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Harruinado

Se registró el 04/04/2020

Sobre Harruinado

El trading se resume en: Esperanza matemática positiva=(%Aciertos*beneficio medio)-(%fallos*perdida media)= CONSISTENCIA. Al casino de la bolsa se debe jugar con un sistema con esperanza matemática positiva, con gestión monetaria, y psicotrading. Si prefieres invertir diversificando se llena el carro, como dice Warren Buffett, "El precio es lo que pagas. El valor es lo que obtienes". “Lo más importante que debes hacer si te encuentras en un agujero es dejar de cavar".

No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.
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Harruinado 22/05/26 07:38
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Llego el viernes, y enfilamos la última semana de mayo que ya amenaza con marcharse para no volver mas, o al menos no volverá hasta el año que viene... La subida es vertical hermosa pero parece complicada que se alargue mucho mas con tan poca "raíz".... el rebote se convirtió en un nuevo brote alcista que parece no ha sido lo suficientemente regado o abonado, pero quien sabe, el mercado esta en modo meme, no quiere saber nada esta hipnotizado por apenas 20 valores concentrados en dos sectores que han desatado un movimiento fuerte que ha sido capaz de brotar con fuerza pero veremos si tiene suficiente fuerza para no tumbarse ya no ante alguna amenaza, pues hemos visto que mas amenazas que las actuales es difícil padecer, es mas si ocurre algo probablemente sea algo estructural, provocado por la misma subida no por amenazas externas ajenas al mismo movimiento loco que produjo este brote.GRAFICO DIARIO NASDAQ100Wall Street anticipa compras este viernes, con los futuros del Dow Jones buscando renovar máximos históricos, ante las esperanzas de un avance en las negociaciones entre EEUU e Irán para poner fin a la guerra. Esto, en el colofón de una semana alcista liderada precisamente por el Dow Jones que, a falta de la sesión actual, avanza un 1,5%, seguido del S&P 500, que sube un 0,5%, y del Nasdaq, que repunta un 0,3%.Con todo, las dudas de los inversores giran en torno al estrecho de Ormuz, que ha disparado los precios del petróleo poniendo (otra vez) en el foco las preocupaciones inflacionistas, lo que podría derivar en un endurecimiento de la política monetaria de los bancos centrales."El tiempo se agota. Si en julio no se restablece por completo el tráfico a través del estrecho de Ormuz, las reservas de petróleo podrían descender a niveles alarmantes, un escenario que los inversores, por alguna razón, se han negado a considerar. Y para septiembre, la recesión en muchas economías globales podría convertirse en el escenario base", valora Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote."La reapertura de Ormuz sin restricciones ni cobros de tasas a los barcos que transiten por el estrecho por parte de Irán y el programa nuclear iraní siguen siendo los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo", afirman en Link Securities.En este sentido, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha afirmado que se han observado "algunas señales positivas" en las conversaciones de paz, pero persisten las diferencias sobre las reservas de uranio de Teherán y el control del estrecho de Ormuz.Por ello, en Renta 4 Banco aseguran que "las noticias contradictorias siguen imprimiendo volatilidad al precio del crudo, en la medida en que Trump ha amenazado con reanudar las hostilidades en caso de que no se alcance un acuerdo".OPTIMISMO CON LA IAMás allá de la geopolítica, la inteligencia artificial (IA) ha sido otra de las grandes protagonistas de la semana gracias a los resultados de Nvidia y en medio de las expectactivas ante las salidas a bolsa de SpaceX y OpenAI."El mercado de OPV vuelve a estar en auge para las empresas tecnológicas más prometedoras. Se están preparando grandes salidas a bolsa para los próximos meses, entre ellas OpenAI, Anthropic y SpaceX, todas ellas con el objetivo de alcanzar valoraciones altísimas", indica Ozkardeskaya.Y es que, tal y como remarca esta experta, SpaceX, por ejemplo, aspira a una valoración de 2 billones de dólares, lo que representa aproximadamente dos tercios del valor total del mercado bursátil suizo, incluyendo gigantes como Nestlé, Roche, Novartis y UBS en conjunto. OpenAI y Anthropic, por su parte, buscan valoraciones cercanas al billón de dólares."La buena noticia para los inversores que buscan aprovechar el impulso es que los índices actuales se están adaptando cada vez más para dar cabida a estos gigantes tecnológicos de nueva generación mucho más rápido que en el pasado, lo que significa que podrían seguir alimentando el frenesí una vez que empiecen a cotizar en bolsa, al menos durante un tiempo. Así que lo más probable es que sigamos viendo cómo las acciones tecnológicas suben y suben sin parar", subraya.OTROS MERCADOSEn otros mercados, el petróleo West Texas sube un 2% ($98,27) y el Brent avanza un 2,52% ($105,17). Por su parte, el euro se deprecia un 0,12% ($1,1604), y la onza de oro pierde un 0,39% ($4.525).La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 4,556% y el bitcoin retrocede un 0,40% ($77.250).
Harruinado 21/05/26 13:25
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
Las bolsas estadounidenses han recuperado terreno en las últimas sesiones, pero algunos indicadores de fondo empiezan a lanzar señales de advertencia. Según MarketWatch, Jay Kaeppel, analista sénior de SentimenTrader, ha desarrollado una versión actualizada del clásico “Misery Index” para evaluar cuándo el estrés económico empieza a ser relevante para los mercados de renta variable.El índice tradicional sumaba inflación y desempleo para medir el malestar económico de los hogares. La nueva versión, denominada JK Misery Index, añade además el tipo hipotecario a 30 años, actualmente en torno al 6,36%, con el objetivo de incorporar el impacto del coste de la vivienda y de la financiación sobre la economía.Un indicador todavía favorable, pero en deterioroEl JK Misery Index se sitúa actualmente en 30,37 puntos, todavía por debajo del umbral de 35 que Kaeppel considera la frontera entre un entorno favorable y otro menos propicio para la bolsa. Históricamente, cuando el indicador se ha mantenido por debajo de ese nivel, el S&P 500 ha tendido a ofrecer mejores rentabilidades posteriores.El problema es la dirección del movimiento. El índice ha subido con fuerza en 2026 y se aproxima a esa zona de advertencia, justo en un momento en el que los mercados siguen cerca de máximos y los inversores continúan conviviendo con tipos elevados, rentabilidades de los bonos tensionadas y dudas sobre la persistencia de la inflación.La señal no es todavía bajista, pero sí incómoda: la bolsa sube mientras el estrés económico medido por vivienda, precios y empleo empieza a acercarse a niveles históricamente menos benignos.Por qué preocupa al mercadoLa lógica del modelo es sencilla. Un mercado inmobiliario tensionado, cambios bruscos en la inflación y variaciones relevantes en el desempleo pueden afectar al consumo, a los beneficios empresariales y, por extensión, a las valoraciones bursátiles. Por eso Kaeppel compara la lectura actual del índice con su tendencia de largo plazo.El propio analista advierte de que el indicador sigue siendo favorable, pero se mueve en una dirección preocupante. La advertencia llega en un contexto en el que el Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq han rebotado con fuerza, aunque las causas de la presión reciente —inflación persistente y tipos de interés elevados— no han desaparecido.Una alerta, no una señal automática de caídaConviene no sobredimensionar la lectura. El hecho de que el indicador supere eventualmente el nivel de 35 no implica necesariamente una caída inmediata del mercado. La propia evidencia histórica muestra que estas señales funcionan mejor como advertencias de entorno que como herramientas de sincronización exacta.Sin embargo, sí refuerza una idea relevante: el margen de error de la renta variable se está reduciendo. Si los tipos hipotecarios siguen altos, la inflación no cede y el empleo empieza a debilitarse, el mercado podría tener más dificultades para sostener múltiplos exigentes.El JK Misery Index no obliga a salir del mercado, pero sí invita a revisar el riesgo: cuando el estrés económico se acerca a zonas de advertencia, conviene ser más selectivos y no asumir que los máximos bursátiles garantizan un entorno cómodo.Lectura para los inversoresPara los inversores, la conclusión es prudente. La tendencia de la bolsa estadounidense sigue siendo fuerte, pero el deterioro de indicadores de estrés económico aconseja no perseguir precios sin discriminar. Compañías con caja, márgenes resistentes y menor dependencia de financiación cara deberían comportarse mejor si el entorno se vuelve más exigente.En cambio, valores muy endeudados, consumo discrecional sensible al crédito y compañías cuya valoración depende de tipos bajos pueden quedar más expuestos si el indicador continúa acercándose a la zona de advertencia. La bolsa aún no ha recibido una señal roja, pero el semáforo ya no está tan limpio como hace unos meses.
Harruinado 21/05/26 13:23
Ha respondido al tema Cajón de sastre
Las grandes fortunas estadounidenses han aprovechado la volatilidad del primer trimestre para reforzar posiciones en dos de los sectores más sensibles al entorno actual: semiconductores y energía. Según CNBC, varias family offices vinculadas a multimillonarios aumentaron su exposición a fabricantes de chips, pese a que la guerra con Irán estaba presionando los costes energéticos y complicando la economía de los centros de datos.El movimiento ha resultado acertado hasta ahora. Algunas compañías del sector de semiconductores han registrado fuertes avances en las últimas semanas, apoyadas por la demanda vinculada a inteligencia artificial, memoria avanzada, centros de datos y capacidad de procesamiento.Apuesta clara por chips y memoriaEntre los movimientos más destacados, Appaloosa Management, la firma familiar de David Tepper, elevó su participación en Micron Technology un 11%, hasta convertirla en su segunda mayor posición, con un valor de 562,5 millones de dólares a finales de marzo. También aumentó su exposición a Taiwan Semiconductor un 18%, hasta 448,6 millones, y abrió una nueva posición en Sandisk valorada en 179 millones.La family office de Stanley Druckenmiller, Duquesne Family Office, también entró en Sandisk y declaró una posición de 161 millones de dólares en Broadcom. Por su parte, Soros Fund Management elevó su posición en Nvidia un 61%, hasta 187 millones, situándola entre sus diez principales posiciones.La lectura es clara: las grandes fortunas no están abandonando la inteligencia artificial, sino buscando los cuellos de botella donde todavía puede haber más recorrido, especialmente memoria, chips avanzados y componentes críticos para centros de datos.Energía: oportunidad, pero con estrategias distintasLa guerra con Irán también ha llevado a varias family offices a reposicionarse en energía. El encarecimiento del petróleo y la tensión en Oriente Medio han convertido al sector en una cobertura natural frente al shock energético, aunque no todos los grandes inversores han actuado igual.Appaloosa más que duplicó su posición en Vistra, hasta 304 millones de dólares, mientras que BlueCrest Capital Management, la firma privada de Michael Platt, salió de su posición en la misma compañía. Duquesne redujo con fuerza su exposición a Bloom Energy, pero multiplicó por más de cinco su participación en YPF, hasta 150 millones.Las aerolíneas, castigadas por el coste del combustibleEl otro lado de la crisis energética aparece en las aerolíneas. Con el sector enfrentándose a un fuerte aumento de los costes de combustible, algunas family offices optaron por reducir riesgo. Appaloosa vendió sus participaciones en American Airlines, Delta Air Lines y United Airlines, mientras que Duquesne también salió de Delta.El mensaje es coherente con el entorno actual: petróleo alto, márgenes bajo presión y una temporada de viajes que puede elevar la demanda, pero también tensionar aún más los costes operativos.Lectura de mercadoLos movimientos de estas grandes fortunas dejan una conclusión relevante: el dinero sofisticado está evitando una lectura simplista del mercado. No se limita a comprar tecnología de forma indiscriminada, sino que busca exposición a los segmentos donde la demanda estructural sigue siendo fuerte y donde los cuellos de botella pueden sostener precios y márgenes.Semiconductores y energía aparecen como dos grandes ejes del momento: el primero por el ciclo de inteligencia artificial; el segundo por la tensión geopolítica y el shock de oferta. En cambio, los negocios más expuestos al encarecimiento del combustible, como las aerolíneas, quedan en una posición más vulnerable.La estrategia parece evidente: comprar los beneficiarios directos de los grandes cuellos de botella —chips, memoria, energía e infraestructura— y reducir exposición a quienes sufren esos mismos costes en sus márgenes.
