China ha pasado de crecer mucho y mal, a hacerlo menos pero mejor: Entrevista a Alberto Lebrón

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alberto lebon
Con las últimas noticias sobre la apertura del mercado de renta variable en China a la inversión extranjera, hemos querido conocer más sobre una de las economías más grandes a nivel mundial y para ello hemos entrevistado a Alberto Lebrón que a continuación va a darnos su visión sobre la situación de la economía asiática y en concreto de China.
 
Alberto es director del programa Capital Asia que se emite desde Capital Radio y además es enviado especial a Hong Kong de los servicios informativos de Telecinco. Durante este año 2014, Alberto ha iniciado el proyecto China Capital, un nuevo proyecto de Comunicación en Español desde, sobre y con China.
 
 

 

Entrevista a Alberto Lebrón

 
1. ¿Cuándo te empezaste a interesar por temas económicos? ¿Cuál ha sido tu trayectoría profesional?
La Economía apareció justo después de especializarme en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid, donde estudiaba Periodismo. Actualmente, se dan multitud de conflictos y situaciones diversas a nuestro alrededor, que se abordan siempre desde una óptica político-ideológica y no racional. Yo siempre he creído en las ideas utilitaristas, que promulgan una maximización de los beneficios para el mayor número de personas, dejando a un lado doctrinas político-ideológicas o morales. Sólo creo en decisiones pareto-eficientes que aumenten el bienestar global sin reducir el de nadie.
 
 
Sin embargo, en la vida real, no existe una única función de utilidad social. Más al contrario, cada uno tenemos la nuestra y agregarlas todas es misión imposible. Esto significa que, aún adoptando decisiones para incrementar el bienestar global, siempre va a haber alguien descontento. Sin embargo, la función del gobernante debe ser crear el marco adecuado para maximizar la utilidad o bienestar social de manera sostenible. Bienestar, ojo, no necesariamente significa primar la redistribución sobre una producción eficiente. La eficiencia es condición necesaria para que pueda haber redistribución, pero el orden de los factores suele alterarse con relativa frecuencia cuando entran en juego consideraciones políticas. Me gusta la Economía, en definitiva, porque nos permite escapar del dogma Izquierda-Derecha. O, al menos, debería.
 
 
Mi corta trayectoria profesional se podría resumir en tres años fogueándome como editor por las noches del programa Capital, que dirigía Luis Vicente Muñoz en Radio Intereconomía, antes de fundar Capital Radio. Allí fue sin duda donde pude juntar mis dos pasiones, la Economía y las Relaciones Internacionales. Y luego, cumplidos los 25, decidí marcharme a China para ser testigo del mayor cambio económico y social que ha experimentado nunca la humanidad. Lo hice en 2008 como corresponsal, pero siempre sin dejar de estudiar, ya fuera Chino Mandarín o Económicas. Ahora ya solo espero finalizar el Master de Economía y Finanzas que comencé hace un año en la Universidad del Pueblo de Pekín. Y, entremedias, estoy creando con otras personas un proyecto pionero de información desde China en Español. En este mundo, donde las fronteras tienen cada vez menos sentido y hay que pensar globalmente para prosperar, es posible encontrar muchas de las oportunidades que nos niega hoy el país donde nacimos. Y lo digo sin resentimiento, constatando un hecho, y esperando que algún día esas oportunidades perdidas vuelvan. Y aportando lo mejor, siempre, para que así sea. Pero las cosas han cambiado. 
 
 
2. ¿Cómo se ve la economía española desde China?
Como emigrado, percibo una disfunción objetiva porque muchísimos profesionales no podemos encontrar empleos adecuados a nuestra formación. También es complicado abrir una pequeña empresa. Y, aunque seguramente muchos lectores puedan pensar lo contrario, mi caso personal es éste. Desde fuera, la economía española se percibe muy cambiada. Antes de 2008, el modelo español era consumo con cargo a déficit y liquidez quasi ilimitada. Cuando la liquidez dejó de fluir, sencillamente porque no nos podíamos seguir endeudando indefinidamente, el consumo se ajusto: exportamos más, importamos menos, recibimos mayores inversiones, bajaron los sueldos y nuestra divisa experimentó una apreciación frente a otras como el Yuan chino superior al 20%.
 
