Es otra de las preguntas más habituales que nos hacemos cuando tomamos la decisión de hacer trading. Y es que son muchas las opciones que se nos presentan por delante y tenemos que estar preparados para elegir: divisas, acciones, índices, commodities, … No es fácil, pero si tenemos muy claros nuestros objetivos nos será mucho más sencillo tomar esta decisión. Para empezar, tenemos que tener muy claro qué tipo de trading queremos realizar. 

Porque si queremos trabajar con temporalidades largas y tenemos un perfil más inversionista que de trader propiamente dicho, en ese caso es probable que nos encontremos mucho más cómodos operando con acciones. Sin embargo, como siempre suelo comentar a mis alumnos, las divisas son actualmente los activos financieros más óptimos si nuestra idea es hacer trading de manera propiamente dicha. Por lo general, la gente que hace trading prefiere trabajar en temporalidades inferiores, ya sea en scalping o en intradía, y el Forex tiene una mayor flexibilidad a la hora de poder trabajar de esa manera. 

Además, los pares de divisas se ven influenciados por un tipo de análisis fundamental al que podemos tener acceso sin ningún tipo de problema, ya que conocer la situación económica de los países que las influencian es relativamente sencillo. No soy partidaria de trabajar con temporalidades demasiado bajas, pues me siento más cómoda con un tipo de trading intradía, pero independientemente del tipo de operativa que realicemos siempre es importante conocer el contexto del gráfico, tanto en el plano técnico como en el fundamental. 

Si estamos empezando a trabajar con Forex, mi consejo es que no tratemos de abarcar demasiados pares de divisas, si no que intentemos, al menos por el momento, empezar a centrarnos en aquellos que ofrecen una mayor liquidez, pues su volumen de operativas es mayor y, por lo tanto, es mucho más fácil trabajar con ellos. De hecho, es totalmente contraproducente si decidimos operar demasiados pares de divisas al mismo tiempo al principio, ya que la falta de control sobre los mismos puede llevarnos a la confusión y a operar sin el control requerido para obtener buenos resultados. 

Si empezamos poco a poco, notaremos la diferencia. En la medida que vayamos controlando bien los pocos pares de divisas que hayamos elegido en un principio, podremos optar a ir añadiendo más a nuestro portafolio, pero solo de manera progresiva (poco a poco) y siempre y cuando estemos seguros de que controlamos los que ya tenemos bajo nuestra operativa. 

Es siempre mejor opción ir poco a poco, no precipitarnos e ir aumentando de manera gradual pero sin prisas los activos financieros con los que estemos trabajando. Lo importante es no tener prisa, y cuando entendamos los más sencillos optar por aquellos que muestran una mayor complejidad al tener un volumen inferior y, por lo tanto, mostrar un ruido muchísimo mayor que en los casos anteriores. 
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