Harruinado 21/05/26 13:20
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
El mercado estadounidense sigue cotizando con una notable confianza en el futuro, pero no todos los analistas comparten ese optimismo. Según Samuel Smith, el actual entorno puede ser uno de los más peligrosos de los últimos años, no porque exista una señal inmediata de colapso, sino porque las bolsas están valorando un escenario muy favorable mientras varios riesgos importantes avanzan al mismo tiempo.La tesis central es sencilla: el mercado está pagando múltiplos elevados justo cuando aumentan las amenazas sobre beneficios, márgenes, inflación y estabilidad geopolítica. No se trata de salir corriendo de la renta variable, sino de actuar con más prudencia y seleccionar mejor dónde se invierte el capital.Valoraciones muy exigentesEl primer riesgo señalado por Smith es la valoración. Distintos modelos, como el indicador Buffett, el PER, el precio sobre ventas, los tipos de interés y la reversión a la media, apuntan a un mercado estadounidense claramente caro. El S&P 500 se sitúa muy por encima de sus tendencias históricas, lo que deja poco margen para decepciones.Esto implica que las compañías necesitarán crecimientos de beneficios muy superiores a la media para justificar los precios actuales. Si esos beneficios no llegan, las rentabilidades futuras podrían ser pobres, incluso aunque no se produzca una caída brusca inmediata.Cuando el mercado cotiza como si casi todo fuera a salir bien, cualquier desviación negativa puede tener un impacto desproporcionado sobre las valoraciones.La IA también tiene un lado inflacionistaEl segundo foco está en la inteligencia artificial. Los grandes hyperscalers están acelerando de forma masiva el gasto en infraestructura, con inversiones que podrían alcanzar cifras extraordinarias durante los próximos años. Esta apuesta puede generar productividad a largo plazo, pero a corto plazo también tiene un coste elevado.Smith advierte de que compañías tradicionalmente ligeras en capital se están convirtiendo en negocios mucho más intensivos en inversión. Además, el boom de la IA está presionando costes de capital, energía, suelo y mano de obra antes de que sus beneficios productivos se materialicen plenamente.Ormuz y la nueva presión sobre la inflaciónEl tercer riesgo procede del estrecho de Ormuz. La interrupción del tránsito de mercancías en esta zona afecta no solo al petróleo y al gas natural licuado, sino también a otras cadenas de suministro relevantes, como fertilizantes. Esto añade presión a los precios energéticos y alimentarios, justo cuando los bancos centrales ya tienen dificultades para declarar vencida la inflación.El problema es que este shock llega en un momento delicado. Si la energía y los alimentos vuelven a empujar los precios al alza, la Reserva Federal tendrá menos margen para recortar tipos, aunque la economía empiece a mostrar señales de enfriamiento.La deuda estadounidense complica el margen de maniobraEl cuarto riesgo es la espiral de deuda en Estados Unidos. El aumento del coste de financiación, unido a déficits persistentes y mayores necesidades de gasto público, puede crear un círculo difícil de romper: más inflación, tipos más altos, mayores pagos de intereses, más emisión de deuda y nuevas presiones sobre los tipos.Este escenario puede terminar afectando tanto al consumidor como a las empresas más endeudadas. Si el crédito se encarece y el crecimiento se modera, el mercado tendrá que revisar unas expectativas de beneficios que hoy siguen siendo muy optimistas.La deuda no es un problema aislado: se vuelve mucho más peligrosa cuando coincide con inflación persistente, tipos altos y mayores necesidades de financiación pública.Geopolítica: el riesgo que puede cambiarlo todoEl quinto riesgo es geopolítico. Smith sitúa el actual entorno internacional entre los más delicados desde la Segunda Guerra Mundial, con conflictos activos en Ucrania, tensión en Oriente Medio y una rivalidad creciente entre Estados Unidos y China.El punto más sensible es precisamente la relación entre Washington y Pekín. Cualquier deterioro serio entre las dos mayores economías del mundo tendría consecuencias profundas sobre comercio, tecnología, cadenas de suministro, defensa y mercados financieros.Dónde buscar refugio relativoAnte este contexto, el autor defiende evitar una exposición indiscriminada a los grandes índices y priorizar activos capaces de resistir mejor un entorno de inflación elevada y crecimiento débil. Su preferencia se orienta hacia activos reales, infraestructuras energéticas, materias primas, metales preciosos, inmobiliario resistente y negocios con flujos de caja contratados.La lógica es que este tipo de activos puede comportarse mejor en un escenario de estanflación o de estrés geopolítico. Además, algunas infraestructuras vinculadas a energía y datos pueden beneficiarse indirectamente del ciclo de inversión en IA, pero sin depender de múltiplos tan exigentes como los grandes nombres tecnológicos.ConclusiónLa advertencia de Smith no es una llamada al pánico, sino a la disciplina. El mercado puede seguir subiendo si se resuelven los conflictos, cae el precio de la energía, la IA impulsa la productividad y la inflación se modera. Pero el problema es que buena parte de ese escenario positivo ya parece estar descontado.Por eso, la lectura más razonable es mantener exposición, pero con mayor selectividad. En un mercado caro y rodeado de riesgos, perseguir cualquier valor ligado a la IA o a los grandes índices puede no ser la mejor estrategia. La prioridad debería ser buscar compañías con valoración razonable, activos tangibles, generación de caja y capacidad de resistir inflación, tipos altos y volatilidad geopolítica.
Harruinado 21/05/26 13:18
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
La tesis de BCA Research es incómoda para los inversores en bolsa, pero tiene lógica macroeconómica: mientras las acciones sigan fuertes, las rentabilidades de los bonos estadounidenses podrían tener dificultades para bajar de forma significativa. Según Arthur Budaghyan, estratega de la firma citado por Barbara Kollmeyer, los mercados se encuentran en una especie de “curso de colisión” entre renta variable y deuda.El problema de fondo es que la fortaleza de la bolsa no solo refleja apetito por el riesgo. También alimenta el consumo, sostiene la confianza y mantiene abiertas las grandes inversiones corporativas, especialmente en inteligencia artificial. En ese entorno, la economía no se enfría lo suficiente como para aliviar las presiones inflacionistas.La bolsa como motor indirecto de inflaciónBudaghyan recuerda que el patrimonio financiero de los hogares estadounidenses ligado a la bolsa se encuentra en niveles muy elevados frente a la renta disponible. Ese efecto riqueza impulsa el gasto de los consumidores y reduce el impacto contractivo que normalmente tendría una subida de tipos o de los precios energéticos.Por eso, según BCA Research, una caída importante de las acciones sería necesaria para activar fuerzas desinflacionistas más claras. En otras palabras: si la renta variable no cede, la demanda puede seguir demasiado fuerte, dificultando que los bonos encuentren un suelo estable.La idea central es que una bolsa demasiado resistente puede impedir que la economía se enfríe lo suficiente como para reducir de forma duradera las rentabilidades de los bonos.El petróleo complica el trabajo de la FedEl conflicto con Irán y la tensión energética añaden otra capa de dificultad. La subida del petróleo está presionando al alza las expectativas de inflación, justo cuando los mercados ya vigilan con preocupación el nivel del bono estadounidense a 10 años. Para muchos inversores, una rentabilidad cercana al 5% sería una amenaza directa para el actual mercado alcista impulsado por la inteligencia artificial.Según BCA, la Reserva Federal queda atrapada entre dos riesgos. Si sube tipos, puede golpear a las acciones. Pero si no los sube mientras la inflación repunta y el crecimiento sigue firme, el mercado de bonos podría interpretar que el banco central va por detrás de la curva, provocando nuevas ventas en deuda.Por qué una corrección podría ser “necesaria”La lectura de BCA Research es que los grandes mercados bajistas en bonos rara vez terminan sin algún tipo de tensión económica o financiera relevante. Esta vez, según Budaghyan, no tendría por qué ser distinto.La conclusión es clara: si la bolsa sigue subiendo, las rentabilidades de los bonos podrían continuar presionadas al alza. Si, por el contrario, las acciones sufren una caída significativa, el ajuste podría enfriar la demanda, reducir expectativas de inflación y facilitar un descenso más consistente de los rendimientos.El mensaje no es que una corrección bursátil sea deseable para los inversores, sino que podría ser el mecanismo que el mercado necesita para romper la presión alcista sobre los bonos.Esta visión contrasta con el optimismo de algunas firmas de Wall Street, que siguen elevando sus objetivos para el S&P 500. Sin embargo, BCA advierte de que el binomio actual —bolsas fuertes y bonos bajo presión— ofrece una relación rentabilidad-riesgo cada vez menos atractiva para la renta variable global.