En una economía superavitaria como la China, por seguir con el ejemplo, está ocurriendo exactamente lo contrario. Las exportaciones chinas hacia España están desacelerándose desde 2008. Y sus inversiones en nuestro país han aumentado exponencialmente durante los últimos años.
China está pasando de una economía exportadora y ahorradora hacia otra más orientada al consumo.
Y, para satisfacer las necesidades del mercado doméstico chino, necesita invertir en empresas con alto valor añadido y aumentar sus importaciones. España, por el contrario, debe ahora exportar más y recibir nuevas inversiones para reducir su endeudamiento. En China, que tienen mucho cash acumulado tras tres décadas ahorrando, ven a España como una excelente oportunidad de inversión. Como un lugar con empresas buenas, bonitas y baratas. Como un destino turístico espectacular. Pero les falta el expertise necesario, según he podido constatar aquí, para canalizar hacia España todas las inversiones que realmente desearían hacer.  
 
 
 
3. ¿Crees que es España el mejor amigo de China en Europa?
Creo que lo éramos en 2010, junto con Grecia, pero la relación política ha ido enfriándose gradualmente desde entonces. Éramos el mejor amigo de China en Europa porque, entre otras cosas, nos había comprado un 20% de la deuda no residente en un corto periodo de tiempo. A cambio de “rescatarnos”, porque el propio ministro Solbes reconoció en Pekín que China había jugado “un papel fundamental” para salvar al Euro, España devolvía estos favores defendiendo algunos intereses chinos en Europa.
 
Por ejemplo, hacíamos presión para levantar el embargo armamentístico que pesaba sobre China desde 1989. Había una relación win-win, donde todo el mundo salía beneficiado, y ahora sigue existiendo espacio para esa cooperación.
 
Si España no diera importancia a sus relaciones económicas con China, nunca habría derogado la “justicia universal”, mediante la cual un juez español había imputado al ex-presidente Jiang Zemin por presunto genocidio en Tíbet. Sin embargo, los intercambios políticos son ahora menos frecuentes que cuando gobernaba Zapatero. Yo recuerdo que el entonces Ministro de Industria, Miguel Sebastián, viajó a China con relativa frecuencia durante toda la legislatura anterior. El ministro Soria, sin embargo, solamente ha venido una vez cuando parece que en materia industrial y turística todavía se pueden hacer buenos negocios con China. España es como si ahora estuviera mucho más pendiente de sus propios problemas internos y esto ha podido enfriar en alguna medida la relación bilateral.
 
Dicho lo cual, empresas chinas como Wanda Group o Fosun siguen teniendo mucho interés por España. Sí somos buenos amigos amigos de las empresas chinas en Europa, atendiendo a la inversión china recibida durante estos últimos años, pero en términos relativos los empresarios chinos siguen apostando mucho más por otros países del entorno de España
 
4. Dicen que cuando China despierte, el mundo temblará. ¿cómo se encuentra actualmente la economía del gigante asiático?
La economía china está ahora mismo en una clara transición. Quien piense que desaceleración económica equivale a crisis no conoce muy bien lo que aquí está pasando. China, creciendo a tasas del 10%, creaba unos diez millones de empleos todos los años. Ahora está creándolos creciendo al 7,5%. Y deberá crearlos cuando crezca también a tasas del 2-3%. Cuando China crecía un 10%, todo el mundo pensaba que había una burbuja a puntito de estallar. Lo que había, no obstante, era un crecimiento descoordinado pero sostenido a por el ingente ahorro del país.
 
