Parece que te ha oído:Buenos días a todos:El motivo de esta nota especial es tratar de explicar lo que está pasando en los mercados, y el sentido de estos movimientos, así como el efecto que han tenido sobre nuestra cartera, y lo que esperamos que pueda pasar.Obviamente, el desarrollo de esta guerra está resultando cuando menos confuso, con continuas noticias sobre su inminente final, seguidas de nuevas escaladas en el conflicto. En cualquier caso, parece claro que el problema clave es el cierre al transporte del estrecho de Ormuz, como casi todos sabréis ya, y el impacto que este evento está teniendo sobre los precios de la energía a nivel mundial.Para empezar, y si analizamos el punto de partida, no podemos olvidar que venimos de un momento en el cual se estaban empezando a acumular algunos “pequeños” problemas, entre los que caben destacar los del mercado de crédito (en especial el crédito privado), con muchos fondos cancelando reembolsos. A este hecho, el impacto de la IA sobre las compañías de “software” también empezaba a ser preocupante. A nivel más macro, las cifras de empleo en EE. UU. siguen su deterioro paulatino, y eso sin contar el “efecto riqueza” negativo que se avecina debido a las fuertes correcciones de casi todos los activos.Así, los mercados estaban pensando en una bajada paulatina y no muy acusada de los tipos de interés, que para nuestra cartera es lo que realmente nos afecta, aparte por supuesto de las expectativas de inflación, cotizadas en los TIPS.En un primer momento, nuestra posición se vio especialmente favorecida, debido a un movimiento de búsqueda de seguridad, con el mercado comprando deuda EE. UU., oro y dólares. Sin embargo, los mercados de bonos han hecho un movimiento igual, comportándose de manera paralela igualmente a los activos de riesgo, lo cual se puede explicar por dos motivos:En primer lugar, por una falta de confianza en los activos EE. UU., con ventas de estos por parte de fondos soberanos, u otros inversores.En segundo, por una lectura de que los efectos inflacionistas derivados de los incrementos de precios, en especial del petróleo y gas, puedan llevar a los bancos centrales a reaccionar subiendo los tipos de interés para combatir contra la inflación.Analizando bien cual de estos efectos son los que el mercado está descontando, descartamos completamente el primer punto, por dos motivos principales: la subida del dólar como activo refugio, que hace incompatible que los inversores están vendiendo activos en dólares, sino más bien lo contrario, claro. Y en segundo lugar, la trayectoria de los tipos igualmente en Europa y otros países, en donde igualmente su comportamiento ha sido claramente al alza. De hecho, en Europa el mercado ha pasado a descontar incluso dos subidas para este mismo año.En cualquier caso, y por si acaso en algún momento pudiéramos pasar al primer escenario, hemos cubierto el riesgo del dólar con coberturas por el 100% de la cartera (sobre 1,15En Europa, el Banco Central Europeo tiene solamente (en teoría, claro) el mandato de controlar la inflación, mientras que en EE. UU. el mandato de la Reserva Federal es doble: inflación y empleo. Como digo, esto es en teoría, aunque lo cierto es que en Europa ya hemos visto otros episodios similares, en especial 2008 y 2011, donde el BCE actuó subiendo los tipos de interés, con las consecuencias que todos conocemos después. Tuvieron que bajarlos, hasta el punto de ponerlos en niveles negativos posteriormente.La lección, obviamente, es clara: no es posible controlar una inflación provocada por un evento de falta de oferta subiendo los tipos. Tipos más altos solo consiguen frenar la demanda, pero la demanda agregada de todos los bienes y servicios. Esto es, destruyen demanda, crecimiento económico, y, por supuesto, empleo.Pensamos claramente que el daño ya está hecho, y que los efectos de esta crisis, independientemente de lo larga que sea, se verán en las cifras sin mucho retardo, provocando una caída significativa de la actividad económica. Simplemente la subida de precios de la energía ya es suficiente para que podamos ver este efecto de destrucción de la demanda. Como los bancos centrales reaccionen efectivamente subiendo los tipos de interés, la crisis que podemos tener pensamos que puede ser muy importante. Los tipos a 2 años en EE. UU. están casi al 4%.Lo más extraño, a día de hoy, y posiblemente el porqué este efecto se ha “desmadrado”, en especial este último viernes, ha sido por el comportamiento de las bolsas, las cuales si bien han tenido un comportamiento negativo, no ha sido, ni de lejos, el que pensamos que deberían tener, simplemente por el efecto de la subida de los tipos de interés. Los continuos anuncios de una victoria por parte de Trump, con muchos inversores, concretamente minoristas tratando de comprar “oportunidades” pensamos que tiene mucho que ver.Por tanto, es muy posible que este comportamiento se prolongue en parte, pero lo cierto es que si los mercados de valores comienzan a dar señales de pánico, finalmente los bancos centrales casi con toda seguridad se verán obligados a intervenir, y de la única manera que pueden tratar de frenar la espiral, esto es, bajando los tipos de interés de manera “agresiva”. Ocurra este evento o no, lo cierto es que las propias cifras que iremos viendo obligarán a revisar a la baja los tipos de interés, independientemente de cuál sea la inflación, obligando de nuevo a los bancos centrales a entrar en terreno de tipos reales claramente negativos.Los tipos reales, es decir, los que podemos obtener por encima (o debajo, casi los últimos 30 años), son los que podemos asegurarnos comprando los bonos sobre inflación (TIPS), que estos días además han sufrido una corrección, hasta alcanzar en los plazos largos (los que tenemos) niveles superiores al 2,75%. Sencillamente, no se nos ocurre un escenario mejor para comprar estos bonos que el que actualmente tenemos: más inflación y menos crecimiento.No es la primera vez que vemos cómo justo antes de ver importantes revalorizaciones de la cartera, primero el mercado nos hace sufrir en exceso. Esta vez tiene toda la pinta de nuevo, y si existe un escenario mejor que pudiéramos escoger, no se nos ocurre, especialmente si el mes que viene cambiamos a Powell por Kevin Warsh!!!Atentamente.Global Allocation