Harruinado 21/05/26 09:14
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Se va terminando mayo... ultimo aviso?.... GRAFICO DIARIO NASDAQ100Wall Street anticipa signo mixto este jueves mientras los inversores analizan los resultados de Nvidia y se mantienen a la espera de cualquier novedad en las negociaciones de paz entre EEUU e Irán, sobre todo, después de que el presidente Donald Trump haya asegurado que se encuentran "en la etapa final"."Deja vu en los mercados financieros. Los inversores vuelven a escuchar mensajes sobre los 'últimos ajustes' antes de un posible acuerdo con Irán, una narrativa que ya hemos visto en varias ocasiones durante los últimos meses. Sin embargo, los inversores siguen confiando en las palabras del presidente", señala el analista Manuel Pinto.Por ello, "la atención de los inversores la seguirán monopolizando las noticias que lleguen sobre potenciales avances de las negociaciones de paz en Oriente Medio -se habla de una nueva tregua de 30 días para negociar la apertura de Ormuz (Irán quiere tener derecho de veto y cobrar algunas tarifas a los barcos) y el programa nuclear iraní, algo a lo que Israel se opone al mostrarse desconfiado y preferir reiniciar los ataques a Irán", valoran en Link Securities.Aunque Trump también ha advertido con lanzar un nuevo ataque contra Teherán a principios de la próxima semana si las negociaciones fracasan. A lo que el ministro de Asuntos Exteriores del pais persa, Abbas Araghchi, ha contestado que de reanudarse las hostilidades estarían listos para contraatacar.NVIDIA BATE PREVISIONESA nivel empresarial, la gran protagonista es Nvidia, que sube un 0,66% tras obtener un beneficio neto de 58.321 millones de dólares en el primer trimestre de su año fiscal 2027, lo que supone un incremento del 211% desde los 18.775 millones cosechados en el mismo periodo del año anterior.La compañía también ha mejorado previsiones con sus ingresos, que han crecido un 85% en la comparativa interanual y han alcanzado los 81.615 millones, frente a previsiones de 78.860 millones. La mayor parte de esta facturación procede de los centros de datos, que han aportado 75.246 millones (+92%).De cara al segundo trimestre del curso, la empresa anticipa que los ingresos alcancen los 91.000 millones de dólares, por encima de los 86.840 millones esperados por el consenso."Nvidia sigue cosechando éxitos. Por decimocuarto trimestre consecutivo —si no me equivoco—, la compañía superó todas las expectativas. Los ingresos alcanzaron más de 81.000 millones de dólares, un 20% más que en el trimestre anterior y un impresionante 85% más que hace un año. Los márgenes brutos se mantuvieron cerca de un asombroso 75%, en línea con las previsiones, y la compañía también anunció una recompra de acciones por valor de 80.000 millones de dólares. Sin embargo, de alguna manera, todavía no fue suficiente", indica Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote.Y es que, tal y como asegura esta experta, Nvidia ya no es el único barómetro del entusiasmo por la IA. "La compañía lo sabe y no se duerme en los laureles. Anunció ayer que cambiará la forma en que presenta su negocio a los inversores, ya que la IA ya no se trata solo de vender chips a proveedores de servicios en la nube y gigantes que construyen enormes centros de datos".SPACEX QUIERE DEBUTAR EN BOLSA EN JUNIOPero más allá de los fabricantes de chips, el entusiasmo por la IA continúa... y esta vez de la mano de SpaceX. La empresa de Elon Musk ha dado un nuevo paso para cotizar en bolsa y ya ha presentado al regulador el folleto correspondiente con toda la información para ello.La compañía aún no ha detallado el rango de precios esperado por acción, pero sí que ha anticipado un probable debut en el Nasdaq el próximo mes, es decir, en junio, bajo el símbolo SPCX. Esta puede ser la mayor OPV de la historia."Si la empresa alcanzase una valoración de 1,7 billones de dólares superaría el récord establecido por Saudi Aramco en 2019. Además, sería la mayor recaudación de la historia y pondrá a prueba el apetito inversor. Un debut exitoso podría reavivar el mercado de salidas a bolsa, animar las valoraciones del sector aeroespacial y crear un nuevo impulso para otras empresas emergentes conocidas (OpenAI o Anthropic, por ejemplo)", comenta Víctor Álvarez, director de renta variable de Tressis.ECONOMÍA Y OTROS MERCADOSDesde el punto de vista macro, la agenda de este jueves recoge los PMI servicios y manufactureros de mayo, que se prevé se mantengan en terreno de expansión y en línea con el mes anterior, así como los datos de paro semanal.En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 1,63% ($99,86) y el Brent avanza un 1,40% ($106,50). Por su parte, el euro se deprecia un 0,22% ($1,16), y la onza de oro pierde un 0,52% ($4.512).La rentabilidad del bono americano a 10 años se revaloriza al 4,623% y el bitcoin retrocede un 0,40% ($77.214). 
Harruinado 20/05/26 13:04
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
El fuerte rally de las bolsas empieza a encender señales de cautela entre algunos grandes bancos de inversión. Bank of America advierte de que los inversores están utilizando cada vez más liquidez para comprar acciones, hasta el punto de que el nivel agregado de efectivo en las carteras ha caído por debajo de un umbral que históricamente ha funcionado como señal de venta.Según la encuesta de gestores de fondos de la firma, los niveles de efectivo han descendido del 4,3% al 3,9%. Para Bank of America, una caída por debajo del 4% refleja una situación de “capitulación alcista”: los inversores llegan tarde al rally, compran de forma agresiva y reducen su margen de liquidez justo cuando los riesgos siguen presentes.Una señal contraria para el mercadoA primera vista, que los inversores compren acciones con fuerza puede parecer una señal positiva. El problema es que, desde una lectura contraria, un exceso de optimismo suele aparecer en fases avanzadas de los movimientos alcistas.Bank of America ha analizado 24 señales de venta desde 2011 vinculadas a este tipo de caída en los niveles de liquidez. Según sus datos, la pérdida media en las cuatro semanas posteriores a la activación de la señal ha sido del 1%. La mayor caída registrada en ese periodo alcanzó el 29%, mientras que la mayor ganancia fue del 4%.El mensaje de Bank of America no es que el mercado tenga que desplomarse de inmediato, sino que el margen de seguridad se ha reducido: hay menos liquidez disponible para sostener nuevas compras si aparecen malas noticias.El rally ha sido muy rápidoLas bolsas han subido con fuerza desde los mínimos de marzo, con un avance aproximado del 19%. El S&P 500 superó la semana pasada los 7.500 puntos por primera vez, apoyado por el renovado entusiasmo en torno a la inteligencia artificial, los grandes valores tecnológicos y los semiconductores.El problema es que ese avance ha dejado al mercado más expuesto a una toma de beneficios. Michael Hartnett, estratega de Bank of America Securities, considera que la capitulación alcista está casi completa y que principios de junio podría ser un momento propicio para recoger ganancias.Bonos, petróleo e inflación siguen siendo los riesgos claveLa advertencia llega en un momento en el que los riesgos macroeconómicos no han desaparecido. El petróleo continúa en niveles elevados, por encima de los 110 dólares por barril, mientras que las rentabilidades de los bonos estadounidenses han vuelto a repuntar con fuerza.El bono del Tesoro a 30 años llegó a superar el 5,18%, su nivel más alto en años, generando presión sobre la renta variable. Este movimiento afecta especialmente a los valores de crecimiento, ya que unas TIRes más altas reducen el valor presente de los beneficios futuros y encarecen la financiación.La clave no está solo en el exceso de optimismo, sino en que ese optimismo convive con petróleo alto, bonos tensionados y riesgo de inflación persistente.El mercado descuenta demasiado optimismoLa misma encuesta de Bank of America muestra que prácticamente todos los gestores se han vuelto optimistas sobre el crecimiento mundial. Solo un 4% espera un aterrizaje forzoso, lo que refleja un grado de confianza muy elevado en que la economía podrá esquivar una desaceleración brusca.Ese consenso tan positivo puede convertirse en un riesgo. Cuando casi todos los inversores están posicionados para un escenario favorable, cualquier decepción en inflación, tipos, petróleo, beneficios empresariales o geopolítica puede provocar una reacción más intensa.Lectura para los inversoresLa señal de Bank of America no implica necesariamente el inicio de un mercado bajista. Sí sugiere, sin embargo, que el mercado ha entrado en una zona más vulnerable a correcciones de corto plazo. La combinación de poca liquidez en carteras, fuerte posicionamiento en renta variable y riesgos macro todavía abiertos obliga a ser más selectivo.En este contexto, los valores más sensibles al repunte de las TIRes —tecnología, semiconductores, inteligencia artificial y crecimiento de larga duración— podrían sufrir más si los bonos vuelven a presionar. En cambio, sectores defensivos o compañías con caja, dividendo y beneficios más visibles podrían comportarse mejor si aumenta la volatilidad.La conclusión práctica es prudente: no se trata de abandonar el mercado, sino de reducir complacencia, proteger beneficios y vigilar muy de cerca la evolución de las rentabilidades de los bonos.Bank of America resume el punto central con claridad: la toma de beneficios podría tener sentido a comienzos de junio, y la magnitud del retroceso dependerá en gran medida de los bonos. Si las rentabilidades se estabilizan, el mercado podría digerir el exceso de optimismo con una corrección limitada. Si vuelven a subir con fuerza, la señal de venta ganaría peso.
Harruinado 20/05/26 13:01
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
El optimismo de los inversores en bolsa ha alcanzado niveles que no se veían desde la euforia de las acciones meme en 2021. Según MarketWatch, una de las señales más llamativas llega desde el mercado de opciones, donde se observa una fuerte entrada en opciones call fuera del dinero, especialmente en valores de gran capitalización del S&P 500.Este comportamiento refleja una búsqueda agresiva de rentabilidad en apuestas de alto potencial, pero también de mayor riesgo. En otras palabras, muchos inversores parecen estar comprando exposición alcista no tanto por valoración o fundamentales, sino por miedo a quedarse fuera de nuevas subidas.La señal que recuerda a 2021Los estrategas de Cboe Global Markets han señalado que el porcentaje de grandes compañías del S&P 500 con una inversión del sesgo de calls a tres meses ha superado el 20%, su nivel más alto desde comienzos de 2021. Aquel periodo coincidió con la explosión de valores como GameStop o AMC, cuando millones de inversores minoristas comenzaron a operar de forma masiva con opciones desde casa.La dinámica actual no es idéntica, pero sí guarda un parecido relevante: vuelve a verse una fuerte demanda de opciones alcistas con precios de ejercicio superiores a la cotización actual de las acciones. Estas opciones son más baratas que las opciones en dinero, pero solo generan beneficios si el activo sube con fuerza.Cuando el mercado empieza a pagar con fuerza por apuestas alcistas cada vez más alejadas del precio actual, la lectura suele ser clara: el optimismo deja de ser prudente y empieza a tener rasgos especulativos.Qué significa una call fuera del dineroUna opción call da al comprador el derecho, pero no la obligación, de comprar una acción a un precio determinado. Cuando esa opción está fuera del dinero, el precio de ejercicio se sitúa por encima de la cotización actual del valor. Por eso suele ser más barata, pero también más arriesgada.El atractivo para el inversor especulativo es evidente: si la acción sube con fuerza, la opción puede multiplicar su valor. El problema es que, si el movimiento no llega o se produce demasiado tarde, la opción puede perder buena parte o la totalidad de su valor.El FOMO vuelve al centro del mercadoLos expertos en opciones interpretan este fenómeno como una posible señal de FOMO, es decir, miedo a quedarse fuera de las subidas. Cuando los inversores se lanzan de forma masiva a comprar apuestas alcistas agresivas, el mercado suele estar reflejando una confianza elevada en que la tendencia positiva continuará.Según SpotGamma, buena parte de esta acumulación se estaría concentrando en opciones ligadas a compañías de semiconductores, uno de los sectores más favorecidos por la narrativa de inteligencia artificial. El problema es que cuanto más popular se vuelve una operación, más vulnerable puede ser si el precio deja de acompañar.La concentración del optimismo en los valores más calientes del mercado no invalida la tendencia alcista, pero sí aumenta el riesgo de movimientos bruscos si aparecen decepciones en resultados, guías o expectativas de márgenes.Una advertencia, no una señal automática de ventaQue el mercado muestre niveles elevados de apetito por riesgo no significa necesariamente que vaya a caer de inmediato. Las fases de euforia pueden prolongarse más de lo esperado, especialmente cuando los resultados empresariales acompañan y la liquidez sigue siendo favorable.Sin embargo, cuando el sentimiento alcanza extremos, la relación rentabilidad-riesgo cambia. El mercado se vuelve más dependiente de que las buenas noticias sigan llegando. Si no lo hacen, las posiciones más especulativas pueden deshacerse con rapidez y amplificar las caídas.El S&P 500 llegaba a la sesión con posibilidad de encadenar tres jornadas consecutivas de descensos, algo que no ocurría desde marzo. No es una señal grave por sí sola, pero sí encaja con una idea de fondo: después de una fase de fuerte complacencia, cualquier decepción puede tener un impacto superior al habitual.La conclusión es que el mercado estadounidense sigue fuerte, pero también más cargado de expectativas. El auge de las opciones call fuera del dinero muestra que los inversores no solo están comprando bolsa, sino que están buscando exposición alcista acelerada. Esa es una señal de confianza, pero también de fragilidad si la narrativa dominante empieza a girar.
