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4 recomendaciones

 

De vez en cuando me piden recomendaciones o consejos para invertir. Algunas veces son opiniones generales y otras veces son opiniones más concretas. Y lo curioso es que tengo varios problemas graves para contestar. Realmente son tan graves, que normalmente prefiero no mojarme.

El primer problema ya lo he manifestado en varias ocasiones, no soy trader, ni tengo el mínimo interés en serlo. Y de hecho tampoco tendría las cualidades necesarias para serlo. Creo que para ser trader, hay que tener muy en cuenta las evoluciones a corto plazo y de cierta forma, olvidar el esquema general. Creo que este olvido, es algo muy importante para hacer lo que todo inversor financiero ha de hacer cuando detecta una burbuja; ¡invertir en ella, y dedicar todos sus esfuerzos a salir de ella antes de que explote!. Y esto sólo se puede hacer si nos autoconvencemos de que la burbuja de turno se está gestando y que “tiene recorrido”. No sé explicarlo, pero quizás es como esta canción que acaba de surgir ahora: “no puede haber principio, si se ve el final”.

 El mero hecho de no ser trader, desde luego limita y mucho esto de ser analista o de dar recomendaciones, sobre todo teniendo en cuenta que el problema es que no me atrae lo más mínimo. De sistema financiero, sé lo justo como para entender el esquema de cómo afecta a la economía el asunto, y de tratar de ir desmadejando un poco las relaciones, y cómo es posible que todo este tinglado financiero está afectando de una forma dramática a las vidas de mucha gente.

Pero es que más allá del caso particular, la gran limitación para dar cualquier tipo de recomendación a cualquier persona sobre cualquier inversión es la situación general de todo el stablishment financiero y su más que cuestionable forma de operar.

Por un lado, tenemos que tener en cuenta que uno de los principales ámbitos de actuación sobre los que se ha operado para recuperar los mercados financieros, (y condición sine qua non para la gestación y mantenimiento de burbujas), es el tema de la transparencia. Entre informes ad hoc, omisiones, y relajación de los criterios de valoración, el problema es que es muy difícil saber en qué punto estamos.  Esto es especialmente visible en todo lo que se refiere a balances. Es fácil saber que las cosas no cuadran, (sobre todo en casos muy llamativos), pero no es sencillo saber la realidad exacta de la situación. 

Este problema también puede ser superado, porque al final haciendo un esfuerzo y siempre tirando ya un poco de intuición, se puede entender de alguna forma la realidad de una determinada empresa o banco. Desde luego, lo que si ya es más sencillo es comparar entre varios.

Pero salvando este problema, entramos en el terreno de las dificultades de verdad. Para saber que va a pasar con una acción determinada, con una divisa o con un commodity en particular, tenemos que adivinar cuales van a ser las acciones de todos los gobiernos y bancos centrales relevantes. Es así de sencillo; no podremos olvidar que todos y cada uno de los precios de los distintos activos va a depender de la evolución de las decisiones tomadas. Por ejemplo; si tratamos de decidir la compra de un piso, tendremos que saber qué tontería se les ocurre a los gobiernos, en materia de reforma laboral, ya que la bajada de sueldos, implicará que a la larga bajaran los precios de los pisos, (y el importe dependerá de esto).

En estos momentos, todos conocemos el sentido de las reformas que se están tomando y por tanto, todos podemos intuir el final, pero la cosa no es tan sencilla, (un poco más tarde explico porque).

Por lo tanto, esto nos lleva a una curiosa reflexión, para recomendar cualquier inversión, tenemos que plantearnos pues lo que van a hacer las autoridades monetarias, económicas y desde luego las entidades financieras y los analistas; Y este quizás sea el punto menos problemático, porque en realidad en estos casos, el tema es bastante lineal y bastante predecible.

En este sentido, todo el mundo está alineado con un rigor impresionante, en el objetivo de salvar al sector financiero, ¡y al sector financiero en pleno, porque cualquier fisura es una fuente de caída!. Por lo tanto, cuando cae la bolsa, cuando cae el petróleo o cuando caen las acciones de un banco, o cuando cae el valor de la deuda de un país, (sube la rentabilidad), todos los gobiernos y bancos centrales van a hacer todo lo que sea para evitar que esta circunstancia ocurra.

