carlos2011
03/05/26 06:43
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Pulso de Mercado: Intradía
La guerra en Irán inclina la balanza: los expertos encuentran más oportunidades en los bonos que en la bolsa Ni siquiera un conflicto bélico como el de Irán, del que ahora se cumplen dos meses, ha provocado una corrección bursátil de gran calado. Y eso que los mercados venían de encadenar tres años consecutivos de subidas, con muchos índices situados en máximos históricos. Sin embargo, donde sí se ha dejado sentir con mayor intensidad el impacto es en el mercado de bonos. El temor a que los bancos centrales se vean obligados a subir los tipos de interés para contener una inflación al alza –impulsada por el encarecimiento de la energía– ha presionado a la baja sus precios. Como consecuencia, sus rentabilidades han repuntado de forma significativa. Precisamente en este activo es donde los inversores profesionales están encontrando ahora las mayores oportunidades desde el inicio del conflicto."Vemos más oportunidades en el universo de activos de renta fija, ya que el conflicto en Oriente Medio afecta en buena medida a las expectativas de inflación, y por tanto está modificando las políticas monetarias de los bancos centrales a nivel global", asegura Jaime Martínez, responsable de asignación de activos de BBVA. El mercado ha dado un giro notable en sus expectativas: ha pasado de anticipar tres recortes de un cuarto de punto por parte de la Reserva Federal a contemplar ahora incluso una ligera subida. En el caso del Banco Central Europeo, el cambio es igualmente significativo: de no prever movimientos en los tipos se ha pasado a descontar incrementos cercanos al punto porcentual."Algo harán, por mantener su credibilidad y unas expectativas de inflación que, si no están sólidamente ancladas, al menos no están totalmente a la deriva, pero mucho menos de lo que teme el mercado", anticipa Santiago Rubio, director de estrategia de inversión en CaixaBank AM, quien señala, igual que Martínez, que la renta fija es un activo atractivo ahora mismo. Rubio explica que, aunque los mercados han juzgado la actuación de los bancos centrales con el recuerdo aún reciente de 2022, cuando los tipos subieron con agresividad tras la escalada del precio del petróleo por la invasión de Ucrania, "no estamos en 2022, y los bancos centrales lo saben". Entonces, continúa, "la subida del precio del petróleo llegó cuando teníamos ahorros abultados, por la transferencia de rentas del sector público al privado durante la pandemia, y una fuerte hambre de gasto tras el largo ayuno de los confinamientos. Además, los tipos partían de niveles muy bajos, negativos en el caso de Europa, y la política fiscal era sumamente expansiva", justifica. "Hoy no existen esos colchones. Por eso es más probable que el impacto negativo sobre el crecimiento pese tanto como el riesgo inflacionario en las decisiones de los bancos centrales", opina. La guerra en Irán inclina la balanza: los expertos encuentran más oportunidades en los bonos que en la bolsa Eleconomista.es