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Participaciones del usuario Knownuthing - Contenidos recomendados

24/05/20 14:54
Ha comentado en el artículo Segunda ola de COVID-19
Packo 33,Es muy poco probable que haya un 75 % de gente resistente a la infección. Yo creo más probable que se aplique lo que hemos estado comentando Camilort y yo. Hay un porcentaje elevado de gente que no contagia a nadie, probablemente la mayoría, mientras que una minoría es responsable de la mayoría de los contagios. Si solo una persona se infecta en la familia, y además es asintomática las probabilidades más altas es que no contagie a nadie. La rapidez con la que se extendió la pandemia sugiere que hay muy pocas personas que tengan resistencia natural a la infección.Este artículo de la revista Science dice:La infección sustancial no documentada facilita la rápida diseminación del nuevo coronavirus (SARS-CoV2)Por persona, la tasa de transmisión de infecciones indocumentadas fue del 55% de las infecciones documentadas ([46% –62%]), sin embargo, debido a su mayor número, las infecciones indocumentadas fueron la fuente de infección para el 79% de los casos documentados. Estos hallazgos explican la rápida propagación geográfica del SARS-CoV2 e indican que la contención de este virus será particularmente difícil.En Román Paladín, los infectados asintomáticos o con síntomas leves son la mitad de contagiosos que los sintomáticos, pero como hay tantos, son responsables del 80 % de las infecciones.¿Por qué hay gente que no infecta y gente que infecta mucho? No se sabe, pero se piensa que tiene que ver con el número de viriones (partículas infecciosas) que libera la persona, y esto varía mucho durante el curso de la enfermedad y de una persona a otra en función de su respuesta inmunológica, su tolerancia a la infección, y si tose o habla mucho y muy alto.El problema con esta enfermedad es que no hay forma de saber si la persona que tienes cerca está esparciendo virus o no.
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24/05/20 07:43
Ha comentado en el artículo Segunda ola de COVID-19
Interesante comentario, Camilort.Se sabe desde hace mucho, y particularmente desde los tiempos del SIDA, que en las enfermedades infecciosas una parte de los infectados es responsable de la mayoría de los contagios. Popularmente se expresó como la regla del 20/80, el 20 % de los infectados es responsable del 80 % de los contagios. Pero obviamente es variable de una enfermedad a otra. En el caso de las enfermedades de transmisión aérea el estudio más importante en definir la heterogeneidad de la respuesta de la población fue publicado tras al pandemia de SARS por Lloyd-Smith et al., en 2005:Supercontagio y el efecto de la variación individual en la aparición de enfermedades.La epidemia de SARS dejó claro que había supercontagiadores que contagiaban a mucha gente y otros que no contagiaban a nadie. Lloyd-Smith et al., 2005 describen el modelo introduciendo el concepto de la variable "número de reproducción individual" v, cuya distribución de probabilidad sigue un modelo binomial negativo que depende del indice de reproducción R0 y del parametro de dispersión k. Este parámetro mide la homogeneidad de la población ante la infección. Para k=1 la población es homogénea y el 20 % de los infectados causa el 20 % de los contagios. Para k=0,1 la población es muy heterogénea y el 20 % de los infectados causa el 90 % de los contagios. Cuanto menor es k, menor es la probabilidad de que a partir de un único infectado se produzca un brote y las introducciones de un contagiado en una población susceptible suelen terminar en extinción del patógeno. A cambio si se produce un brote este suele ser más explosivo.Para los que no quieran una explicación técnica recomiendo la película "Contagio" de Steven Soderbergh donde Gwyneth Paltrow es una supercontagiadora.En el caso del brote de SARS de Singapur Lloyd-Smith et al., 2005 determinan que el 73 % de los infectados tuvo una v<1 (no contagiaron a nadie), mientras que el 6 % eran altamente infecciosos (v>8), de donde determinan que la k=0,16 (población muy heterogénea). Eso explica que la mayoría de los brotes del SARS se extinguieran y mucha gente expuesta no se