Harruinado 20/05/26 12:58
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
Las bolsas mundiales han protagonizado un fuerte avance en 2026, prolongando el rally del año anterior pese a la inestabilidad geopolítica, el encarecimiento del petróleo y el temor a una inflación más persistente. Sin embargo, según CNBC, el mercado de bonos está lanzando una señal muy distinta: las rentabilidades de la deuda soberana han repuntado con fuerza desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, reflejando un escenario de mayor inflación y tipos de interés más altos.Esta divergencia entre acciones y bonos empieza a preocupar a parte del mercado. Mientras el S&P 500 acumula una subida del 7,4% en el año y ha avanzado cerca de un 7% desde el comienzo del conflicto, el rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años ha repuntado alrededor de 70 puntos básicos. En otras palabras: la renta variable descuenta resiliencia; la renta fija, más inflación y más riesgo macroeconómico.El posicionamiento empieza a ser exigenteBank of America ha detectado en su última encuesta a gestores un incremento récord de la asignación a acciones en mayo. Los gestores pasaron de una sobreponderación neta del 13% en abril a una del 50% este mes, una señal clara de fuerte apetito por riesgo.Pero ese mismo dato también puede leerse como advertencia. BofA señala que su indicador Bull & Bear se aproxima a una zona de “señal de venta”, y considera que comienzos de junio podría ser un momento propicio para la toma de beneficios. La clave, según el banco, estará en la evolución de las rentabilidades de los bonos.El problema no es solo que las bolsas hayan subido mucho, sino que lo han hecho mientras el mercado de bonos descuenta un escenario mucho menos benigno.Barclays advierte de una posible reversiónBarclays también ha elevado el tono de cautela. Sus analistas recuerdan que las bolsas han vivido uno de los repuntes más rápidos en décadas, con entradas netas en fondos de renta variable estadounidense de unos 70.000 millones de dólares en las últimas siete semanas. Esa racha se sitúa en el percentil 97 desde el año 2000.El banco advierte de que las carteras están ya muy invertidas y que los vientos macroeconómicos en contra han aumentado. Las entradas hacia acciones estadounidenses en lo que va de año alcanzan unos 180.000 millones de dólares, más del doble de la mediana de los últimos cinco años.La pregunta de fondo es si los bonos pueden “arruinar la fiesta” de la inteligencia artificial. Barclays considera que las posiciones largas en acciones estadounidenses son vulnerables si las rentabilidades se acercan a niveles en los que históricamente empiezan a dañar de forma más clara las valoraciones bursátiles.Riesgo de corrección, no necesariamente mercado bajistaDesde Wellington, Paul Skinner también considera que la divergencia entre bonos y acciones deja a las bolsas vulnerables a una corrección. No obstante, matiza que esto no implica necesariamente el inicio de un mercado bajista.Su lectura es que la inflación no está todavía plenamente arraigada en la economía global a largo plazo. Por eso, el escenario más probable podría ser una corrección dentro de una tendencia de fondo todavía constructiva, siempre que los bancos centrales reaccionen de forma adecuada.El riesgo extremo aparecería si las autoridades monetarias tardan demasiado en responder a la inflación y permiten que el shock energético derive en un entorno de estanflación. En ese caso, el impacto sobre los activos de riesgo sería mucho más severo.La clave para los mercados no será solo el nivel del petróleo o de los bonos, sino la reacción de los bancos centrales ante una inflación que vuelve a incomodar.Deutsche Bank mantiene una visión más constructivaNo todos los analistas creen que la resistencia de las bolsas sea irracional. Deutsche Bank sostiene que aún no se dan las condiciones que históricamente han provocado ventas masivas más agresivas en los activos de riesgo.Según el banco, una caída más profunda requeriría una combinación de varios factores: una crisis petrolera sostenida, datos económicos claramente contractivos o un endurecimiento agresivo por parte de los bancos centrales. Por ahora, Deutsche considera que no se cumple de forma clara ninguno de esos supuestos.El punto más delicado es el petróleo. Los mercados empiezan a descontar un periodo más prolongado de precios elevados, pero el futuro del Brent a seis meses todavía se mueve ligeramente por encima de los 90 dólares por barril. Además, Deutsche recuerda que la menor intensidad energética de las economías actuales reduce el impacto económico de un determinado nivel del crudo frente a crisis anteriores.El mensaje para los inversoresEl debate de fondo es claro: las bolsas están actuando como si el conflicto con Irán fuese transitorio y los riesgos macroeconómicos pudieran disiparse, mientras que los bonos descuentan una realidad más incómoda, marcada por inflación, petróleo caro y tipos más altos durante más tiempo.Si los beneficios empresariales siguen resistiendo y el petróleo se estabiliza, la corrección podría ser limitada. Pero si las rentabilidades siguen subiendo, la presión sobre las valoraciones —especialmente en tecnología e inteligencia artificial— puede aumentar de forma rápida.La lectura más razonable es mantener cautela táctica: el fondo de mercado no está roto, pero el posicionamiento en renta variable es exigente y los bonos están enviando una advertencia que no conviene ignorar.
Harruinado 20/05/26 12:56
Ha respondido al tema Carteras Gestores "estrella".....
Michael Burry, conocido por anticipar la crisis hipotecaria estadounidense y popularizado por The Big Short, vuelve a situarse contra el consenso dominante del mercado. Según CNBC, el inversor ha aumentado posiciones en varias compañías castigadas, mientras advierte de que el auge actual de la inteligencia artificial empieza a recordar a las distorsiones vistas durante la burbuja puntocom.La tesis de Burry es clara: el capital se está concentrando de forma excesiva en los valores vinculados a la IA, mientras otras compañías de calidad, internacionales o alejadas del foco especulativo, están siendo abandonadas por los inversores. Para él, este patrón se parece al de 1999, cuando el mercado dejó de lado negocios sólidos para perseguir la gran narrativa tecnológica del momento.Apuestas en valores castigadosBurry ha reforzado su posición en MercadoLibre, el gigante latinoamericano de comercio electrónico, en la zona media de los 1.500 dólares. Lo considera un ganador estructural de largo plazo, aunque el mercado lo estaría valorando con descuento por su exposición internacional.También ha elevado posiciones en Adobe, PayPal y Zoetis, además de construir una participación completa en Lululemon. Todas estas compañías comparten un rasgo: han quedado en segundo plano frente al entusiasmo por la IA, pese a contar con modelos de negocio relevantes y, en algunos casos, valoraciones más razonables tras sus caídas.MercadoLibre: comercio electrónico y fintech en Latinoamérica.Adobe: software creativo y empresarial, penalizado por dudas sobre IA competitiva.PayPal: pagos digitales, castigado por menor crecimiento y presión competitiva.Zoetis: salud animal, negocio defensivo y menos expuesto al ciclo tecnológico.Lululemon: consumo premium, afectado por dudas sobre crecimiento y márgenes.La idea de Burry no es comprar cualquier valor caído, sino buscar compañías abandonadas por el mercado porque todo el capital está mirando hacia la misma temática: inteligencia artificial.La advertencia: una burbuja de activosEl mensaje más duro de Burry se dirige al comportamiento del mercado alrededor de la IA. El inversor sostiene que el entorno actual recuerda a los últimos meses de la burbuja tecnológica de 1999-2000, cuando los flujos se concentraban en internet y telecomunicaciones mientras otras áreas del mercado quedaban abandonadas.Según Burry, los datos de financiación muestran un grado de concentración preocupante. Cita estimaciones de Torsten Slok, economista jefe de Apollo, según las cuales el 87% del capital riesgo se dirige actualmente a compañías relacionadas con IA. Además, las empresas vinculadas a esta temática representarían cerca de la mitad de las emisiones de deuda con grado de inversión y alrededor del 38% de la deuda de alto rendimiento.Para Burry, este patrón es peligroso porque las burbujas no se forman solo en los precios de las acciones, sino también en la financiación. Su advertencia es directa: la emisión de deuda siempre empieza pareciendo limpia y atractiva, pero puede deteriorarse rápidamente cuando cambian las condiciones de mercado.El paralelismo con la burbuja puntocomBurry recuerda que durante el auge tecnológico de finales de los noventa muchas compañías de internet y telecomunicaciones dominaron la financiación corporativa. Más de 100.000 millones de dólares de deuda con grado de inversión emitida durante aquel periodo terminó siendo rebajada a bono basura pocos años después.Su lectura es que el mercado actual puede estar repitiendo una dinámica parecida: exceso de capital en una sola narrativa, financiación abundante, valoraciones muy exigentes y abandono de sectores que no forman parte del gran relato dominante.La advertencia no significa que la IA sea una moda vacía. Significa que incluso una tecnología real puede generar una burbuja si el precio pagado por participar en ella se vuelve irracional.Reducir exposición en valores parabólicosBurry ha sido especialmente crítico con las operaciones de momentum. Su recomendación para las acciones que se han vuelto parabólicas es reducir posiciones de forma muy significativa. La lógica es sencilla: cuando un valor sube solo porque el flujo comprador sigue entrando, el riesgo de reversión aumenta de forma notable.En este punto, el inversor distingue entre el potencial estructural de la inteligencia artificial y el comportamiento especulativo de algunos activos. Puede haber ganadores reales de largo plazo, pero eso no impide que muchas compañías acaben sobrevaloradas o que el mercado castigue con fuerza las expectativas excesivas.Lectura para los inversoresLa estrategia de Burry combina dos ideas: prudencia extrema ante los valores de IA más sobrecalentados y búsqueda de oportunidades en compañías castigadas que han quedado fuera del gran foco del mercado. No es una apuesta contra la tecnología en sentido amplio, sino contra la concentración excesiva del capital en una sola temática.Para el inversor, el mensaje práctico es claro: conviene revisar si la cartera está demasiado expuesta a una narrativa dominante y si existen oportunidades en valores de calidad que el mercado ha dejado de mirar. La historia demuestra que las grandes modas bursátiles pueden durar mucho más de lo que parece razonable, pero también que los excesos suelen corregirse con violencia cuando cambia el sentimiento.Burry puede equivocarse en el calendario, como cualquier inversor contrarian. Pero su advertencia tiene sentido: cuando casi todo el capital persigue el mismo tema, el verdadero riesgo ya no está solo en los fundamentales, sino en el posicionamiento.En definitiva, Burry está comprando donde el mercado ha perdido interés y advirtiendo contra los excesos donde todos quieren estar. Su tesis no exige que la IA fracase, solo que las valoraciones y la financiación hayan ido demasiado lejos. Y ese es precisamente el tipo de desequilibrio que suele aparecer en las fases finales de los grandes ciclos especulativos.