Solamente en activos locales por privatizar como hoteles, negocios o aerolíneas, China tiene nueve veces el PIB de España. En depósitos bancarios cautivos, porque la balanza de capitales está intervenida y esto es clave para descartar una crisis sistémica, China tiene el equivalente a todo el PIB de Estados Unidos. Y, por lo general, las reservas han seguido creciendo hasta superar los famosos cuatro billones de dólares. No parece, pues, que China vaya a necesitar próximamente un rescate del FMI. Es más, ahora parece estar compitiendo con el propio Banco Mundial financiando infraestructuras urbi et orbe. Si todos estamos endeudados, desde Europa hasta Estados Unidos pasando por China ¿Dónde están los acreedores? Lógicamente, China es uno de los países acreedores con muchísima diferencia por mucho ajuste del sector inmobiliario que pueda llegar a experimentar. China está creciendo un 7,5% y no dobles dígitos porque las inversiones masivas y algunas industrias sobredimensionadas ya están ofreciendo rendimientos decrecientes. Exportaciones baratas e inversiones masivas han permitido inflar el PIB estos últimos años pero ¿Qué era más sostenible? ¿Hacer una autopista que nadie necesita y dilapidar ese dinero aunque aporte muchísimo a la lectura del PIB del año en cuestión? ¿O fomentar la creación de empresas privadas que aporten menos pero lo hagan sostenidamente en el tiempo, también en términos de empleo, y sin apilar deuda?
 
La economía china está pasando de crecer mucho y mal, estos últimos años, a hacerlo menos pero mejor. Los dobles dígitos de crecimiento estos últimos treinta años han permitido a China pasar de ser África Subsahariana en 1978 a pujar con Estados Unidos por el primer puesto del ranking económico mundial. Sin embargo, China todavía está en una fase primaria del desarrollo económico, como demuestra por ejemplo su bajo PIB percapita. China ha acumulado capital, esto le diferencia de África, pero ahora debe producir con calidad y consumir. Cuando lo haga habrá culminado su convergencia con el mundo desarrollado. Si opta por no hacerlo, mientras sigue acumulando capital fuera del óptimo, corre el riesgo de dilapidar lo ahorrado estos últimos treinta años. La desaceleración económica actual es positiva, opino, e indicativa de que China está optando por crecer menos pero mejor. 
 
5. La evolución del sector de las materias primas en 2014 se ha visto afectado por el débil crecimiento económico de China, ¿qué previsiones de crecimiento se esperan para 2015?
Desde mi limitadísimo conocimiento del mercado de las materias primas, es cierto que muchas commodities se han abaratado. Sin embargo, como muchos analistas han comentado ya, aquí confluyen factores de oferta y demanda. La caída del petróleo, sin ir más lejos, no parece estar muy relacionada con una menor demanda china. Quizás el mineral de hierro, que viene cayendo bastante últimamente, sí.
 
Hay otras commodities, además, que se han visto afectadas en sus precios por otras razones más prosaicas. Por ejemplo, hace poco se pusieron límites a las importaciones chinas de cobre porque lo estaban utilizando fraudulentamente como colateral para préstamos. Y con el oro, las masivas compras tanto chinas como rusas para protegerse del riesgo-dólar pararon en cuanto Estados Unidos empezó a estabilizarse.
 
Existe una demanda china decreciente, por lo general, de muchas commodities. Aunque las recientes caídas en algunas commodities, insisto, pueden tener más que ver con razones de oferta.
 
6. Volvemos a ver entradas de capital de los mercados emergentes ¿vuelven a ser atractivos estos mercados? ¿dónde crees que existen oportunidades de inversión?
Los mercados emergentes no son todos iguales y aquí el análisis debe ser de lo más cuidadoso. En China, con una balanza de capital intervenida, seguramente están entrando muchos menos capitales de los que deberían. Pero quienes están mostrando una subida espectacular, en bolsa e inversión extranjera directa, son los países del sudeste asiático. El potencial de desarrollo en estos países, con una población joven y cada vez mejor formada, es importante tenerlo en cuenta. Además, Financial Times publicaba recientemente que el Sudeste Asiático iba a necesitar inversiones en infraestructuras superiores al medio billón de euros solamente durante los próximos quince años.
 