contagiara. Este no es el caso del COVID, por lo que yo no estoy de acuerdo en que la k del COVID sea menor que la del SARS, y esa es también la opinión de algunos expertos al respecto. En el COVID hay muchísimos contagios familiares, lo que indica que mucha gente contagia a alguien, por lo que la k no puede ser muy baja.Yo llevo desde el principio de la pandemia advirtiendo del riesgo de los aerosoles y diciendo que lo de que solo se contagia por gotitas (que es lo que dice nuestro gobierno y la OMS) no es cierto. La hipótesis más sólida es que los supercontagiadores producen una alta cantidad de aerosoles infecciosos al hablar, lo que viene apoyado por el hecho de que prácticamente todos los casos de supercontagio identificados han tenido lugar en espacios cerrados. Ni las mascarillas faciales, ni la distancia de seguridad protegen de los aerosoles. Tan solo la ventilación protege. Eso y el pasar el menor tiempo posible en espacios cerrados donde hay gente.Reproduzco por su interés el artículo de la revista Science en que se apoya el artículo que pones, y que es mucho mejor al respecto, pero dejando claro que yo no estoy de acuerdo con que la k del COVID sea inferior a la del SARS:¿Por qué algunos pacientes con COVID-19 infectan a muchos otros, mientras que la mayoría no propaga el virus?Science, 19 de mayo de 2020.Cuando 61 personas se reunieron para una práctica de coro en una iglesia en Mount Vernon, Washington, el 10 de marzo, todo parecía normal. Durante 2,5 horas los coristas cantaron, comieron galletas y naranjas y cantaron un poco más. Pero uno de ellos había estado sufriendo durante 3 días por lo que parecía un resfriado, y resultó ser COVID-19. En las siguientes semanas, 53 miembros del coro se enfermaron, tres fueron hospitalizados y dos murieron, según un informe del 12 de mayo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU que reconstruyó meticulosamente la tragedia.Se han producido muchos "eventos de supercontagio" similares en la pandemia de COVID-19. Una base de datos de Gwenan Knight y colegas de la London School of Hygiene & Tropical Medicine (LSHTM) enumera un brote en un dormitorio para trabajadores migrantes en Singapur relacionado con casi 800 casos; 80 infecciones vinculadas a locales de música en vivo en Osaka, Japón; y un grupo de 65 casos resultantes de las clases de zumba en Corea del Sur. Los grupos también se han producido a bordo de barcos y hogares de ancianos, plantas empacadoras de carne, estaciones de esquí, iglesias, restaurantes, hospitales y prisiones. A veces, una sola persona infecta a docenas de personas, mientras que otros grupos se desarrollan a través de varias generaciones de propagación, en múltiples lugares.Otras enfermedades infecciosas también se propagaron en grupos, y con cerca de 5 millones de casos de COVID-19 reportados en todo el mundo, se esperaban algunos brotes importantes. Pero el SARS-CoV-2, al igual que dos de sus primos, el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS), parece especialmente propenso a atacar a grupos de personas estrechamente conectadas mientras evita a otros. Es un hallazgo alentador, dicen los científicos, porque sugiere que restringir las reuniones en las que es probable que ocurra un supercontagio tendrá un gran impacto en la transmisión, y que otras restricciones, por ejemplo, en la actividad al aire libre, podrían aliviarse."Si puede predecir qué circunstancias están dando lugar a estos eventos, las matemáticas muestran que realmente puede reducir muy rápidamente la capacidad de propagación de la enfermedad", dice Jamie Lloyd-Smith, de la Universidad de California en Los Ángeles, quien ha estudiado La propagación de muchos patógenos. Pero los eventos de supercontagio son poco conocidos y difíciles de estudiar, y los hallazgos pueden provocar angustia y temor al estigma en los pacientes afectados.La mayor parte de la discusión sobre la propagación del SARS-CoV-2 se ha concentrado en el número promedio de nuevas infecciones causadas por cada paciente. Sin distanciamiento social, este número de reproducción (R) es aproximadamente tres. Pero en la vida real, algunas personas infectan a muchas otras y otras no transmiten la enfermedad en absoluto. De hecho, esta última