Harruinado 20/05/26 08:42
Ha respondido al tema ¡Vuelve el Desafio Rankia! ¿te atreves a demostrar que eres buen inversor?
El sistema de valorar al mejor "inversor" no es el adecuado, medir como buen inversor en un concurso basando todo a la "rentabilidad" de la cartera, no reflejara para nada que es un "buen inversor".El sistema actual de valoración solo reflejara quien ha sido el mas "pillo" y mas "suerte" ha tenido durante el periodo de tiempo que dura el concurso.Lo justifico de manera muy simple, todos sabemos como se ganan los concursos de bolsa, o deberíamos saberlo al menos, se ganan apelando a chicharros y a diversificar muy poco.Para encontrar un sistema justo que verdaderamente refleje el espíritu del concurso y no sea igual que un concurso de trading o de scalping, debe sin duda hacer el sistema de puntuación de manera no solo basada en la rentabilidad...Ejemplo sencillo:Primero: Por puntos y después la rentabilidad, los puntos se otorgan en base a la composición de la cartera.Segundo: los puntos se basan en la selección de empresas, diversificación y capitalización.3 Puntos para quien haga una cartera de 10 o mas valores, esto hace que sea mas difícil poder ganar ya que exige elegir muy bien al menos 10 empresas, solo 1 punto para quienes tengan menos de 10 empresas en la cartera.3 Puntos para quien tenga en cartera mas de 3 sectores distintos, 1 punto solo para el que tenga menos de 3 sectores.3 Puntos para quien tenga en cartera mas del 60% de su cartera en empresas de mas de 1000 millones, eso elimina la volatilidad y la introducción de chicharros o de acciones memes facilmente manejables con poco dinero y que pueden generar rentabilidades absurdas de un 200% en pocos días eso no es creíble. 1 punto para quien tenga menos del 60% en empresas de mas de 1000 millones.Se valorara primero la suma de puntos, y después se tendrá en cuenta la rentabilidad de la cartera para determinar quien es "buen inversor" si entendemos como buen inversor alguien que no se jugaría su dinero REAL, en valores chicharros o no diversificando en sectores poniendo todo en los sectores calientes que todos sabemos cuales son.Esta manera sería mas justa, el sistema actual al final no reflejara nada mas que el que gana es el mas "pillo" y tuvo mas suerte arriesgando mucho dinero en empresas que de otra manera si fuera su dinero real jamás arriesgaría o lo haría en un % muy bajo, hay que diferenciar claramente el mundo real del "juego", si el objetivo del concurso es el juego en sí que gane el que sea como sea el concurso esta bien planteado, pero si realmente el concurso se trata de hacer una cartera lo mas parecido a la vida real creo que no conseguirá este objetivo.Un saludo.
Harruinado 20/05/26 08:09
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Difícil hacer predicciones, o siquiera intentar pensar que pasará mañana, sino sabemos que ocurrirá mañana difícil pensar que hará al cierre de esta año 2026 que empezó con tambores de burbuja total como suele ser habitual, y a mitad de año sigue casi en subida libre, aunque bien es cierto que parece intenta perder impulso...Lo que esta claro es que no nos aburriremos, y seguiremos leyendo y viendo cosas que por lo general no sirven de nada, pues "todo esta escrito" y solo hace falta seguir lo escrito en nuestra forma de operar si esta forma de operar es correcta no hay miedo a nada.GRAFICO DIARIO NASDAQ100Los futuros de Wall Street avanzan ligeramente impulsado por la moderación en los precios del petróleo y tras las caídas registradas este pasado martes.En estos momentos, el petróleo cotiza con descensos del 2% que llevan al Brent a perder los 110 dólares y al WTI a acercarse peligrosamente a los 100 dólares después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara nuevamente que la guerra con Irán terminará "muy rápidamente".Paralelamente, el Senado de Estados Unidos ha votado a favor de un proyecto de ley que obligue a Trump a retirarse de la guerra con Irán. Tras siete votaciones fallidas desde finales de febrero, el senador republicano Bill Cassidy, que fue derrotado en las primarias por un rival apoyado por Trump, cambió de bando y aportó un voto crucial para que el proyecto avanzara por 50 votos a favor y 47 en contra.La norma se someterá a votación para su aprobación definitiva, pero no está claro cuándo será. No obstante, la ausencia de algunos senadores republicanos en la votación, así como el presumible voto en contra del vicepresidente JD Vance, podrían ser suficiente para que no salga adelante.Cabe recordar que Trump anunció a comienzos de semana que ordenó cancelar un "ataque programado" contra Irán tras las peticiones de Catar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, Trump advirtió también de que ha ordenado a los líderes militares estadounidenses que estén preparados para lanzar "un asalto completo y a gran escala contra Irán de inmediato" si no se alcanza un acuerdo aceptable.Con todo, Citi sigue pensando que el Brent alcanzará los 120 dólares por barril en el corto plazo, afirmando que los mercados petroleros están subestimando el riesgo de una interrupción prolongada del suministro y riesgos más amplios. En este sentido, algunos petroleros han logrado recientemente atravesar el estrecho de Ormuz, aunque el número sigue siendo muy inferior a los aproximadamente 130 barcos que normalmente transitaban a diario antes de la guerra, ya que tanto EEUU como Irán mantienen su bloqueo en esta vía marítima.Por su parte, la OTAN afirmó que podría ayudar a asegurar las rutas de transporte marítimo alrededor del estrecho de Ormuz si las interrupciones persisten hasta principios de julio."En resumen, las incertidumbres geopolíticas continúan (…) y alimentan las expectativas de inflación global y empuja al alza los rendimientos globales, ante la creciente apuesta de que los bancos centrales podrían tener que combatir las presiones de precios pese al deterioro de las perspectivas económicas. La OCDE revisó a la baja su previsión económica, incorporando el conflicto prolongado en Oriente Medio y sus repercusiones globales", apunta Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank.En este contexto, el rendimiento del bono estadounidense a 30 años ha vuelto a niveles vistos antes de la crisis de 2008, mientras que el rendimiento del bono a 10 años se acerca al 4,70%. En Japón, el rendimiento del bono a 10 años se disparó hacia el 2,80% —niveles no vistos desde antes del año 2000— y se ha consolidado cerca de ese nivel esta mañana.Según Ozkardeskaya, la brecha entre los rendimientos de EEUU y Japón se está acercando a "una zona incómoda", lo que aumenta el riesgo de una desinversión del 'carry trade' que podría provocar otra sacudida en los mercados globales de riesgo. "Creo que un movimiento hacia el rango del 2,9-3% en el rendimiento del bono japonés a 10 años podría desencadenar una reversión más amplia del 'carry trade', presionando a la baja al USD/JPY junto con las acciones globales", añade.NVIDIA EN EL FOCOEn el plano empresarial, Nvidia emerge como la principal protagonista de la jornada ante la inminente publicación de sus resultados en el primer trimestre del año.El fabricante de semiconductores no solo es la empresa que más se ha beneficiado del auge de la inteligencia artificial (IA) desde finales de 2022, sino que numerosos expertos consideran sus cuentas una suerte de "termómetro" de este mercado. Así, unas cuentas mejores de lo esperado pueden acelerar las subidas bursátiles en las tecnológicas estadounidenses.No obstante, las expectativas son "extremadamente altas". "Se espera que la empresa reporte alrededor de 79.000 millones de dólares en ingresos, aproximadamente un 15% más que el trimestre anterior y casi un 80% más que el mismo trimestre del año pasado", señala Ozkardeskaya, "También se espera que los márgenes se mantengan excepcionalmente altos, alrededor del 75%, confirmando que Nvidia sigue teniendo un enorme poder de fijación de precios a pesar del gran aumento de producción del chip Blackwell y el incremento de la competencia".La semana pasada, las acciones de Nvidia subieron con fuerza tras conocerse que el Gobierno de Estados Unidos ha autorizado la venta de chips H200 a 10 empresas chinas. Cualquier novedad sobre la exportación de componentes al gigante asiático será bien recibida, aunque también se esperan noticias sobre la demanda de los nuevos chips y de Vera, su última unidad central de procesamiento (CPU).Con todo, Ozkardeskaya cree que estos resultados "ya no tienen el mismo peso existencial" que tenían al inicio de este ciclo bursátil. Entonces, los mercados "estaban obsesionados" con el entrenamiento de modelos de IA, por ello las unidades de procesamiento gráfico (GPU) que fabrica Nvidia se volvieron esenciales porque son extremadamente eficientes para realizar miles de cálculos simultáneamente. "Imagina intentar ir del punto A al B probando simultáneamente millones de posibles rutas a través de C, D, F, X, Y o Z. Las GPU están diseñadas para ese tipo de procesamiento paralelo. Las CPU, en cambio, están diseñadas para cálculos secuenciales", apunta esta experta."Así, una vez que los modelos se entrenan con GPU, el foco se desplaza cada vez más hacia la inferencia —la ejecución del modelo ya entrenado— donde también pueden desempeñar un papel importante las unidades de procesamiento tensorial (TPU) y las CPU, mientras que los chips de memoria son necesarios para almacenar y procesar información de forma eficiente", añade Ozkardeskaya.Por eso, explica, las GPU "dicen más sobre la potencia bruta y la evolución" de los modelos de IA, mientras que las CPU y los chips de memoria "reflejan cada vez más la adopción y escalado de la IA en el mundo real". "Esta creciente importancia de la infraestructura de CPU y memoria también explica por qué los fabricantes tradicionales de chips han ganado protagonismo en la narrativa de la IA y por qué Nvidia está desarrollando sus propias tecnologías de CPU dentro de su plataforma de nueva generación Vera Rubin", agrega.Y es que la competencia para ejecutar modelos de forma eficiente y a menor coste es "feroz". Además de fabricantes tradicionales como AMD e Intel, algunos de los los mayores clientes de Nvidia —grandes tecnológicas como Amazon, Google y Meta— están desarrollando sus propios chips internos para construir alternativas más eficientes energética y económicamente frente a los productos premium de Nvidia."Las expectativas son tan altas que incluso un buen resultado podría no generar los rallies eufóricos vistos durante el inicio del 'boom' de la IA. Y por eso incluso unos resultados excelentes de Nvidia podrían no evitar una toma de beneficios que, a estos niveles de valoración, podría considerarse saludable", sentencia Ozkardeskaya.MACRO Y OTROS MERCADOSEn el plano macroeconómico, atentos a la publicación de las actas de la reunión de la Reserva Federal (Fed) en abril, que servirán para saber hasta qué punto la inflación persistentemente por encima del objetivo se está ponderando frente a los riesgos para el crecimiento. Cabe señalar que el mercado ya no ve tan claro que el organismo recorte los tipos de interés este año pese a la llegada de Kevin Warsh a la presidencia del banco central.En otros mercados, el euro cotiza plano frente al dólar ($1,16). El oro pierde un 0,24% (4.500 dólares) y la plata sube un 1,2% (76 dólares). El bitcoin avanza hasta los 77.200 dólares.