Dado que todo el mundo está intentando que el dólar caiga, y que los emergentes o euro suban, (explicado en la serie sobre las actuaciones de los distintos bancos centrales), podríamos sacar dos conclusiones sencillas. Por un lado está claro que el dólar es alcista y el euro es bajista, (esta es la razón de las intervenciones masivas y de decisiones cuando menos arriesgadas como la de subir los tipos de interés en Europa en medio de un ataque a la deuda pública con toda una lista de países quebrados); pero por otro lado que lo mejor es recomendar el euro. Vale que el Banco Central y la comisión tengan que estar todos los días haciendo todas las animaladas posibles para que suba su valor, pero ¡es que lo van a hacer!.

Lo mismo va para los bancos, vale que la mayoría están simplemente quebrados, pero también es cierto que por muy quebrados que estén se va a hacer lo que se pueda por que suba su valor.

Todo esto me lleva a que en todos y cada uno de los mercados en los que nos encontramos, tenemos que decir aquello de: “si no se hiciese nada caería, pero ¡cómo se va a hacer….!”. Por tanto casi que puedo concluir que lo mejor es que recomiende: “el euro va a subir”, “Santander va a subir”, “petróleo va a subir”.

Y en estas llegamos al marrón, ¡porque resulta que voy y hago lo contrario!. O sea que siguiendo un procedimiento, con el que se puede estar de acuerdo o no, pero que tiene cierta lógica, llego al gran problema, y es que recomendaría una cosa y hago otra, y es en esta posición donde se vuelve todo un poco más complicado.

Dado que todas y cada una de las medidas tomadas son insostenibles y dado que la situación está en el límite, (no hay más que buscar el nivel de las burradas que se cometen para salvar al sector financiero), llegamos a la situación en la que nos hemos de preguntar: todos están dispuestos a salvar como sea y a costa de lo que sea al sector financiero, pero ¿se podrá?.

A su vez, a medida que avanzamos en este esquema de dogmas de defensa de unas medidas que nos llevan al desastre, es de esperar que poco a poco comiencen a salir voces discordantes con todo lo que está ocurriendo, de tal forma que incluso la opinión de los expertos acabará cambiando.

Todo esto me lleva a que cuando me pregunten por una inversión en Santander lo que tendría que contestar es que “si crees que el BCE, la FED y los gobiernos pueden seguir manteniéndolo, invierte; pero cuidado que en el momento en que se queden sin balas o bien en el momento en que los expertos cambien de opinión, se puede caer de una forma estrepitosa y sin avisar”.

Puede que no sirva demasiado de ayuda, pero por lo menos la situación ayuda a comprender la frase de keynes que nos decía “el mercado puede mantenerse irracional, más tiempo que las personas solventes”. Aunque en resumen no creo que sea irracional, y en estas circunstancias, lo cierto es que no puedo recomendar lo que hago, y como es obvio que no puedo recomendar lo que no hago, ¡pues tengo un problema gordo cada vez que alguien pregunta!.

  1. en respuesta a Yo mismo
    #24
    Nirag

    Paga quien quiere: actualmente tengo 5 cuentas corrientes que cobran 0 comisiones. Otra que iba a empezar a cobrar la he cancelado. Y tengo otra más en la que sí que pago gustosamente porque me ofrecen servicios muy útiles para mí.

  2. #23
    Franz


    Tu comentario me recuerda algunos magníficos traders que investigan los análisis sobre Keynes- como también la capacidad de trabajo, que le llevan a estar al día en las aportaciones de los economistas, cocretamente en torno a la actual crisis financiera.
    Un saludo

  3. en respuesta a Yo mismo
    #22
    Gaspar

    Hecho utilizaré el tu

  4. en respuesta a Gaspar
    #21
    Yo mismo

    hombre, no tengo demasiados problemas pero el "tu" me parece más apropiado...

    pero por supuesto el que desees o acostumbres, simplemente es que me extraña un poco...


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