es la norma, dice Lloyd-Smith: “El patrón consistente es que el número más común es cero. La mayoría de las personas no transmiten".Es por eso que además de R, los científicos usan un valor llamado factor de dispersión (k), que describe cuánto se agrupa una enfermedad. Cuanto más baja es k, más transmisión proviene de un pequeño número de personas. En un artículo seminal de Nature de 2005, Lloyd-Smith y sus coautores estimaron que el SARS, en el que el supercontagio desempeñaba un papel importante, tenía una k de 0.16. La k estimada para MERS, que surgió en 2012, es de aproximadamente 0,25. En la pandemia de gripe de 1918, por el contrario, el valor era de aproximadamente uno, lo que indica que los grupos jugaron un papel menor.Las estimaciones de k para el SARS-CoV-2 varían. En enero, Julien Riou y Christian Althaus de la Universidad de Berna simularon la epidemia en China para diferentes combinaciones de R y k y compararon los resultados con lo que realmente había tenido lugar. Llegaron a la conclusión de que k para COVID-19 es algo mayor que para SARS y MERS. Eso parece correcto, dice Gabriel Leung, modelador de la Universidad de Hong Kong. "No creo que esto sea como el SARS o el MERS, donde observamos grandes grupos de superdifusión", dice Leung. "Pero ciertamente estamos viendo muchos grupos concentrados donde una pequeña proporción de personas son responsables de una gran proporción de infecciones". Pero en un preprint reciente, Adam Kucharski de LSHTM estimó que k para COVID-19 es tan bajo como 0.1. "Probablemente alrededor del 10% de los casos conducen al 80% de la propagación", dice Kucharski.Eso podría explicar algunos aspectos desconcertantes de esta pandemia, incluido por qué el virus no despegó en todo el mundo antes de su aparición en China, y por qué algunos casos muy tempranos en otros lugares, como uno en Francia a fines de diciembre de 2019, informado el 3 de mayo, aparentemente no logró producir un brote más amplio. Si k es realmente 0.1, entonces la mayoría de las cadenas de infección desaparecen por sí solas y el SARS-CoV-2 necesita ser introducido sin ser detectado en un nuevo país al menos cuatro veces para tener una posibilidad uniforme de establecerse, dice Kucharski. Si la epidemia china fue un gran incendio que envió chispas volando alrededor del mundo, la mayoría de las chispas simplemente se desvanecieron.Por qué el coronavirus se agrupa mucho más que otros patógenos es "una pregunta científica abierta realmente interesante", dice Christophe Fraser, de la Universidad de Oxford, quien ha estudiado supercontagio en el ébola y el VIH. Su modo de transmisión puede ser un factor. El SARS-CoV-2 parece transmitirse principalmente a través de gotas, pero ocasionalmente se propaga a través de aerosoles más finos que pueden permanecer suspendidos en el aire, permitiendo que una persona infecte a muchos. La mayoría de los grupos de transmisión grandes publicados "parecen implicar la transmisión de aerosoles", dice Fraser.Las características de los pacientes individuales también juegan un papel importante. Algunas personas dispersan muchos más virus y durante un período de tiempo más largo que otros, tal vez debido a las diferencias en su sistema inmunitario o la distribución de los receptores de virus en su cuerpo. Un estudio de personas sanas de 2019 mostró que algunos exhalan muchas más partículas que otros cuando hablan. (El volumen al que hablaron explicó algunas de las variaciones). Cantar puede liberar más virus que hablar, lo que podría ayudar a explicar los brotes del coro. El comportamiento de las personas también juega un papel. Tener muchos contactos sociales o no lavarse las manos lo hace más propenso a transmitir el virus.El factor que los científicos están más cerca de entender es dónde es probable que ocurran los grupos COVID-19. "Claramente, existe un riesgo mucho mayor en espacios cerrados que en el exterior", dice Althaus. Investigadores en China que estudian la propagación del coronavirus fuera de la provincia de Hubei, zona cero para la pandemia, identificaron 318 grupos de tres o más casos entre el 4 de enero y el 11 de febrero, solo uno de los cuales se originó al aire libre. Un estudio en Japón encontró que el riesgo