Buenas reflexiones, @docetrece
. Gracias por compartir la cartera, como siempre.La verdad es que el bajón provocado por la guerra de Irán tampoco fue tan potente o acusado, se quedó en niveles en el entorno del -10% de los índices principales, y la recuperación efectivamente ha sido rápida. Queda la duda, como sugieres, si el "momentum" del que estaba gozando Europa ha desaparecido ha volverá si se supera el conflicto de forma relativamente rápida.Aproveché el bajón para reforzar posiciones en Fundsmith, Schroeder Asian Opp y MSS Global Opp, que habían tenido caídas muy pronunciadas. Además, hice alguna aportación extra a Kempen, Magallanes, Eleva European y JPM US Growth, visto que también tuvieron descensos interesantes.Como comentamos a principio de año, el Kempen está brillando. En mi caso, comparte lugar de honor con Cobas Internacional (+18%) y Schroeder Asian Opp (+20%). Creo que merece la pena destacar también el Fidelity Global Tech, que se mueve cerca del +10%: analizando algunos fondos tecnológicos no tan alineados con las más grandes empresas de los últimos años se puede ver que hay avances potentes en ese sector (otro que tuve en su día y abandoné por su gran volatilidad, el BGF Next Gen Tech, está en niveles de +30%).Los vectores o sectores que parece que están funcionando mejor son Small-Mid, Value, Emergentes-Asia y determinada tecnología. Pero lo mismo en mayo viene cambio y, quién sabe, tal vez el foco vuelva a ponerse en Europa. El panorama está muy cambiante, la verdad, y la incertidumbre con el tema de Hormuz no permite hacer grandes predicciones.De destacar también el cambio de tendencia que parece dibujar el Bitcoin. Yo abrí una pequeña posición -menos del 1% de mi cartera- a 68kUSD con intención de mantenerla en cartera a futuro, y ahora ronda los 80k. En fin, esperar y ver, otro activo super volátil en el que es mejor no centrarse demasiado.Lo que sí parece es que, en general, va a ser un año en el que la buena gestión activa pueda tener más protagonismo que en los últimos años, donde los grandes índices iban como cohetes impulsados por las grandes compañías tecnológicas.