blog A bordo del Argos
Una mirada value al mundo de la inversión

Descontentos con ArcelorMittal

Antes que nada, me gustaría que estas líneas se entiendan como una intención de “apoyar” a aquellos lectores y foreros de Rankia que se hayan sentido sobrepasados y defraudados por la evolución de la cotización de esta empresa en el mercado. En concreto a dos de ellos a los que, con cariño (aunque sin conocerlos), me gustaría nombrar: Pabloalex y Dr. Vet. Espero que ninguno de ellos se sienta incómodo por personalizar este comentario en sus dos últimos post (que me pasaron unos amigos y argonautas a través de un chat de whatsapp), el #23167 y el #23329. En segundo lugar- e importante- una advertencia legal: Como podéis saber por la última Carta del Argos, recomendé la toma de una posición inicial en ArcelorMittal recientemente y mi intención como asesor del Argos Capital FI es recomendar mantener o incrementar la posición mientras sigamos teniendo el mismo planteamiento sobre lo que dicha empresa “vale” y su discrepancia con lo que el mercado nos dice que “cuesta”. No veáis las siguientes líneas, por tanto, como una indicación de qué debéis hacer vosotros con vuestra inversión o vuestro patrimonio. No pretendo ni que se lance la gente a invertir o desinvertir en ella…cada uno, con su propia responsabilidad que tome la decisión que le parezca adecuada.

 
Dicho ésto, he de decir que me causa lástima leer esos mensajes en los que los inversores se sienten derrotados por la evolución del precio de la empresa y por los motivos- familiares, económicos, psicológicos- que fueran deciden tirar la toalla. Me apena porque en su día como asesor financiero en banca privada me daba muchísima rabia ver cómo algunos clientes terminaban cayendo en los errores que tantas veces comentamos: Entrar en el mercado en el peor momento y salirse justo cuando ya no va a caer más. Ojito que no estoy presuponiendo que la empresa en cuestión no pueda seguir cayendo… ni lo sé ni me molestaría, la verdad. Como os indicaba en la Carta, la empresa viene a ser- después de la futura ampliación (que supone un mayor saneamiento, por otra parte)- un billete de 14 euros que nos ofrecen por menos de 3. ¿Puede seguir cayendo? Sí, desde luego, claro que puede... ¿sé si lo hará? Ni la más remota idea. Pero tengo claro que la empresa, para mí, vale bastante más de lo que cuesta. De hecho os decía que aunque su valor real después de todos los ajustes y riesgos previstos e imprevistos que queráis asumir, al menos vale 6.5 euros (insisto para mí).
 
Desconozco el porqué muchos inversores entraron en esta empresa en su momento o si llegaron hacer cálculos sobre cuánto valía la empresa para ellos (y no, simplemente, suponer que “iba a subir”)… espero que sí los hicieran. En ese caso, reconocer que un análisis inicial fue muy optimista, que la asunción sobre la evolución del precio de las materias primas sería menos deprimente, sobre la duración o no de la crisis, el contagio o no de China, sobre el efecto que pudieran tener las elecciones, si subirían o no los tipos de interés, si al señor Mittal le gusta el fútbol o prefiere el polo- cosa de la que no tengo la menor idea- son el primer paso para comenzar a aprender de los errores que se hayan cometido en dicho análisis o en dicha inversión. Recordad que una inversión NO es mala porque haya generado pérdidas. Es mala porque el proceso no haya sido el correcto.
 
Sin pretender que nadie modifique la decisión que haya tomado o vaya a tomar, me gustaría que al menos esta experiencia- mala para estos inversores defraudados o desencantados- les sea útil para sus siguientes decisiones de inversión futura. Pese a estas malas experiencia- os garantizo que todos hemos tenido (yo el primero)- el foco deben ponerlo en analizar dónde cometieron el error o los errores… y que su honestidad no les haga conformarse con una respuesta del tipo … “¡comprarla!”. Esa respuesta no les será muy útil en el futuro.
 