de infección en interiores es casi 19 veces mayor que en exteriores. (Japón, que fue atacado temprano pero que mantuvo la epidemia bajo control, ha construido su estrategia COVID-19 explícitamente en torno a evitar grupos, aconsejando a los ciudadanos que eviten espacios cerrados y condiciones de hacinamiento).Algunas situaciones pueden ser particularmente arriesgadas. Las plantas empacadoras de carne son probablemente vulnerables porque muchas personas trabajan juntas en espacios donde la baja temperatura ayuda al virus a sobrevivir. Pero también puede ser relevante que tienden a ser lugares ruidosos, dice Knight. El informe sobre el coro en Washington le hizo darse cuenta de que una cosa vincula numerosos grupos: sucedieron en lugares donde la gente grita o canta. Y aunque las clases de Zumba se han relacionado con brotes, las clases de Pilates, que no son tan intensas, no lo han sido, señala Knight. "Tal vez la respiración lenta y suave no es un factor de riesgo, pero la respiración y los gritos pesados, profundos o rápidos sí lo son".El tiempo también juega un papel. La evidencia emergente sugiere que los pacientes con COVID-19 son más infecciosos por un corto período de tiempo. Entrar en un entorno de alto riesgo en ese período puede desencadenar un evento de supercontagio, dice Kucharski; "Dos días después, esa persona podría comportarse de la misma manera y no verías el mismo resultado".Los países que han vencido el virus a niveles bajos deben estar especialmente atentos a los eventos de supercontagio, ya que pueden deshacer fácilmente las ganancias obtenidas con tanto esfuerzo. Después de que Corea del Sur relajó las reglas de distanciamiento social a principios de mayo, un hombre que luego dio positivo por COVID-19 visitó varios clubes en Seúl; Los funcionarios de salud pública se apresuraron a identificar miles de posibles contactos y ya han encontrado 170 nuevos casos.Si los trabajadores de salud pública supieran dónde es probable que ocurran los grupos, podrían tratar de evitarlos y evitar cerrar partes amplias de la sociedad, dice Kucharski. "Los cierres son una herramienta increíblemente poco afilada", dice. "Básicamente estás diciendo: no sabemos lo suficiente sobre dónde está ocurriendo la transmisión para poder atacarla, por lo que solo vamos a prohibirlo todo".Pero estudiar grandes grupos de COVID-19 es más difícil de lo que parece. Muchos países no han recopilado el tipo de datos detallados de rastreo de contactos necesarios. Y los cierres han sido tan efectivos que también le robaron a los investigadores la oportunidad de estudiar eventos de supercontagio. (Antes de los cierres, "probablemente había una ventana de oportunidad de 2 semanas en la que se podrían haber recopilado muchos de estos datos", dice Fraser).La investigación también es propensa a sesgos, dice Knight. Es más probable que las personas recuerden asistir a un partido de baloncesto que, por ejemplo, cortarse el pelo, un fenómeno llamado sesgo de recuerdo que puede hacer que los grupos parezcan más grandes de lo que son. Los grupos que tienen un ángulo social interesante, como los brotes en las cárceles, pueden obtener una mayor cobertura mediática y, por lo tanto, saltar a los investigadores, mientras que otros permanecen ocultos. Se pueden pasar por alto grupos de infecciones principalmente asintomáticas.La privacidad es otra preocupación. Desenredar los vínculos entre pacientes puede revelar quién estaba en el origen de un grupo o exponer información sobre la vida privada de las personas. En su informe sobre el coro, los CDC omitieron un mapa de asientos que podría mostrar quién trajo el virus a la práctica. Algunos clubes involucrados en el nuevo grupo de Corea del Sur eran lugares gay, lo que resultó en una reacción antigay e hizo que la búsqueda de contactos fuera más difícil.Fraser, que rastrea la transmisión del VIH en África mediante la secuenciación de muestras de virus, dice que es un compromiso difícil, pero que se puede manejar a través de una buena supervisión y la implicación con las comunidades. Los epidemiólogos tienen "el deber" de estudiar los grupos, dice: "Comprender estos procesos mejorará el control de infecciones, y eso mejorará todas nuestras vidas".