Y China, que desea limar asperezas por los recursos naturales en disputa del Mar Meridional, ha ofrecido crear un gran banco regional para financiar todas estas inversiones. Hablamos de países como Indonesia, Vietnam, Filipinas, Malasia, Singapur o Tailandia, con un PIB medio anual superior al 5% desde 2010. Filipinas, por ejemplo, creció a tasas chinas del 7% el año pasado y la bolsa está hoy rozando los máximos históricos que tocó en 2013. Esto lo vienen avisando los analistas internacionales desde 2009:
Todos estos países que sufrieron la crisis asiática de 1997-98 ahora parecen inmunes a ésta. Indonesia espera crecer un 5,2% este año. Y Corea del Sur, por hablar de una economía emergente pero OCDE, prevé apuntarse un crecimiento superior al 3% con una inflación que no debe superar el 2%.
Los emergentes asiáticos, por tanto, están justificando con sus fundamentales la entrada de tanto capital durante todos estos años. China, el líder de los emergentes, está sin embargo en otro plano. Los capitales no están liberalizados, su bolsa representa una pequeña parte del sistema financiero y las oportunidades que se plantean son vía inversión extranjera directa. Las oportunidades en China, como sabemos, vendrán por la reforma económica actualmente en marcha. Se están abriendo sectores estatales a la inversión extranjera, para mejorar el management, como recientemente SINOPEC. Pero es que, además, hay activos locales por privatizar equivalentes a ocho veces el PIB de España. Todo esto por no hablar del ahorro que todavía se debe traducir en consumo aquí. Los emergentes, empezando por China, ofrecen oportunidades que muy pocos inversores están dejando escapar.
 
7. ¿Cuáles son tus previsiones económicas de cara al 2015?
Para China, serán las que diga el gobierno en marzo. No es que me haya convertido en un adepto del comunismo, el cual hace tiempo que dejó de destilarse aquí como tal, es que en los cinco años que llevo viviendo en este país las previsiones oficiales y el PIB definitivo han coincidido siempre. Por esta misma razón me suele hacer bastante gracia cuando bancos de inversión y otras instituciones revisan sus previsiones económicas sobre China durante el año ¿Es que no habrán escuchado al gobierno? China, lo dice el embajador de España aquí, tiene la asombrosa capacidad de subir y bajar el fuego según le convenga. Hay dudas, también, en torno a la fiabilidad del PIB. Pero puedo decir que, de manipularlo, también lo han manipulado a la baja para no asustar al mundo con elevadas cifras de crecimiento. Sea como fuere, y como al final todo el mundo nos tenemos que creer las cifras que se publican en Pekín, puedo prometer y prometo que China crecerá un 7,5% este año. Quizás alguna décima menos, pero los nueve primeros meses marcó un PIB acumulado del 7,4%. Estaremos en ese entorno. Y, en 2015, hay quién ve a China creciendo incluso por debajo del 7%. Esto, sin duda, sería una buena noticia pese a la preocupación existente en Europa de que China no crezca indefinidamente a tasas del 10%.
 
Crecer por debajo del 7% lo interpretaría como indicativo de que los chinos están bajando el fuego, de forma controlada, y acometiendo las reformas estructurales necesarias para su futuro a largo plazo. Nadie imagina a Alemania creciendo un 10% todos los años. Ni tampoco un 5%. Bueno, pues China tarde o temprano tendrá que estabilizarse en niveles normales de PIB. De Asia me preocupa solamente la peligrosa espiral de déficit comercial en la que ha entrado Japón desde 2012. Japón ha financiado sus graves desequilibrios internos con el ahorro externo pero la balanza comercial está empezando a tambalearse. Y Filipinas parece que, junto con China, liderará el crecimiento económico de Asia ex-Japón: un 5,8% debe crecer también en 2015, según UBS. 
 
