Buenos días. "Los peores escenarios son ahora más probables", dice PanettaAlgo ha cambiado definitivamente en el BCE. Si bien la institución antes del conflicto estaba en un debate sobre posponer los recortes que parecían destinados, su última reunión dejó claro que la institución estaba dispuesta a intervenir en el precio del dinero. El mercado sigue pidiendo tres subidas de tipos para este año, empezando en abril, y esa demanda está muy cerca de convertirse en realidad. Durante algún tiempo, esas subidas eran solo una tesis, condicionada al desarrollo de la guerra. Una nueva sensación empieza a dominarlo todo e incluso aparece directamente en boca de miembros del Consejo de Gobierno del banco central: el daño ya está hecho e incluso si hay paz, los tipos subirán pronto y el BCE ya tiene que pensar en términos de guerra.Así lo ha expresado hoy, por ejemplo, un miembro de la institución que no es precisamente un halcón. Fabio Panetta, gobernador del Banco de Italia y miembro del Consejo de Gobierno del BCE explicaba "incluso si acaba la guerra, el daño ya ha provocado importantes perturbaciones con efectos duraderos en los mercados. Incluso suponiendo un cese rápido de las hostilidades, el regreso a la producción normal sería lento".En una entrevista en medios locales, el alto cargo comentaba que las previsiones del BCE probablemente vuelvan a empeorar. "Ya publicamos hace dos semanas proyecciones macroeconómicas con algunos escenarios adversos, los cuales se han vuelto ahora bastante más probables que cuando publicamos las cifras". Panetta recordó que "en el segundo escenario los daños a las infraestructuras (que finalmente se han producido) retrasarían la recuperación a 2027".Durante la publicación de su decisión de mantener los tipos de interés inalterados en marzo pero subió siete décimas sus previsiones de inflación hasta el 2,6%, ya claramente por encima del 2% que tiene como objetivo. El PIB se recortó tres décimas hasta el 0,9%. Estos son los datos de su escenario base para 2026, pero es que de la mano de los mismos la institución hizo públicas unas proyecciones excepcionales por la guerra en la que exploraba contextos incluso más dañinos. En el escenario adverso, el estrecho de Ormuz sigue cerrado el segundo trimestre sin daños en la infraestructura. Este escenario provocaría una inflación al 3,5% en 2026 y luego al 2% de nuevo en 2027.En el escenario severo, donde hay interrupción intensa o prolongada (o infraestructura dañada que el efecto termina por ser parecido). Este es el escenario al que se refiere Panetta y que, según el documento publicado por el BCE, sería la base de una inflación más alta, situada en el 4,4% y subiendo al 4,8% en 2027.Daños en infraestructurasDesde que se idearon estas cifras el daño en la infraestructura ha sido real, especialmente en el gas con el golpe a Rass Laffan, la planta catarí que es la más grande de GNL de todo el planeta. Desde la misma Catar Energy reconocieron que se ha destruido el 17% de la capacidad de la planta. No ha sido la única pues ya hay dos docenas de infraestructuras energéticas y petroleras dañadas y los expertos creen que el proceso de reconstrucción para volver al pico de producción puede extenderse durante meses. Al margen de la ciudad industrial catarí, destaca que una de las grandes refinerías del planeta, Ruwais, ha parado su producción ante el ataque de un dron. La refinería más grande de Arabia Saudí, Ras Tanura, ha parado todo su procesamiento (550.000 barriles diarios), también por un ataque. Otras como Sanref y Bapco Energies en Bahrein. Kuwait también ha sido víctima de ataques… En definitiva, los daños ya son una realidad.Bank of America dijo este jueves que, dado este escenario, da por hecho un barril a más de 100 dólares todo el año. Davide Oneglia, analista de TS Lombard, explica que "estamos ante los juegos de guerra del BCE" y defiende en un reciente informe que solo el daño en la cadena de suministro "debería ser suficiente para dos subidas de tios del BCE de recalibración". Al menos esta es la sensación que la deja el mismo BCE con su comunicación"."Las secuelas psicológicas de 2022 sugieren que habrá una respuesta agresiva a la stiacuión. La escalada de tensiones contra la infraestructura de producción de energía fue la razón por la que hace dos semanas empezamos a prever una o dos subidas de tipos por parte del BCE este año", comenta Oneglia. En ese sentido, "solo la destrucción actual de capacidad de suministro puede ser suficiente para generar una cierta crisis que requiera una respuesta de política monetaria".Esto parece coincidir con los comentarios de Panetta, que a su vez son solo la última de una serie de mensajes de otros miembros que van en la misma línea. Madis Muller, gobernador del Banco Central de Letonia y miembro del consejo explicaba esta misma semana que "es muy probable que tengamos que subir los tipos interés". El responsable de Grecia, Gedeminas Simkus, hablaba de que "ya en abril podríamos necesitar medidas", aunque matizaba que todavía era pronto para ver el impacto de la guerra.Isabel Schnabell, una de las voces más autorizadas dentro del BCE mostró una postura más cauta, pidiendo calma. "No hay necesidad de actuar precipitadamente. Tenemos tiempo para analizar los datos y determinar qué está sucediendo realmente, si existen indicios de efectos de segunda ronda, la solidez de la demanda y la probabilidad de que esta crisis inflacionaria se consolide en las expectativas de inflación y también en el crecimiento salarial".El Boletín Económico del BCE; publicado el jueves, sigue esta misma estela. "La incertidumbre en torno a la guerra han inclinado la balanza de riesgos para el crecimiento global a la baja, con un aumento de los riesgos de inflación". Los riesgos asociados a la guerra en Oriente Medio "parecen ser en gran medida asimétricos, considerándose más probables impactos graves que impactos leves".Pero, volviendo a los movimientos de los tipos de interés, el mercado está cada vez más nervioso. Ya desde hace un tiempo el mercado de swaps, donde los inversores se protegen a través de estos productos de las decisiones de los bancos centrales, apuntan a tres subidas de tipos de interés. La posibilidad es casi del 50% para abril (aunque todavía es la opción menos probable) y la consideran totalmente segura para junio. Más allá de esto, dan por hecho otras en julio y septiembre.En culturizar caso, los temores hoy se han encendido especialmente por el discurso de Trump en el que ha reforzado la idea de una guerra recrudecida y que no habrá una paz pronto afirmando que llevará a Irán "a la edad de piedra, donde pertenecen". Tras días de acercamientos y posibles altos al fuego esto ha caído como un jarro de agua fría… pero independientemente de la posición cambiante de Trump, el BCE asume que pase lo que pase, ya la respuesta parece totalmente obligatoria.Fuente: elEconomista.esUn saludo!