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24/05/20 06:36
Ha comentado en el artículo Segunda ola de COVID-19
Cocacolaez,Como indico en el artículo, la susceptibilidad de la población parece ser el factor más importante, pero entrar en el periodo invernal en el Hemisferio Sur indudablemente es un factor negativo. Ello hace que las medidas de distanciamiento social sean aún más importantes. Brasil está teniendo serios problemas para controlar la primera ola y es un ejemplo de que en tiempos de crisis es esencial tener buena dirección política que tome las decisiones adecuadas pronto para reducir el impacto. En un editorial en The Lancet Bolsonaro fue declarado la mayor amenaza a la respuesta de Brasil al COVID. Iberoamérica se ha convertido en el cuarto pico de la pandemia tras los picos en Asia, Europa y los EEUU. En México se les ha disparado la epidemia también. Perú ha intentado hacer bien las cosas y no le ha funcionado. Esos tres países son los más afectados por lo que yo sé, pero los casos están subiendo en casi todos e incluso Chile está mostrando un crecimiento rápido recientemente, lo que ha llevado a endurecer las medidas de restricción.
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18/05/20 04:19
Ha comentado en el artículo Y el mundo cambió (II). Economía
Yo tampoco esperaba esta segunda parte, Steelman. LOL. Pero los artículos llevan a veces a sitios donde uno no planeaba. Me encontré con que no bastaba con decir "no nos hemos recuperado de la crisis anterior cuando sucede la siguiente, de la que tampoco nos recuperaremos", porque eso es opinión y no tiene valor. China y muchos otros países sí se recuperaron. Había que mostrar la evidencia de por qué no nos hemos recuperado para entender por qué no nos recuperaremos y es una evidencia muy difícil de entender para la gran mayoría porque requiere entender como funcionan las finanzas internacionales y como se rompieron en 2008. Hay mucha gente que cree que los bancos centrales pueden arreglar el problema inyectando suficiente dinero. Confunden el efecto que tiene en los mercados de valores con su capacidad para arreglar algo que está roto y sobre lo que no tienen forma de actuar.Puestos a explicar eso, me encontré con que era conveniente tratar el origen de la crisis del 2008, porque no hay consenso sobre lo que pasó, y mucha gente cree que si no se hubieran dado hipotecas en EEUU a quien no podía pagarlas estaríamos tan felices y las burbujas inmobiliarias y crediticias que teníamos en medio mundo no hubieran importado (Manuel González Cid incluído).El crecimiento exponencial (aunque se trate de un virus) llega pronto a su fin, y las medidas que se fueron tomando una a una para mantener el crecimiento infectaron de riesgo el sistema haciendo las consecuencias más graves y súbitas, pero el resultado final es el mismo: falta de crecimiento.Gracias por el informe que aportas. Está muy bien excepto el apartado 4 donde habla de las particularidades del sistema financiero español. Produce estupor y risa lo que dice a la luz de lo que pasó después, con las Cajas saltando por los aires y el estado teniendo que rescatar bancos. Es lo que tiene ser parcial. Seguro que como director financiero de un banco le parecía que estaba haciendo muy bien las cosas.
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15/05/20 16:38
Ha comentado en el artículo COVID, letalidad y vitamina D
Y te pediría por favor que se termine esta lamentable conversación aquí y ahora.Concedido.Y que quede bien claro que el único calificativo que yo aplico a los médicos españoles en el artículo es el de EXCELENTES, como cualquiera puede comprobar.