Que analicen a ver cuáles fueron los motivos que les llevaron a comprarla o a seguir comprando. Que analicen si la cadencia de nuevas compras a la baja fue debida a una sensación de que si no lo hacían en ese momento… se quedarían sin las acciones, pensando más en un rebote que nunca llegó o si tenían en cuenta su capacidad de generar liquidez nueva y cuánto estaban concentrando en esta empresa.
 
Al final, por triste que resulte, han de darse cuenta también de otro punto, quizás el más doloroso por cuanto supone de reconocer que “la culpa es nuestra”. Invertir no es sencillo… como dice Buffett “no es complejo, pero no es fácil” y hay que estar preparado para no echarle la culpa de nuestra decisión a terceros… siempre y cuando la decisión y el proceso fuera enteramente nuestro y no hubiera una recomendación o un asesoramiento que influyera en nuestra decisión. Reconocer que uno se ha equivocado es doloroso, pero hay que empezar como las reuniones de “loquesea anónimos”: “Hola, soy Miguel y he comprado Arcelor”, por ejemplo… aprender no implica no volver a mirar el mercado o no volver a invertir en bolsa- sea a través de fondos o de forma directa- sino que implica reconocer la parte que de verdad tiene el mercado: sus ventajas y debilidades, sus riesgos y oportunidades.
 
En Marzo de 2009 vi con lástima- lo lamenté más después cuando se comprobó que se había marcado el mínimo del mercado- cómo un cliente (entonces y argonauta ahora) decidió vender una parte de su patrimonio en renta variable. La sensación- cuando además la inmensa mayoría la tenía en liquidez y por tanto, segura- fue que estaba cometiendo el “típico error de salirse en lo peor del mercado”. Sin embargo, cuando la decisión se ha tomado sólo hay que mirar atrás para aprender del error, no para lamentarnos de la pérdida. Ésa ya no tiene vuelta atrás. Lo que logremos recuperar será desde el patrimonio actual, tanto si hemos vendido como si no.
 
Espero que estas líneas os hayan sido útiles y de nuevo os reitero mi apoyo y comprensión; espero que nada de lo que haya podido escribir os haya molestado o hecho sentir incómodos… si hubiera sido así os pido mil disculpas. Espero que en breve disfrutéis de mejores experiencias y, sobre todo, que vuestro proceso de inversión sea el adecuado. Unas os saldrán bien y otras no. Adelante y mantened la disciplina inversora.
 
Un abrazo a todos y hasta el próximo artículo.
 
 
Comentarios
23
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  1. #21

    Asturcom0

    en respuesta a Asturcom0
    Ver mensaje de Asturcom0

    Perdón, quería decir Miguel de Juan

  2. #22

    Miguel de Juan

    en respuesta a Nevado
    Ver mensaje de Nevado

    Hola Nevado....y Asturcom0; verás desde el value Investing se considera que el precio es distinto del valor (y recuerda que el artículo no iba de convencer a nadie de lo que vale la empresa). El cálculo más sencillo y en este caso creo que más que suficiente es el siguiente. Según valor en libros, es decir por la contabilidad y tras haber estado ajustando su valor a los precios del mercado en estos últimos años, el patrimonio neto, libre dé deudas, ronda los 14 euros. Sin tener en cuenta lo que la empresa puede ganar en el futuro. Supon que, como dices, aun hay pérdidas, nuevas ampliaciones, ajustes...eres, y que vale 5 euros(que ya es un ajuste mas que importante)....a los precios actuales tienes mucho margen de seguridad. Por eso yo recomendé comprar en el Argos. Gracias a los dos

  3. #25

    Miguel de Juan

    Gracias @Bianco por tu recomendacion

Autor del blog
  • Miguel de Juan

    Tras trabajar en diversas entidades de banca privada -Morgan Stanley, Citibank, Banif y Barclays Gestion de Patrimonios- en Noviembre de 2007, coincidiendo con la última carta a los inversores que conforman el libro "El lemming que salio raro", decido abandonar la banca privada y dedicarme al asesoramiento de un único vehículo: el fondo Argos Capital FI.

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