Harruinado 19/05/26 12:46
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
Los inversores han vuelto con fuerza a la renta variable estadounidense. Según Barclays, los fondos de acciones de Estados Unidos han registrado entradas netas durante siete semanas consecutivas, por un importe total de 70.000 millones de dólares, una de las rachas más intensas de los últimos años.El movimiento ha coincidido con el rebote de Wall Street desde los mínimos de finales de marzo, impulsado por el alivio parcial en torno a la guerra de Irán, la recuperación del apetito por las compañías vinculadas a la inteligencia artificial y una temporada de resultados empresariales mejor de lo esperado.Un mercado apoyado por flujos muy agresivosEl equipo de Barclays, liderado por el estratega Rex Feng, señala que la reciente entrada de dinero en fondos de renta variable estadounidense se sitúa en el percentil 97 desde el año 2000. Es decir, estamos ante un flujo excepcionalmente elevado en términos históricos.En lo que va de año, las entradas alcanzan ya los 180.000 millones de dólares, aproximadamente 2,4 veces la mediana de los últimos cinco años. Los sectores cíclicos ligados a activos tangibles y los fondos mixtos de gran capitalización han sido algunos de los principales beneficiados.El problema no es que haya entrado dinero en bolsa, sino que el movimiento ha sido tan rápido que deja menos margen para nuevas compras si el entorno se complica.Barclays ve una configuración más frágilLa advertencia de Barclays es clara: con las carteras prácticamente totalmente invertidas y los vientos macroeconómicos en contra aumentando, el riesgo de una liquidación de corto plazo ha crecido de forma considerable.La preocupación por la guerra con Irán y los últimos datos de inflación por encima de lo esperado han llevado al mercado a empezar a contemplar de nuevo la posibilidad de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal. Ese cambio de expectativas reduce el margen para que el posicionamiento siga aumentando sin sobresaltos.Los fondos sistemáticos tienen poco margen para añadir riesgoBarclays también pone el foco en los fondos sistemáticos que siguen tendencias, conocidos como CTA. Estos vehículos fueron uno de los motores del reciente rally, pero ahora se encuentran cerca de niveles máximos de posiciones largas en renta variable estadounidense.Eso implica que tienen poco margen para seguir comprando salvo que se produzca una caída significativa de la volatilidad. En paralelo, los fondos de paridad de riesgo presentan un posicionamiento prácticamente neutral, por lo que tampoco ofrecen un gran apoyo adicional a corto plazo.Cuando los inversores ya están muy cargados de bolsa, el mercado necesita buenas noticias constantes para seguir subiendo. Cualquier decepción puede provocar una reducción rápida del riesgo.El gran riesgo vuelve a estar en los bonosPara Barclays, el principal peligro para las acciones está en el repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense hasta máximos de varios meses. La tensión en la deuda vuelve a amenazar a la renta variable, especialmente en un contexto de inflación persistente y petróleo elevado.El banco advierte de que el conflicto con Irán ha empujado de nuevo la correlación entre acciones y bonos a terreno negativo. Esto recuerda a un régimen similar al de la era COVID, en el que las bolsas reaccionaban con fuerza a las sorpresas inflacionistas y al movimiento de los tipos.Una bolsa con menos colchónLa lectura de fondo no es necesariamente bajista, pero sí exige prudencia. El rally ha estado muy apoyado por flujos, inteligencia artificial y resultados, pero ahora el mercado parece tener menos capacidad de absorber malas noticias.Si los rendimientos de los bonos siguen subiendo, la Reserva Federal mantiene un tono más duro o el petróleo vuelve a tensionarse, Wall Street podría enfrentarse a una toma de beneficios más intensa. Barclays resume el escenario como una configuración más vulnerable: los flujos pueden seguir ayudando en mercados tranquilos, pero también pueden acelerar las caídas si aumenta la volatilidad.
Harruinado 19/05/26 12:43
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
La economía estadounidense empieza a mostrar grietas más profundas de lo que sugieren los grandes índices bursátiles. Aunque Wall Street sigue apoyada en la inteligencia artificial y en un reducido grupo de grandes tecnológicas, varios indicadores de fondo apuntan a una desaceleración cada vez más amplia.El análisis de Daniel Jones advierte de que el riesgo de recesión en Estados Unidos está aumentando por una combinación peligrosa: inflación persistente, tipos altos, petróleo caro por el conflicto con Irán, presión arancelaria y un consumidor cada vez más debilitado.La industria no confirma el optimismoUno de los puntos más preocupantes está en la economía industrial. A primera vista, algunos indicadores manufactureros parecen mejorar, pero el empleo y la inversión cuentan una historia distinta. La creación de puestos de trabajo en construcción se ha frenado con fuerza y la industria manufacturera lleva meses destruyendo empleo.Además, la inversión privada real en estructuras manufactureras ha caído un 18,3% entre el primer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026. Es una señal relevante porque contradice la idea de una recuperación industrial amplia y sostenida.El problema no es que toda la economía esté cayendo en bloque, sino que las áreas débiles empiezan a multiplicarse mientras el mercado solo mira a la inteligencia artificial.La IA tapa parte de la debilidad económicaLa gran paradoja es que todo esto ocurre en pleno auge inversor en inteligencia artificial. Los grandes hiperescaladores están destinando cientos de miles de millones de dólares a centros de datos, infraestructura energética y equipamiento tecnológico.Según el análisis citado, alrededor del 39% del crecimiento actual del PIB estaría vinculado a la inversión en IA. Esa dependencia resulta llamativa porque sugiere que una parte muy importante del crecimiento económico procede de una sola temática de inversión.La comparación con la burbuja puntocom no es perfecta, pero sí útil: cuando una tecnología concentra demasiado capital, expectativas y crecimiento aparente, el riesgo está en que cualquier desaceleración del gasto pueda revelar una economía mucho más frágil de lo que parecía.Quiebras y transporte muestran enfriamiento realLa presión también se observa en las empresas. Las quiebras corporativas están aumentando con fuerza, mientras que el transporte de mercancías muestra señales claras de enfriamiento.El índice Cass Freight Shipments, que mide los volúmenes de transporte en Estados Unidos, cayó un 4,4% interanual en abril. A dos años, el descenso alcanza el 7,9%, y a tres años llega al 11,6%. Es una lectura especialmente relevante porque el movimiento real de bienes suele anticipar cambios en la actividad económica.Cuando el transporte se enfría, las empresas quiebran más y el empleo industrial se debilita, el mensaje de la economía real es bastante menos complaciente que el de los índices bursátiles.El consumidor empieza a sufrirEl consumidor estadounidense tampoco ofrece una imagen cómoda. Las tasas de morosidad en tarjetas de crédito, préstamos de automóviles y otras deudas han subido a niveles muy elevados.La morosidad en tarjetas alcanza el 13,1%, cerca de máximos no vistos desde 2010, mientras que la de préstamos para automóviles se sitúa en el 5,6%, el mayor nivel desde que existen datos comparables. Además, casi un tercio de los vehículos entregados como parte de pago en operaciones de compra nueva tienen ya patrimonio negativo: valen menos que la deuda pendiente.Otro indicador inquietante es el empleo temporal. Históricamente, este segmento suele deteriorarse antes de que el mercado laboral general muestre una debilidad evidente. Cuando las empresas reducen contratación temporal, normalmente están anticipando menor demanda y menos necesidad de cubrir picos de actividad.Menos margen fiscal para apagar el incendioEl problema adicional es que el Gobierno estadounidense tiene menos margen para responder con estímulos fiscales agresivos. La deuda pública en manos del público ronda ya el 100% del PIB y, según las proyecciones citadas, podría superar el 120% en 2036 si no cambia la trayectoria actual.Al mismo tiempo, el gasto por intereses seguirá creciendo, lo que limita la capacidad de utilizar el presupuesto público como amortiguador en una futura recesión. Esto no significa que Washington no pueda actuar si la situación se deteriora, pero sí que lo haría desde una posición fiscal mucho más incómoda.La lectura para los inversoresLa conclusión no apunta necesariamente a un colapso tipo 2008, pero sí a un entorno en el que la economía real parece más frágil de lo que descuentan los mercados. El riesgo más razonable sería una recesión suave o moderada, acompañada de una corrección significativa en las áreas del mercado que más han subido por expectativas de crecimiento futuro.Para carteras, el mensaje es claro: no conviene dejarse llevar únicamente por la fortaleza de los grandes índices. La concentración del rally en tecnología e inteligencia artificial puede estar ocultando una economía más deteriorada bajo la superficie.En este entorno, la prioridad no debería ser perseguir subidas verticales, sino proteger capital, mantener liquidez táctica y seleccionar compañías con balances sólidos, generación de caja real y menor dependencia de narrativas excesivamente descontadas.La inteligencia artificial sigue siendo una tendencia estructural, pero no puede compensarlo todo indefinidamente. Si el gasto en IA pierde ritmo, la debilidad en industria, transporte, consumo y crédito podría pasar rápidamente al primer plano del mercado.