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15/05/20 15:15
Ha comentado en el artículo COVID, letalidad y vitamina D
Alfon1971,A mí me parece bien que la gente dé su opinión y me da igual que sea opuesta a la mía. Todo el mundo tiene su opinión y derecho a defenderla y nadie tiene el monopolio de la verdad. También me parece bien que me demuestren que estoy equivocado, y lo agradezco, porque prefiero no tener razón y dejar de estar equivocado a pensar que la tengo y seguir estando equivocado. Lo que no me parece bien es que se me diga que estoy equivocado por quien solo tiene su opinión, cuando todo lo que pongo en el blog estará bien o mal, pero está apoyado por evidencia.Me da igual que tengas 30 años de experiencia. Muchos médicos al tiempo que adquieren experiencia ganan ego y pierden humildad, cuando en medicina, como en ciencia nunca se para de aprender.Si quieres aportar algún dato científico, recurre a artículos científicos, no a blogs donde sólo se expresan opiniones.El enlace que he puesto contiene 6 referencias, lo que indica que no te has tomado la molestia de mirarlo. Te las copio:[1] Loh, Ne-Hooi Will, et al. “The impact of high-flow nasal cannula (HFNC) on coughing distance: implications on its use during the novel coronavirus disease outbreak.” Canadian Journal of Anesthesia/Journal canadien d’anesthésie (2020): 1-2.[2]Hui, David S. “Severe acute respiratory syndrome (SARS): lessons learnt in Hong Kong.” Journal of thoracic disease 5.Suppl 2 (2013): S122.[3]Raboud, Janet, et al. “Risk factors for SARS transmission from patients requiring intubation: a multicentre investigation in Toronto, Canada.” PLoS One 5.5 (2010).[4]Hui, David S., et al. “Noninvasive positive-pressure ventilation: an experimental model to assess air and particle dispersion.” Chest 130.3 (2006): 730-740.[5]Simonds, A. K., et al. “Evaluation of droplet dispersion during non-invasive ventilation, oxygen therapy, nebuliser treatment and chest physiotherapy in clinical practice: implications for management of pandemic influenza and other airborne infections.” Health technology assessment (Winchester, England) 14.46 (2010): 131-172.[6]Thompson, Katy-Anne, et al. “Influenza aerosols in UK hospitals during the H1N1 (2009) pandemic–the risk of aerosol generation during medical procedures.” PloS one 8.2 (2013).Se trata de ver lo que dicen LA MAYORÍA de los artículos, no lo que dice un individuo que guste de polemizar y llevar la contraria a la mayoría.Sigues insultando a un médico que muy probablemente, dado su cargo, sepa más de esto que tú. Todo ello sin datos. Lo que yo he puesto en mi artículo es correcto y tú estás equivocado al respecto. Quizá con toda esa experiencia no leas lo suficiente de algo que se supone que es lo tuyo.La opinión sobre la intubación de los pacientes de COVID en la comunidad médica ha cambiado, quizá te hayas quedado fuera de onda. Al principio se recomendaba una intubación temprana. Aquí tienes el Resumen de recomendaciones para el tratamiento inicial de los pacientes de COVID-19 hipóxicos de la Society of Critical Care Medicine. Primer punto: intubar. Esa es la sociedad de los intensivistas, ¿no?Bien, pues eso ha cambiado:¿Están siendo los ventiladores sobreutilizados en los pacientes con COVID-19?Los pacientes con bajos niveles de oxígeno en la sangre pero pocos signos de angustia o daño a los órganos pueden no beneficiarse de la ventilación, según investigadores de Italia y Alemania que presentaron una carta publicada el 30 de marzo en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine. En la carta, describieron pacientes con estos rasgos en Italia y Alemania, señalando que sus pulmones parecían relativamente sanos en comparación con los pacientes con COVID-19 con dificultad respiratoria aguda, una condición en la que los sacos de aire en los pulmones se llenan de líquido.Incluso si los pacientes desarrollan dificultad respiratoria aguda, tampoco pueden beneficiarse de la