, o porque podrían quedar mal ante los demás si siguen intentando y fracasan, porque consideran que no son aptos para emprender o porque simplemente no les gusta sentir esa pequeña dosis de incertidumbre a la que debemos hacer frente para conseguirlo. Quiero dejarte estas tres técnicas específicas para lidiar con la frustración en tu emprendimiento o proyecto:

 

  • Recuerda que estás en tu presente: Esta técnica la aprendí en el libro del Dr. César Lozano, quien en su texto “¡Despierta!... que la vida sigue!” Recomienda que cada vez que nuestra mente nos quiera hacer una mala jugada empleemos una palabra mágica que nos traiga de vuelta al presente. Cuando nos sintamos frustrados lo primero es reconocer dónde estamos parados, no irnos ni al pasado ni al futuro, sino vivir en el presente y observar todo lo que nos ha llevado hasta ahí, por eso yo te recomiendo que cuando el tren de tu mente te quiera llevar a lugares oscuros utilices una palabra mágica como: “¡Focus!”, una palabra que te haga regresar al presente y puedas pasar a la siguiente técnica.
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  • Análisis y auto-análisis: Ahora que estás de vuelta en el presente es útil que hagas una especie de análisis con las siguientes preguntas: ¿Qué salió mal?, ¿por qué salió mal?, ¿puedo modificarlo?, ¿cómo podría modificarlo?, ¿cuáles de mis habilidades me servirán para enfrentar este bache?, ¿este bache me va a hacer revaluar mis metas?, ¿las tengo que modificar o simplemente tengo que llegar hasta ellas por otra ruta? Cuando hallamos respondido a estas preguntas sentirás que tienes en tus manos el poder de cambiar aquello que te ha frustrado, recordarás tu meta, te fortalecerás con tus habilidades y los nudos mentales de “auto-sabotaje” disminuirán hasta que logres ver la situación con mayor claridad.
  • Comparte la situación y tus sensaciones con alguien de tu entera confianza: Si llevas un proceso de coaching, sería bueno que esto lo hablaras con tu coach, él o ella te ayudarán a mantener una actitud saludable frente a las dificultades y podrán ayudarte a salir de esta sensación que solo retrasa el éxito de tu proyecto empresarial. Si no llevas un proceso de coaching, piensa en alguien de tu entera confianza, que te sepa escuchar y ayudar y que a su vez te permita descubrir nuevos ángulos de la situación para que puedas de este modo encontrar nuevos caminos que te ayuden a salir de este problema.

 

 

Recuerda que tus aspiraciones son importantes, es lo que Abraham Maslow nombró como “necesidades de autorrealización”, y renunciar a ello por un momento de frustración, sería como dejar de buscar un tesoro cuando ya estas a unos pocos metros de encontrarlo porque hace mucho sol.

 

¡Tú eres ese tesoro magnífico que debes encontrar a través de tus metas, tus sueños y aspiraciones... No renuncies a eso!

 

 

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