Harruinado 19/05/26 12:41
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
El comportamiento del S&P 500 está lanzando una señal incómoda para los inversores: el índice avanza, pero cada vez lo hace con una participación más estrecha. Según MarketWatch, el rendimiento del selectivo estadounidense y la amplitud del mercado están divergiendo en 2026 a un ritmo históricamente elevado.La explicación es sencilla: un pequeño grupo de compañías de gran capitalización, especialmente tecnológicas y semiconductores ligados a la inteligencia artificial, está impulsando buena parte de las subidas, mientras muchas otras acciones del índice muestran un comportamiento mucho más débil.Un mercado cada vez más concentradoJason Goepfert, responsable de estudios de mercado y gráficos en Capital Context, señala que el S&P 500 ha registrado el mayor número de sesiones en las que el índice y su amplitud se mueven en direcciones opuestas para estas alturas del año, con datos que se remontan a 1928.Este fenómeno implica que el índice puede subir incluso en jornadas en las que la mayoría de sus componentes bajan. Para Goepfert, no se trata necesariamente de una señal para venderlo todo, pero sí de un motivo para actuar con más cautela desde un punto de vista técnico.El riesgo no está en que el S&P 500 suba, sino en que lo haga apoyado en muy pocas acciones. Cuanto más estrecho es el liderazgo, más vulnerable se vuelve el índice ante cualquier decepción en esos grandes nombres.Alphabet y Nvidia lideran la creación de valorEntre las compañías que más han aumentado su valor de mercado este año destacan Alphabet y Nvidia. Ambas figuran entre los principales motores tanto en el conjunto de 2026 como en el segundo trimestre.También aparecen entre los grandes ganadores nombres como Apple, Amazon, Broadcom, Micron, AMD, Intel, Cisco, Oracle y Meta Platforms. La fotografía confirma que el liderazgo sigue muy concentrado en tecnología, chips e infraestructura digital.Las Siete Magníficas siguen dominandoSegún Nicholas Colas, cofundador de DataTrek Research, la estrategia de inversión en las Siete Magníficas se ha vuelto más selectiva en los últimos 18 meses, algo que considera positivo. Sin embargo, estos valores siguen teniendo una influencia desproporcionada sobre la rentabilidad del S&P 500.De hecho, Colas apunta que las grandes tecnológicas han contribuido con el 85% del avance del índice en lo que va de mes, después de haber aportado el 50% en abril. Es decir, el mercado depende cada vez más de un grupo muy concreto de acciones.El mensaje para los inversores es claro: el S&P 500 puede parecer fuerte en superficie, pero bajo el capó la participación es mucho menos sólida de lo que sugiere el índice principal.El contraste con el S&P 500 equiponderadoLa divergencia también se aprecia al comparar el S&P 500 tradicional con su versión equiponderada, donde todas las compañías tienen el mismo peso. Mientras el índice ponderado por capitalización se ve favorecido por el empuje de los gigantes tecnológicos, la versión equiponderada ofrece una imagen más fiel de la acción media del mercado.Scott Helfstein, de Global X ETFs, resume bien el dilema: es difícil esconderse de las grandes tecnológicas porque son compañías extraordinarias y con un peso enorme en los índices. El problema es que el mercado puede estar pagando demasiado por ellas.La conclusión es prudente: el liderazgo de la tecnología sigue siendo potente, pero la falta de amplitud convierte al rally en un movimiento más frágil. Mientras Alphabet, Nvidia, Amazon y el resto de megacapitalizadas sigan respondiendo, el índice podrá mantenerse firme. Si fallan, el mercado tendrá menos apoyos reales de los que parece.
Harruinado 19/05/26 08:26
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Parece que los índices americanos empiezan a mirar para abajo, empiezan a reflexionar sobre lo rápido que han subido, y si esa carrera esa subida podrá seguir prolongándose sin antes retroceder o consumir tiempo.Muchas empresas han subido de manera irracional a niveles superiores de 100x beneficios algo que hace saltar alarmas incluso a los que todavía piensan la fiesta seguirá... Parece irremediable una pausa, el verano puede ser la excusa... y mas cuando mayo que termina es el preludio de la llegada de ese verano que puede ser caliente o puede ser una zona de descanso y digestión.GRAFICO DIARIO NASDAQ100 Wall Street anticipa caídas este martes, lideradas por los futuros del Nasdaq, que extienden las pérdidas del lunes tras el negativo comportamiento de los grandes valores tecnológicos y, sobre todo, por el de las acciones de las compañías de semiconductores y de los fabricantes de memorias. Esto, en un mercado que espera con nerviosismo los resultados de Nvidia y donde reinan las dudas sobre el conflicto en Oriente Medio.Y es que las declaraciones del CEO de Seagate, Dave Mosley, en una conferencia de JP Morgan, donde señaló que construir nuevas fábricas bajo las actuales condiciones tecnológicas y cíclicas "llevaría demasidado tiempo" como para responder efectivamente a la demanda de corto plazo, "sirvieron de detonante para provocar ventas masivas entre los valores del sector de los semiconductores y entre algunos de los relacionados con el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), ya que los inversores interpretaron que estas compañías no iban a ser capaces de hacer frente a la fuerte demanda de sus productos y, por ello, retrasarían muchos proyectos", valoran en Link Securities.De hecho, tal y como explica Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, los inversores están empezando a considerar el impacto que un conflicto prolongado y los elevados precios de la energía a largo plazo tendrían en las acciones de semiconductores y otras empresas tecnológicas."La guerra con Irán amenaza las cadenas de suministro cruciales para la producción de semiconductores que impulsan la revolución de la IA. Los costes de los metales preciosos y el helio, vitales para la producción de semiconductores, están aumentando", indica.Además, remarca que si el conflicto se prolonga, podría tener consecuencias más profundas, por ejemplo, en la rentabilidad de los centros de datos. "Esto podría, en última instancia, llevar a una reducción de la inversión en IA, crucial tanto para el mercado bursátil estadounidense como para la economía de Estados Unidos. Si bien esto aún no es una preocupación, podría representar un gran riesgo para los inversores alcistas en los próximos meses".Con este telón de fondo, el mercado espera los resultados trimestrales que Nvidia dará a conocer este miércoles al cierre de Wall Street. "El mercado suele ser exigente con sus cifras y expectativas, otorgándole una importancia desproporcionada a cualquier aspecto que parezca algo menos sólido de lo esperado, forzando una corrección del valor cuando esto sucede. Si este fuera el caso esta semana, lo consideraríamos una oportunidad para tomar posiciones a precios más atractivos, como cuando anteriormente ha sucedido esto", subrayan en Bankinter.En el capítulo de resultados, este martes ha sido el turno de Home Depot, la primera de las grandes compañías del sector de la distribución minorista estadounidense que da a conocer sus cifras esta semana. La empresa ha superado las previsiones del consenso de mercado con sus resultados del primer trimestre de 2026 a pesar de "una mayor incertidumbre de los consumidores", y ha reafirmado su guía para el ejercicio completo.DUDAS CON IRÁNDesde el punto de vista geopolítico, los inversores siguen pendientes de la guerra de Irán en medio de noticias confusas, ya que Donald Trump ha asegurado en su red en Truth Social la cancelación de un "ataque programado contra Irán mañana" tras las peticiones de Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, para dar paso a conversaciones con Teherán sobre un posible acuerdo para poner fin al conflicto entre ambos países.En ese sentido, cabe destacar que los países del Golfo han insistido en dos temas: que Irán, de ser atacado, centraría su respuesta en las instalaciones energéticas de la región; y que Irán se mostraba abierto a alcanzar un acuerdo que incluyera el abandono de su programa nuclear.Sin embargo, Trump también ha pedido a los líderes militares estadounidenses que estén preparados para lanzar "un asalto completo y a gran escala contra Irán de inmediato" si no se alcanza un acuerdo aceptable."Será precisamente la posibilidad de que las partes alcancen un acuerdo de paz en Oriente Medio lo que mantendrá a los inversores en 'modo espera' (...) En principio, la posibilidad de un acercamiento de posturas y el retraso en el reinicio de las hostilidades en la región están provocando que el precio del crudo se relaje ligeramente, con los inversores en este mercado también a la espera de acontecimientos", indican en Link Securities.OTROS MERCADOSEn otros mercados, el petróleo West Texas baja un 1,07% ($107,50) y el Brent cede un 1,74% ($110,10). Por su parte, el euro se deprecia un 0,30% ($1,1619), y la onza de oro pierde un 0,28% ($4.544).La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 4,609% y el bitcoin retrocede un 0,10% ($76.723). 
Harruinado 19/05/26 03:58
Ha respondido al tema Carteras Gestores "estrella".....
Jim Cramer volvió a analizar varios valores en su sección Lightning Round de Mad Money, con una recomendación especialmente clara sobre Chevron. El presentador de CNBC considera que la petrolera sigue siendo atractiva en el entorno actual de precios del crudo, apoyada en una sólida generación de caja y una rentabilidad por dividendo cercana al 3,8%.Cramer recordó que la última vez que el petróleo cotizaba en niveles similares, las acciones de Chevron estaban bastante más altas. Por eso, bajo su criterio, el valor ofrece una oportunidad razonable para inversores que buscan exposición al sector energético con una compañía de calidad.Chevron: recomendación positivaSobre Chevron, Cramer fue directo: considera que tiene sentido comprar. Destacó la gestión de Mike Wirth, la fortaleza del flujo de caja y el atractivo del dividendo. En un contexto de petróleo elevado, la compañía podría seguir beneficiándose de un entorno favorable para las grandes petroleras integradas.Chevron combina exposición al petróleo, dividendo razonable y generación de caja. En un mercado preocupado por inflación energética, puede actuar como valor defensivo dentro del sector cíclico de energía.Vertiv: buena compañía, pero entrada gradualEn el caso de Vertiv, Cramer reconoció que la compañía mantiene una cartera de pedidos muy sólida, beneficiada por la fuerte demanda de infraestructura para centros de datos e inteligencia artificial.Sin embargo, aconsejó no entrar de golpe. Su propuesta fue comprar solo media posición y esperar una eventual corrección para completar la inversión. La razón es sencilla: la acción se ha comportado con mucha fuerza y el riesgo de entrar tarde después de una gran subida es elevado.Sterling Infrastructure: demasiado tarde para comprarCon Sterling Infrastructure, el mensaje fue mucho más prudente. Cramer considera que el valor ya ha subido demasiado y que no es responsable recomendar una entrada después de un movimiento cercano al 52%.La lectura es que la historia puede seguir siendo buena, pero el precio ya incorpora demasiado entusiasmo a corto plazo. En ese tipo de situaciones, el riesgo de corrección aumenta y la relación rentabilidad-riesgo deja de ser atractiva.GoodRx: especulativa, pero con riesgo limitadoRespecto a GoodRx, Cramer la trató como una idea claramente especulativa. Reconoció que puede tener un riesgo adicional limitado por el bajo precio de la acción, aunque recordó de forma irónica que las acciones solo dejan de caer cuando llegan a cero.Es decir, no la presenta como una apuesta de alta convicción, sino como una posición de perfil especulativo para inversores dispuestos a asumir volatilidad.La lectura general de Cramer es selectiva: comprar Chevron, entrar con prudencia en Vertiv, evitar perseguir Sterling Infrastructure tras su fuerte rally y tratar GoodRx solo como una apuesta especulativa.