ventilación. El fluido espeso que obstruye los pulmones "limita la transferencia de oxígeno de los pulmones a la sangre, incluso cuando una máquina bombea oxígeno", dijo a Stat News la Dra. Muriel Gillick, médico geriátrico y de cuidados paliativos de la Facultad de Medicina de Harvard. En este caso, colocar a un paciente en un ventilador podría dañar sus pulmones al introducir demasiada presión en el órgano, dijo.Además, los informes de Wuhan, Seattle y ciudades de Italia ahora sugieren que colocar a los pacientes en ventiladores puede no mejorar significativamente sus posibilidades de recuperación o supervivencia. "Contrariamente a la impresión de que si los pacientes extremadamente enfermos con COVID-19 son tratados con ventiladores, vivirán y si no lo hacen, morirán, la realidad es muy diferente", dijo Gillick.Dada la información disponible y la naturaleza desconocida de COVID-19, "creo que debemos ser más matizados acerca de a quién intubamos", dijo Japa. Los dispositivos de respiración no invasivos representan una amenaza para los trabajadores de la salud, ya que pueden liberar partículas aerosolizadas del virus en el aire mientras están en uso, informó anteriormente Live Science. Pero los dispositivos pueden ser la mejor opción para pacientes que no se beneficiarían de un ventilador.Con los ventiladores agotándose, los médicos dicen que las máquinas se usan en exceso para Covid-19Si los iconoclastas están en lo correcto, poner a los pacientes con coronavirus en ventiladores podría ser de poco beneficio para muchos e incluso perjudicial para algunos.Lo que está impulsando esta reevaluación es una observación desconcertante sobre Covid-19: muchos pacientes tienen niveles de oxígeno en la sangre tan bajos que deberían estar muertos. Pero no están jadeando por aire, sus corazones no están acelerados y sus cerebros no muestran signos de parpadeo por falta de oxígeno.Eso está haciendo que los médicos de cuidados críticos sospechen que los niveles de oxígeno en la sangre, que durante décadas han impulsado las decisiones sobre el apoyo respiratorio para pacientes con neumonía y dificultad respiratoria aguda, podrían estar engañándolos sobre cómo cuidar a aquellos con Covid-19. En particular, cada vez más están preocupados por el uso de intubación y ventiladores mecánicos. Argumentan que más pacientes podrían recibir soporte respiratorio más simple y no invasivo, como las máscaras respiratorias utilizadas en la apnea del sueño, al menos para comenzar y tal vez mientras dure la enfermedad.La pregunta es si los médicos de la UCI están trasladando pacientes a ventiladores mecánicos demasiado rápido. "Casi todo el árbol de decisión está impulsado por los niveles de saturación de oxígeno", dijo el médico de medicina de emergencia, que pidió no ser identificado para no parecer que criticaba a sus colegas."Contrariamente a la impresión de que si los pacientes extremadamente enfermos con Covid-19 son tratados con ventiladores, vivirán y si no lo hacen, morirán, la realidad es muy diferente", dijo el médico geriátrico y de cuidados paliativos Muriel Gillick, de la Facultad de Medicina de Harvard. .Investigadores en Wuhan, por ejemplo, informaron que, de 37 pacientes críticos con Covid-19 que fueron sometidos a ventiladores mecánicos, 30 murieron en un mes. En un estudio estadounidense de pacientes en Seattle, solo uno de los siete pacientes mayores de 70 años que recibieron un ventilador sobrevivió; solo el 36% de los menores de 70 años lo hicieron. Y en un estudio publicado por JAMA el lunes, los médicos en Italia informaron que casi el 90% de 1.300 pacientes críticos con Covid-19 fueron intubados y se les colocó un respirador; solo el 11% recibió ventilación no invasiva. Una cuarta parte murió en la UCI; El 58% todavía estaba en la UCI y el 16% había sido dado de alta.En una carta la semana pasada en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, investigadores en Alemania e Italia dijeron que sus pacientes con