La volatilidad de las commodities, una gran oportunidad de negocios




El petróleo se acerca a los 100 dólares por barril. La demanda de etanol está empujando al alza los precios del maíz. El precio de las semillas de soja está subiendo, porque muchos campos que se dedicaban al cultivo de soja ahora cultivan maíz.

En pocas palabras, los precios mundiales de los bienes básicos están creciendo, con el consiguiente incremento en la actividad de los mercados de futuros de dichos bienes, donde se compran y venden contratos en los que se fijan los precios que se aplicarán a unos meses vista.

Los contratos y opciones de futuros son herramientas de administración del riesgo de precio que permiten a los inversores o productores agropecuarios asegurar precios de venta mínimos y, en otros casos, establecer por adelantado márgenes de rentabilidad aceptables (ver nota "Cómo invertir en commodities y aprovechar su precio en alza").

Los mercados de futuros y opciones surgen para mejorar las prácticas de comercialización de los participantes de la cadena comercial de granos. Los primeros mercados de futuros y opciones fueron agropecuarios, y posteriormente, años más tarde comenzaron a surgir en el mundo los financieros. El primer uso registrado de estos mercados fue en Japón, en el año 1697.

Los mercados de futuros y opciones que más volumen operaron en futuros, según el ranking mundial de la FIA -Futures Industry Association- del 2006, son: Chicago Mercantile Exchange; EUREX; Chicago Board of Trade, Euronext Liffe, Mexican Derivatives Exchange; Bolsa de Mercadorías & Futuros, New York Mercantile Exchange, National Stock Exchange of India, y Dalian Commodity Exchange, en ese orden. El ROFEX se encuentra en el puesto 30 del ranking mencionado.

El porqué del mercado

Todo el mundo sabe que la oferta y la demanda determinan los precios. Pero aún no está muy claro cómo se producen dichas interacciones en los mercados de bienes básicos, y por tanto cuál es el mejor modo de obtener beneficios en ellos. "Los futuros de bienes básicos son una clase de activos que, en comparación con el mercado de valores, apenas ha sido investigado", afirma el profesor de Finanzas de Wharton Gary B. Gorton.

Nuevas investigaciones muestran cómo los inversores pueden obtener grandes beneficios comprando y vendiendo futuros utilizando estrategias basadas en la cantidad disponible en stock de un determinado bien básico. El rendimiento -o la prima de riesgo-, es mayor cuando los bajos niveles de inventario hacen que los precios sean más volátiles, concluyen Gorton y sus colegas.

A lo largo del periodo estudiado, de 1990 a 2006, una estrategia de compraventa basada en bajos niveles de inventario habría generado rendimientos anuales promedio del 13,34%, mientras que una estrategia basada en altos niveles de inventario habría obtenido un 4,62%. El rendimiento de una estrategia que no tuviese en cuenta los niveles de inventario sería del 9%.

Y lo que es más importante, esta investigación muestra cómo estimar los niveles de inventario -de tan difícil cuantificación-, simplemente observando la relación entre el precio en el mercado de futuros y el precio en el mercado spot, donde los bienes básicos se compran y venden para su uso inmediato. Cuando el precio spot crece más que el precio de los futuros se puede deducir que los niveles de inventario han caído y que se presenta una gran oportunidad para ganar beneficios extraordinarios.

Seguro contra caídas en los precios Una alta demanda significa que los niveles de stock de bienes básicos están particularmente bajos. Esto hace que los precios sean más volátiles, ya que los compradores de bienes básicos están menos seguros de poder contar con suministros en el futuro.

Los productores de bienes básicos se están dirigiendo al mercado de futuros, el cual proporciona un seguro frente a caídas en los precios, ya que en el momento presente se fijan los precios para mañana. Los inversores están ansiosos por obtener las primas que se pueden obtener por proporcionar dicho seguro a través de contratos de futuros.

En consecuencia, los contratos de futuros se han vuelto más líquidos o fáciles de comercializar, dice Gorton. "Todo el sector de futuros se está expandiendo a una velocidad de vértigo". Un contrato de futuros es un acuerdo en que el vendedor se compromete a suministrar determinada cantidad de un bien en determinado momento temporal a cambio un precio acordado en el momento presente. Una vez firmado el contrato, éste se puede comprar y vender en el mercado secundario.

En la práctica, sólo el 2% de los contratos se emplean de hecho para suministrar el bien. En la mayoría de los casos las partes implicadas simplemente compran o venden otros contratos para contrarrestar las obligaciones asumidas previamente. Sus beneficios o pérdidas quedarán determinados por la diferencia de precios entre los dos contratos.

Los mercados de futuros proporcionan un seguro contra la volatilidad de precios en el futuro. Así pues, cuando los bajos niveles de inventario intensifican el riesgo de volatilidad en los precios, el coste de este seguro posiblemente aumente. Esto se traduce en mayores rendimientos para el poseedor del contrato, que es el que asume un riesgo superior.

Predicción de los niveles de inventario

En su estudio, Gorton y sus colegas han empleado datos sobre inventarios y precios de futuros de 31 bienes básicos para determinar cómo les habría ido a dos carteras ficticias de contratos de futuros desde 1969 a 2006. La primera cartera se ajustaba cada mes, de tal manera que siempre estaba formada por contratos de futuros de bienes básicos cuyos niveles de inventario eran superiores a lo normal.

