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Ayer hablaba del caso particular de la teoría de la opinión contraria en el que el pánico era extremo. En resumen, lo que he tratado de explicar es que cuando la situación es tan grave que todos los medios y analistas nos anuncian el apocalipsis, lo que tendremos es una intervención (de varios tipos, porque estoy usando la acepción correspondiente a tomar cualquier decisión que modifique las condiciones), para conseguir recuperar los mercados financieros. En consecuencia, lo normal es que los mercados financieros se recuperen tras esta situación de pánico, derivado de que se toman las acciones necesarias, (la mayoría completamente absurdas), para que estos se recuperen.

Y hablaba de que me estaba curando en salud usando la palabra “normalmente”, porque es evidente que no siempre ocurre esto, ya que en ocasiones ocurre que no se puede reconducir la situación. En estos casos es donde tenemos las grandes caídas, desde el crack y gran depresión del 29 o el caso de Japón, donde aún no se han logrado recuperar los índices desde la caída.

Y como quiera que estas cosas ocurren, tenemos que entender que “normalmente” las intervenciones consiguen recuperar los mercados financieros; pero que en ocasiones No. Entonces sólo nos queda preguntarnos por las razones, lo cual en definitiva será lo necesario para tratar de adivinar en cada momento que va a pasar.

En definitiva, lo que tenemos que entender es que hay dos cosas que pueden tirar de los mercados financieros. Por un lado está la economía, (debemos recordar que los mercados financieros no son la economía, sino que son aquella parte que se encarga de financiarla), y por otro lado están las intervenciones directas para forzar las valoraciones del sistema financiero. Una solución la podemos entender como sostenible y la otra como sostenida.

Cuando estamos ante un caso de pesimismo extremo, evidentemente la economía no puede tirar de los mercados financieros. Esto es muy obvio porque dado el habitual desprecio de los analistas, bancos centrales e incluso gobiernos por la economía, en el caso de que la situación sea calificada como mala es que es demasiado obvia para ser negada. Debemos tener en cuenta, que los análisis nunca son objetivos, ya que los riesgos tienden a minimizarse siempre, mientras que los “brotes verdes” tienden a maximizarse, (cuando no a inventarse directamente). Esta asimetría es completamente necesaria porque el sistema tiene que ser alcista eternamente o se derrumbará. Ejemplos de esto tenemos a cientos, pero no deja de ser curioso que cuando empieza un rally se repite como un mantra el lema de que “la bolsa anticipa la recuperación de la economía seis meses”, pero en algún momento se nos cuenta que “los mercados financieros no dependen de la economía”, en lo que es la demostración clara de que la economía está mal y que no hay recuperación a la vista.

Pues si no es por la economía, nos queda el otro mecanismo que es buscar alguna forma de salvar los mercados financieros, que básicamente consiste en adoptar un buen número de medidas que siempre se nos venden como inocuas. “nunca ha habido un rescate bancario tan barato” han dicho los irlandeses en 2008, cuando se garantizaron los depósitos. La misma frase la han dicho los Islandeses y a lo largo de todo el mundo nos hemos encontrado con préstamos, avales y todo tipo de facilidades a las entidades financieras que ni tan siquiera se nos han vendido como baratas, sino que nos cuentan que “hemos ganado dinero”. Los límites de deuda tenían algún día un sentido, (que no era el de ampliarlo de forma cotidiana), y así con todas las normas que se han tocado en esta crisis.

En definitiva, en cada una de las inversiones, lo que se ha hecho es destrozar todos y cada uno de los mecanismos que se habían dotado en las anteriores crisis para conseguir que hubiese un equilibrio en la economía, (desde la ley Glass-Steagall hasta todo lo que hemos venido a definir como estado del bienestar), pasando por todas las normas de competencia, las normas de actuación de los bancos centrales y en general todo lo que se les ha ocurrido a los mercados pedir y que los políticos han olvidado que estas normas estaban por algo y tenían una función.

En definitiva lo que ocurre es que en cada una de las ocasiones que se han derribado determinadas normas, o se ha encontrado una solución mágica para recuperar los mercados financieros, (solución en la que todo el mundo gana y nadie pierde), se consiguen dos efectos. El primero y ya comentado el de recuperar los mercados financieros, y el segundo es deteriorar la situación de la economía, aunque siempre se ignore.

Si caen los mercados asiáticos, tenemos que hacer lo necesario para montar una burbuja punto.com, cuando esta cae, tenemos que hacer lo posible por una burbuja inmobiliaria, luego todos a los hedge fonds para las commodities, luego todos a deuda, luego a Oro, luego a emergentes… Y en medio cuatrocientos mil planes, estímulos y cambios legislativos que se han cargado la economía de medio mundo. ¡Eso sí, recuperando los mercados financieros en cada momento y haciendo todas los esfuerzos inimaginables para que ninguna de las burbujas que van estallando se derrumbe de todo!.

Sin embargo, lo que no se cuentan es que si teníamos en cuenta que los mercados financieros o eran sostenidos por la economía o por estas tácticas, a cada una de estas acciones la situación empeora, y en definitiva estamos ante lo que no es más que la construcción de un esquema Ponzi gigante, en la que siempre tenemos las mismas características. El primero es que cada uno de los trucos usados no puede volver a usarse; (los test de estrés funcionan una vez, pero no la segunda…), por lo que tendremos que buscar nuevos trucos, en un entorno en el que cada vez son más increíbles y en una situación en la que el problema es cada vez mayor.

En definitiva es normal que  siempre que exista pánico se busque una solución inmediata e imaginativa para recuperar los mercados financieros, pero llegará un momento en el que no se ocurran nuevas ideas y a su vez llegará un momento en que alguien se dé cuenta que se han olvidado de contestar a la pregunta de “si eran demasiado grandes para ser rescatados”.

Y en definitiva, sólo una vez tendremos la situación en la que la teoría de la opinión contraria dejará de funcionar. ¡pero sólo se necesita una!. Y en este momento espero que alguien se acuerde de que esto iba de ECONOMÍA. Claro que para adivinar esto tendremos que adivinar los límites de los que toman las decisiones, y esto es más trabajo de psicólogos, (o psiquiatras), que de economistas.

  1. #2
    Franz

    Una orientación de un experto siempre nos sienta bien y más en los mercados financieros no olvides que muchos piden un milagro y los milagros no creas que suelen suceder, cuando te llega una enfermedad o cualquier grave asunto muy complicado de resolver. Bien sabes que es cuando llega el pánico y tal vez el miedo que debes de romper resolviendo a la situación que se ha llegado. Pues de igual manera ocurre con todas las crisis que hayan existido y existirán lo más apropiado es dar la solución, si es posible lo antes posible para padecer menos y poder superarla lo mejor y antes posible, lo dices en tu comentario con unas sencillas palabras muy bien expuestas y escritas. Gracias
    Un saludo

  2. #1
    Comstar

    Hablando de psicología y psiquiatría en finanzas, y las caídas y las burbujas, esto te interesará.

    La segunda gran depresión
    https://www.rankia.com/blog/comstar/887133-segunda-gran-depresion


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