Covid-19 eran diferentes a cualquier otro con dificultad respiratoria aguda. Sus pulmones son relativamente elásticos ("conformes"), un signo de salud "en marcado contraste con las expectativas de SDRA grave". Su bajo nivel de oxígeno en la sangre puede deberse a cosas que los ventiladores no reparan. Dichos pacientes necesitan “la [presión de aire] más baja posible y ventilación suave”, dijeron, argumentando en contra de aumentar la presión incluso si los niveles de oxígeno en la sangre permanecen bajos. "Necesitamos ser pacientes."Investigadores y clínicos en primera línea lo están intentando. En un pequeño estudio la semana pasada en Annals of Intensive Care, los médicos que trataron a pacientes con Covid-19 en dos hospitales en China encontraron que la mayoría de los pacientes no necesitaban más que una cánula nasal. Entre el 41% que necesitaban soporte respiratorio más intenso, ninguno fue puesto en un respirador de inmediato. En cambio, se les dieron dispositivos no invasivos como BiPAP; sus niveles de oxígeno en la sangre "mejoraron significativamente" después de una o dos horas (finalmente, dos de siete necesitaron ser intubados). Los investigadores concluyeron que la cánula nasal más cómoda es tan buena como la BiPAP y que un término medio es tan seguro para los pacientes con Covid-19 como el uso más rápido de una ventilación.Esta es la información en la que yo me he basado para decir lo que digo en el artículo, y tu vienes con tu experiencia y tu desconocimiento a decir que está mal y a insultar a otros profesionales que piensan distinto que tú. Esas actitudes no las llevo bien. Si quieres opinar lo contrario me parece bien, pero si vas a decir que lo que yo digo está mal más vale que te informes bien primero, cosa que no has hecho. Y si después de demostrarte tres veces que lo que yo digo tiene un montón de evidencia científica detrás sigues insistiendo en que lo que yo digo está mal, entonces tendré un problema contigo.
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14/05/20 18:59
Ha comentado en el artículo COVID, letalidad y vitamina D
Alfon1971,Una opinión que muy pocos intensivistas compartirán. Además, bastante incorrectaYa, pues será que yo me invento las cosas, excepto que yo no me invento nada.La ventilación no invasiva y la cánula nasal de alto flujo son tratamientos para la insuficiencia respiratoria aguda, incluso en casos graves de neumonía viral como COVID-19. Tienen fama de ser técnicas de riesgo que transmiten el virus, y están prohibidas en muchos hospitales para el tratamiento de COVID-19.Contagion Risk from Non-Invasive VentilationLees bien, prohibidas en muchos hospitales. Se intuba a la gente y punto. Y si se mueren pues se mueren. En ese artículo tienes la bibliografía.El curso natural de los pacientes graves de COVID-19 no es la muerte, es la curación. La tasa de mortalidad es del 1 %, y de la gente que desarrolla la enfermedad es el 4 %. Obviamente si no les tratas con anti-inflamatorios siguiendo las recomendaciones de la OMS o no les tratas con anticoagulantes y no sigues los protocolos anti-sepsis los casos graves se te mueren e intubarlos no hace diferencia.Lo de insultar a un jefe de medicina crítica de un hospital universitario de EEUU llamándole anti-vacunas y pro-homeopatía porque no piensa como tú es todo un detalle que te retrata a la perfección.Visto que no tienes razón respecto al riesgo de contagio con la ventilación no-invasiva, yo seguiré confiando en lo que dice el doctor Marik más que en lo que dices tú.No es la raza, ni el color de la piel, sino la pobreza.Porque tú lo digas. Ese estudio de Oxford que he puesto dice lo contrario. Tienes derecho a tu opinión como todo el mundo, pero las opiniones sin datos son solo opiniones."Etnia, comorbilidad, estado socioeconómico y sus asociaciones con la infección por COVID-19 en Inglaterra: un análisis de cohorte de datos del Biobanco del Reino Unido"
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