En este caso el rendimiento habría sido del 4,62% anual. La segunda cartera, formada por bienes básicos con bajos niveles de inventario, habría obtenido rendimientos anuales del 13,34%. La cartera con bajos niveles de inventario suponía un riesgo ligeramente superior al de la cartera con cantidades iguales de cada tipo de bien, pero el riesgo adicional era más que compensado por los extraordinarios rendimientos obtenidos, explicaba Gorton.

En sí mismo este descubrimiento no ofrece una estrategia útil a seguir, ya que los datos sobre stocks normalmente no están disponibles de manera inmediata. Así pues, los autores estudiaron el modo de deducir dichos niveles de inventario a partir de los datos sobre el precio spot y el precio de los futuros. El primer enfoque se basa en la diferencia entre el precio spot que se pagaría hoy y el precio de los futuros que se acordaría pagar hoy pero que se desembolsaría más tarde. Cuando los inventarios caen, el precio spot aumenta porque la oferta es relativamente inferior a la demanda.

El precio de los futuros también aumenta pero no tanto, ya que los compradores y vendedores creen que el nivel de stocks se re-equilibrará gradualmente antes de que llegue la fecha acordada en el contrato. En consecuencia se amplía la brecha entre el precio spot y el precio de los futuros. Observando datos para 31 bienes básicos, los autores encontraron que si la diferencia entre el precio spot a pagar hoy y el precio de los futuros era inferior a la media, el nivel de inventario era efectivamente muy bajo y viceversa.

Asimismo encontraron que el rendimiento pasado de los contratos de futuros es un buen indicador de los actuales niveles de stock. Por ejemplo, altos rendimientos coinciden con reducciones de la oferta, lo cual está asociado con la disminución en el nivel de inventario. Por tanto, compradores y vendedores pueden emplear los precios para determinar cuando los inventarios han caído hasta niveles en que los contratos de futuros pasen a ser especialmente rentables, señalan Gorton y sus colegas.

Operar futuros en nuestro país

Existen dos mercados de futuros y opciones de productos agropecuarios en funcionamiento en la Argentina: el Mercado a Término de Rosario SA (ROFEX) y el Mercado a Término de Buenos Aires SA (MATBA). En el ROFEX se negocian contratos de futuros y opciones sobre futuros de trigo, maíz y soja, desde el año 1909. Sobre cada uno de estos productos hay contratos de futuros con entrega y sin entrega, con cancelación en efectivo (cash settlement).

En mercados a término como ROFEX, es posible negociar contratos con diferentes tipos de objetivos básicos: cobertura de riesgos, arbitraje, especulación dada la expectativa sobre la evolución de los precios, fijación del retorno de operaciones o cambiar la naturaleza de un activo o pasivo.

Los participantes de los mercados de futuros y opciones básicamente son tres:

· Hedgers: quienes buscan reducir la incertidumbre eliminando la exposición al movimiento del precio del activo subyacente. Existen aquellos que buscan coberturas ante la baja del precio (ej.: Productores) y/o ante la suba (ej.: Exportadores).

· Especuladores: quienes intentan anticiparse a los cambios de precio y, comprando y/o vendiendo derivados, procuran obtener beneficios. A diferencia del mercado de contado, el mercado de derivados permite a los especuladores apalancarse, ya que deben desembolsar menos efectivo para establecer su estrategia.

· Arbitrajistas: quienes compran y venden simultáneamente instrumentos financieros o futuros idénticos o equivalentes para obtener un beneficio a partir de la diferencia en la relación de precios. Un ejemplo de estos últimos son aquellos que compran en un mercado y venden en otro). El beneficio derivado de la operación no contiene riesgo asociado.

La relación entre los precios de los futuros y los precios de contado puede resumirse en términos del costo de mantenimiento (cost of carry) para los activos de inversión.

Quien opere en este mercado debe tener en claro que a medida que se acerca la fecha del vencimiento del futuro, el precio del futuro va convergiendo al precio spot, por condiciones de arbitraje.

Además, es útil tener en cuenta que los contratos agro que se operan en ROFEX tienen un tamaño de 25 toneladas para el de soja (U$S) y para el índice de soja (ISR), y de 50 toneladas para los contratos de trigo y maíz (U$S), al igual que para sus respectivos índices (ITR e IMR).

El contrato agro que más se opera en ROFEX es el Índice Soja Rosafé (ISR). El promedio diario de volumen operado en agro, dentro del segundo trimestre del 2007, fue de 29.402 toneladas, en tanto que el promedio diario de volumen operado en agro, dentro del primer trimestre del 2007, fue de 19.237 toneladas.

El acceso a este mercado se puede efectuar mediante los agentes autorizados, entre los que se encuentran numerosos bancos que tienen en cuenta al sector agropecuario.

Pero aquellos inversores más sofisticados también pueden operar en los mercados del exterior, para lo cual necesitan contar con una cuenta bancaria abierta en una entidad del exterior. En este caso, el mercado que más opera en el mundo es el Chicago Mercantile Exchange, seguido por el Eurex. En América Latina se destacan el mercado mexicano y luego el brasileño. Cabe señalar que el Mercado a término de Rosario ocupa el puesto cuarenta del ranking correspondiente al año 2006.

A diferencia de lo que ocurre con las operaciones bursátiles, la normativa vigente en los Estados Unidos impone la necesidad de cumplir con una serie de requisitos formales que de alguna manera entorpecen el acceso a los mercados.

Fuente: Infobae Profesional
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