Haciendo trampas en Bolsa: Información Privilegiada (I)

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Comentado hace un par de días las entradas referentes a los mitos del mercado me pedían una alternativa más sencilla para hacer caja con la bolsa. Sólo se me ha ocurrido una: hacer trampas.

Nada mejor que unos mafiosos para tratar sobre el tema. En 1990 los hermanos Cohen estrenaron la recomendable ‘Muerte entre las flores’. Al comienzo de la película Johnny Caspar  pide en su despacho a Liam "Leo" O'Bannon, dueño de la ciudad, que ponga orden: alguien está vendiendo su tongo. Ese alguien hace público que ha comprado al boxeador y las buenas apuestas desaparecen. Para Johnny el tongo es la manera de racionalizar algo como las apuestas de boxeo, para él absurdamente aleatorias. En sus propias palabras:

Johnny:  Llega un punto en que no gano nada amañando un combate. Si no puedes confiar en un tongo, ¿entonces qué?

Leo: Para ganar fuerte hay que correr riesgos.

Johnny:  Eso es volver a la anarquía.A la jungla. Por eso la ética es importante. Nos diferencia de las bestias...y de los animales de carga o de presa. La ética.

 


Y es que ese es realmente el objetivo de la información privilegiada, acabar con el aparente caos que representa el mercado y convertirlo en algo previsible y por tanto rentable. Obviando que la ética de Johnny Caspar no permite levantar una apuesta pero si matar al que la ha levantado y que un combate de boxeo no es lo mismo que la bolsa, podemos sacar algunas consecuencias del dilema del tongo:

  1. Posiblemente la mejor manera de asegurarte el rendimiento de un movimiento del mercado es crearlo tu mismo. O lo que es lo mismo: manipular el mercado.
  2. Seguramente la segunda mejor manera de asegurarte el rendimiento de un movimiento del mercado es conocer una causa determinante que lo crea. Es decir, disponer de información privilegiada.
  3. Si la información privilegiada se hace pública deja de ser útil.
  4. El control de la información privilegiada es complejo. No sólo para el que la utiliza sino también para los encargados de que no se emplee.
  5. El factor tiempo es clave en la información privilegiada, tiene una fecha clara de caducidad a partir de la cual dejar de ser útil.


Dejando de lado la manipulación del mercado y centrándonos en la información privilegiada hay dos factores que debemos tener siempre presentes::

  • Su grado de veracidad.
  • El Tiempo que falta para que sea público..


Antes de seguir avanzando es importante indicar que la transmisión o uso de información privilegiada es un delito por el que puedes ser catigado por lo que la intención de esta entrada es simplemente hacer una breve presentación de sus características pero no fomentar su uso.

Una vez aclarado esto vamos a lo principal de la cuestión. Yo creo que hay dos puntos a destacar de la información privilegiada:

  • Cómo obtenerla.
  • Cómo rentabilizarla.


Vamos con el primero. Seguramente a la hora de pensar como obtener este tipo de información uno piensa en complicadas tramas con maletines y encuentros en lugares poco visibles. Sin embargo casos muy conocidos han puesto de manifiesto que unas de las claves de más peso para tener éxito en esta cuestión es la ingeniería social.

Aunque ‘ingeniería social’ es una término comúnmente usado en seguridad informática tiene pleno uso para lo que estamos tratando aquí. Haciéndose pasar por un colega de profesión o alguien de cualquier servicio relacionados con su trabajo se comienza una conversación informal que irá enfocándose en el tema de interés. Si hacemos bien las cosas la respuesta que precisamos saldrá finalmente de forma natural.

Hay que tener en cuenta que la fuente de información no siempre tiene que venir de un alto cargo, bien sea de la administración o de una empresa. No hay que olvidar el ejército de secretarias que transcriben sentencias o memorandos, multitud de técnicos que elaboran informes  o incluso médicos que saben el estado de sus pacientes. Todos ellos, aunque no sean del todo consciente de su importancia, disponen de información privilegiada que puede ser una causa determinante de un movimiento del mercado y por tanto pueden ser rentable. Un encontronazo fortuito y por el precio de un café se puede obtener ese detalle aparentemente intrascendente que marca la diferencia.

Esto no funcionará con un consejero delegado o un funcionario estatal de alto nivel, él si sabe el valor de cierta información. Sobre el papel él no se puede beneficiar y tampoco puede transmitirla a un tercero para que otros obtengan el beneficio. Igual que en el caso anterior podemos pensar en términos como ‘soborno’, ‘chantaje’ o directamente ‘robo’ . Pero aquí también el aspecto social tiene una gran importancia.

Imaginemos el siguiente escenario: en un determinado club de acceso restringido un socio le hace un comentario a otro del tipo: ‘a pesar de los que digan los analistas este trimestre vamos peor que el anterior’ Si se cumplen los requisitos de veracidad, es decir, que quien lo comenta está en la posición adecuada, y está dicha a tiempo  el comentario puede hacer ganar bastante dinero.

Nuestro primer interlocutor no pedirá que se le pague directamente ni siquiera que se le de una parte de los beneficios, ambas cosas serían un delito y él, como Johnny Caspar, tiene su ética. No pasa nada, pues hay de forma implícita un trato entre caballeros. Nuestro primer socio ha elegido muy bien a su interlocutor y sabe que está en posición de devolverle el favor tarde o temprano y de idéntica forma: un comentario adecuado dicho en el momento oportuno.
En el caso de que el segundo socio no devuelva el favor se habrá puesto en evidencia que no está a la altura de las circunstancia por lo que se le podrá dejar de lado y buscar una nueva fuente de información.

Realmente no hay nada de novedoso en todo esto. El relacionarse con las personas adecuadas es una de las esencias de muchos club o asociaciones, más importante que jugar al golf o fumar tranquilamente.

No quisiera terminar sin hacer una mención al uso de la información privilegiada dentro de la empresa. Como no me quiero alargar más simplemente voy a plantear un escenario pero sin terminar de resolverlo.
Partimos de un banco, con su correspondiente departamento de trading especulativo, que se encuentra en la disyuntiva de refinanciar una problemática deuda de una gran empresa, por ejemplo una constructora. Las acciones de la constructora están anormalmente baratas debido en buena parte a la incertidumbre que planea sobre su futuro. Dado que la refinanciación no es demasiado probable en caso de aceptarse el valor tendría una espectacular subida. El departamento de gestión de riesgos del banco da luz verde. El banco puede hacer dos cosas:

  1. Pasar inmediatamente esta información a su departamento de trading para que se posicionen en una estrategia prácticamente segura. Tan segura que puede que ya haya sido descontada por el propio departamento de riesgos para aprobar la operación. El enmascaramiento de la operación y el uso de productos financieros elaborados les cubren.
  2. No usar esta información para su beneficio. El riesgo de ser descubiertos es grande y el beneficio no sería realmente tan alto. Además los bancos no se saltan el ámbito normativo.


Cada cual que saque sus propias conclusiones.
Seguimos con la cuestión la semana que viene.

  1. en respuesta a Solrac
    #2
    12/12/12 07:44

    Gracias Solrac, me alegra que te haya gustado.

  2. #1
    11/12/12 19:18

    Muy buen artículo.

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