 
8. ¿Cómo surgió la idea de crear Capital Asia? ¿Cómo lográis llegar a la información económica china? 
Capital desde Asia es una actitud que surge como necesidad de acercar un continente lejano pero igualmente estratégico como Asia al público español. Ahora tenemos el primer programa en directo emitido nunca diariamente desde China, que toma prestado este nombre, pero llevamos trabajando en proyectos parecidos desde 2009. Primero lo intentamos en Intereconomía donde, tras nacer Business Televisión, surgió la excelente idea de crear un canal de información internacional para todo el público hispanohablante. Asia debía tener allí un peso específico, tanto en los contenidos como dentro del accionariado, pero ese primer intento fracasó.
 
Luego nació Capital Radio, fundada por Luis Vicente Muñoz y otros periodistas económicos de primera fila como Laura Blanco. Este proyecto, que todavía no tiene ni doce meses, decidió apostar por la información puramente económica sin meterse en política. Y ahí se volvió a contar con Asia. Sin embargo, sabemos que existe un gap entre la importancia económica del continente asiático y la escasa información que se ofrece desde aquí en español. La información internacional, y sobre Asia en particular, es más importante y prioritaria de lo que podemos llegar a pensar. Es útil y, por lo tanto, rentable. Ahora existe una relación inversora incipiente entre países como China y España fraguada tras la crisis de 2008. Los medios debemos acompañar esto. Y nuestra productora, China Capital Media, espera producir cada vez más contenidos sobre Asia en colaboración también con socios locales privados. China Capital Media somos Capital Radio, Javier Santacruz, Augusto Soto, Santiago Vázquez, Javier Arroyo, Ma Yixun, Wojciech Golecki, Javier Ibáñez y muchos otros excelentes profesionales que estamos empujando el proyecto. Porque pensamos que es importante conocer las particularidades de una economía como la china si queremos entender los datos que nos están llegando desde aquí. O porque pensamos que existen muy buenas oportunidades para el ahorrador español en lugares tan remotos como los países del sudeste asiático. Estamos veinticuatro horas, y sietes días a la semana, generando información desde el terreno. Y, de momento, la estamos emitiendo desde Capital Radio, plataformas web como Rankia, y esperamos incorporarnos pronto a una gran familia hispano-china cuya salida al aire es inminente: Spanish Radio International. Capital desde Asia, digámoslo así, está creciendo sana durante su niñez y esperamos cumplir nuestros objetivos finales con el paso de los años. 
 
¿Cómo obtenemos la información desde China?
Esto ha exigido, y sigue exigiendo, una inversión de muchos años. Para obtener información aquí tienes que hablar chino porque, sin entender el idioma, nunca se puede alcanzar a entender que hay dentro de la cáscara. Luego, también, hay que integrarse. Tener una agenda de contactos lo suficientemente madura. Y, si fuera posible, recibir formación económica adicional en una universidad local. Éstas, además de vivir China todos los días, son las principales herramientas para obtener información. Luego, lógicamente, uno tiene que seguir la prensa y las informaciones del día. Pero hay mucho trabajo detrás de lo que podemos escuchar en cada programa. Y, si tengo que ser sincero, a mi me queda mucho por trabajar en este sentido. Por eso decía antes que, Capital Asia, es todavía un niño que algún día se hará mayor.
 
9. Por último, ¿qué consejo le darías a los usuarios de Rankia?
Al lector de Rankia le aconsejaría echar un vistazo a la situación del país, analizar lo que hemos podido hacer mal entre todos, y cambiar. Es momento de buscar las oportunidades, aprovecharlas al máximo y levantar el partido. Aprovechemos, por tanto, para innovar y crear valor donde no habíamos reparado antes que lo había. Hay muy poquito que perder. Y lo tenemos todo por ganar. ¡Ah! Y le aconsejo también seguir el portfolio de Santiago Vázquez en Rankia ¡Menuda rentabilidad! 
 
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