Harruinado 19/05/26 03:56
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
La bolsa descuenta un escenario benignoLa renta variable, especialmente la estadounidense, sigue comportándose como si el conflicto fuera a resolverse en un plazo relativamente corto. No parece estar valorando un escenario de guerra prolongada ni un deterioro económico severo.Ese optimismo se explica por la expectativa de que Estados Unidos e Irán puedan alcanzar algún tipo de acuerdo que permita reducir la presión sobre los precios energéticos y evitar una disrupción más grave en el mercado del crudo.Sin embargo, esta lectura puede resultar demasiado complaciente. El mercado sigue moviéndose a golpe de titular, y cualquier noticia sobre el estrecho de Ormuz, las sanciones o la posición de Washington frente a Teherán genera reacciones inmediatas en los activos de riesgo.La clave para los mercados es que el conflicto no se prolongue demasiado. Si la tensión se mantiene hasta finales de junio, podrían empezar a aparecer problemas relevantes en los inventarios de crudo.La renta fija envía una señal más prudenteFrente al tono más resistente de las bolsas, la renta fija está mostrando una lectura más cauta. Los bonos no descuentan todavía un escenario de colapso económico, pero sí reflejan una preocupación creciente por el impacto macroeconómico del conflicto.El principal canal de transmisión es claro: petróleo más caro, más presión inflacionista y bancos centrales con menos margen para relajar su política monetaria. La inflación subyacente se mantiene relativamente contenida, pero el mercado teme que las tensiones energéticas terminen filtrándose al conjunto de la economía.En Europa, el problema es especialmente delicado. El crecimiento sigue siendo débil, con España como una de las pocas excepciones positivas, y el Banco Central Europeo debe gestionar un entorno complejo: más inflación, menor actividad y el recuerdo de los errores cometidos en 2021 y 2022, cuando reaccionó tarde al repunte de los precios.El riesgo: inflación persistente y nuevas subidas de tiposEl mercado empieza a asumir que, si las presiones inflacionistas derivadas del conflicto se consolidan, podrían producirse nuevas subidas de tipos durante este año. Ese sería el escenario más incómodo para los activos de riesgo: inflación más alta, crecimiento más débil y bancos centrales obligados a mantener o endurecer sus políticas.Para la renta variable, esta combinación sería problemática porque pondría en cuestión parte del optimismo actual. Para la renta fija, en cambio, el repunte de las rentabilidades está generando oportunidades de entrada más interesantes, especialmente en los tramos cortos y medios de la curva.Los bonos están actuando como una señal de advertencia: no anticipan una crisis extrema, pero sí descuentan un entorno macro más difícil que el que parece reflejar la bolsa.Oportunidades en deuda pública y vencimientos cortosA pesar del contexto geopolítico, Pedro del Pozo considera que el entorno actual sigue siendo favorable para la inversión en renta fija. La subida de rentabilidades ha devuelto atractivo a activos que durante años ofrecieron retornos muy reducidos.Uno de los movimientos más relevantes ha sido el aplanamiento de las curvas. Las rentabilidades han subido en todos los tramos, pero especialmente en los vencimientos más cortos y medios. Esto convierte a las Letras del Tesoro, los bonos a dos años y otros instrumentos de elevada calidad en alternativas interesantes para inversores conservadores.La recomendación pasa por priorizar bonos de calidad, especialmente deuda pública, y mantener duraciones cortas o medias. Aunque los plazos largos ofrecen rentabilidades elevadas —con el bono español a treinta años por encima del 4%—, también presentan mayor sensibilidad a nuevas tensiones de mercado.Liquidez para aprovechar nuevas tensionesEl contexto actual permite construir carteras de renta fija con una remuneración más atractiva, pero no invita a asumir riesgos innecesarios. Mantener una parte de liquidez sigue siendo razonable para proteger las carteras y poder aprovechar posibles episodios adicionales de tensión.Si Oriente Medio vuelve a provocar repuntes de rentabilidad, podrían abrirse nuevas oportunidades en deuda pública de calidad. La clave está en no concentrar demasiado riesgo en duraciones largas y en mantener una estrategia flexible, centrada en preservar capital y capturar rentabilidades ya atractivas.
Harruinado 18/05/26 13:00
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
El mercado del petróleo podría estar mucho más tensionado de lo que sugieren los precios actuales. Varios estrategas advierten de que Europa podría enfrentarse a escaseces físicas de crudo en cuestión de semanas, a medida que los inventarios globales se agotan con rapidez y el estrecho de Ormuz continúa operando con fuertes restricciones.Jeff Currie, copresidente ejecutivo de Abaxx Commodity Exchange, considera que las escaseces físicas podrían aparecer en Europa “en cualquier momento”. Su advertencia es clara: el problema no está siendo completamente reflejado ni en el precio del petróleo ni en el tono de los responsables políticos.Una falsa estabilidad en el mercado del petróleoLos analistas de Société Générale, liderados por Mike Haigh, describen la situación actual como una especie de barniz de estabilidad. Los precios del crudo siguen altos, pero todavía no reflejarían por completo el estrés operativo que empieza a acumularse en la cadena física.El problema es que los inventarios están cayendo con rapidez y solo una parte limitada de las reservas globales puede utilizarse sin llevar al sistema a una situación de tensión operativa. Dicho de otra forma: no basta con mirar cuántos barriles existen en teoría, sino cuántos están realmente disponibles, en el lugar correcto y en el momento necesario.La advertencia central es que el mercado financiero puede parecer ordenado mientras el mercado físico se deteriora. Cuando la escasez se hace visible, el ajuste de precios puede ser brusco y no lineal.Ormuz sigue siendo el cuello de botellaEl estrecho de Ormuz es el punto crítico. Normalmente canaliza cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, pero los flujos se han visto severamente restringidos desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán.Société Générale advierte de que incluso si Ormuz se reabriera a comienzos de junio, la normalización física no sería inmediata. La cadena de suministro del petróleo es compleja: tránsito de buques, descarga, refino, distribución y reposición de inventarios. Todo ese proceso implicaría un retraso mínimo de unos 52 días.Esto significa que varios millones de barriles diarios podrían seguir fuera del sistema durante semanas, obligando a seguir tirando de inventarios ya muy reducidos.El calendario juega en contraCurrie recuerda que el mercado se encuentra en los llamados shoulder months, una fase tradicionalmente más débil de la demanda energética, entre el final de la temporada de calefacción y el inicio de la temporada de conducción.Pero ese alivio estacional está a punto de desaparecer. Con el Memorial Day en Estados Unidos y el festivo de primavera en Reino Unido, la demanda de diésel, gasolina y otros productos petrolíferos debería aumentar con fuerza. Ahí es donde, según Currie, el mercado empezará a sentir de verdad la restricción física.Inventarios: caen a gran velocidad.Ormuz: sigue limitando los flujos energéticos.Demanda: aumentará con la temporada de viajes y conducción.Europa: podría ser una de las regiones más expuestas a la escasez física.Si la reapertura se retrasa, el estrés será mayorSegún Société Générale, una reapertura de Ormuz a finales de junio implicaría un escenario de estrés más profundo y prolongado. En ese caso, el alivio físico no llegaría hasta finales de agosto y la normalización significativa no se produciría hasta septiembre.Si la reapertura se retrasa todavía más, el crudo podría dirigirse hacia los 150 dólares por barril y mantenerse elevado durante el resto del año. La razón es que cuanto más tarde se reanuden los flujos, mayor será el déficit acumulado de inventarios y más difícil será reconstruirlos.El tiempo importa. Una diferencia de pocas semanas en la reapertura de Ormuz puede cambiar de forma significativa el nivel de estrés del sistema energético mundial.El precio no es lo único importante: importa la disponibilidadCurrie resume el problema con una idea contundente: no se trata solo del precio del petróleo, sino de su disponibilidad física. Cuando el mercado entra en una fase de escasez real, la pregunta deja de ser cuánto cuesta el barril y pasa a ser quién está dispuesto a pagar más por el último barril disponible.Este tipo de entorno puede generar movimientos no lineales en los precios. Es decir, el crudo no sube de forma gradual, sino que puede saltar bruscamente cuando los compradores compiten por volúmenes limitados.El Brent y el WTI volvieron a subir este lunes, con el Brent cerca de los 110-111 dólares por barril y el West Texas en torno a los 106-107 dólares. Pero, según estos estrategas, esos niveles aún podrían no reflejar completamente el riesgo físico.Implicaciones para mercados y sectoresUna escasez física de petróleo en Europa tendría implicaciones amplias. Aumentaría la presión sobre inflación, transporte, aviación, industria química, logística y consumo. También complicaría el trabajo de los bancos centrales, que tendrían menos margen para mirar a través de un nuevo shock energético.Para los mercados, el riesgo es claro: petróleo más alto implica más inflación esperada, mayores rentabilidades de los bonos y menor margen para valoraciones exigentes en renta variable. En cambio, las compañías energéticas podrían seguir recibiendo apoyo relativo, especialmente aquellas con producción propia, exposición upstream y capacidad de generación de caja.Perjudicados: aerolíneas, transporte, consumo discrecional, industria intensiva en energía.Presionados: bonos soberanos y valores de crecimiento por repunte de TIRes.Beneficiados relativos: petroleras integradas y productores con exposición directa al crudo.Riesgo macro: inflación más persistente y menor crecimiento.La lectura de mercado es que el petróleo sigue siendo el principal riesgo sistémico de corto plazo. Si la escasez física aparece en Europa, el impacto puede trasladarse rápidamente a inflación, bonos y bolsas.En definitiva, el mercado del crudo puede estar operando bajo una calma engañosa. Los inventarios caen, Ormuz sigue restringido y la demanda estacional está a punto de aumentar. Si la reapertura no llega pronto, Europa podría enfrentarse a un problema de disponibilidad física que el precio actual del petróleo todavía no descuenta plenamente.
Harruinado 18/05/26 12:53
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
El rebote europeo no borra la cuestión de fondoEl avance de las bolsas europeas llega, además, después de una semana marcada por una fuerte subida de los tipos largos y por el debate sobre el nuevo escenario monetario que se abre en Estados Unidos. Como señala Juan Carlos Ureta, presidente ejecutivo de Renta 4 Banco, aunque la atención mediática ha estado centrada en la reunión entre Trump y Xi Jinping y en la subida del petróleo, quizá el foco más importante esté en la toma de posesión de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal.Según Ureta, Warsh ha anunciado un auténtico “cambio de régimen” en la Fed, con una filosofía menos favorable a la expansión de balance y más centrada en el uso tradicional de los tipos de interés. Esta visión puede ayudar a explicar parte de la fuerte subida de los tipos largos vista el viernes pasado y la corrección de Wall Street en la última sesión de la semana.Petróleo, inflación y bonos: la combinación que inquieta al mercadoUreta recuerda que el petróleo subió casi un 10% la semana pasada, con el WTI cerrando en torno a los 105 dólares. Al mismo tiempo, los datos de inflación estadounidenses fueron peores de lo esperado: el IPC de abril repuntó hasta el 3,8% desde el 3,3% de marzo, mientras el índice de precios de producción se disparó un 1,4% mensual.Lo llamativo, según el presidente ejecutivo de Renta 4 Banco, es que las bolsas apenas reaccionaron inicialmente a esos datos. El S&P 500 y el Nasdaq siguieron marcando máximos históricos hasta el miércoles. Solo el viernes apareció una reacción más clara, coincidiendo con el fuerte repunte de los bonos largos: el Treasury a 10 años alcanzó el 4,6%, el bono estadounidense a 30 años el 5,12%, el Bund alemán el 3,16% y el bono español el 3,6%.La pregunta que plantea Ureta es la clave para los próximos meses: ¿estamos ante un repunte temporal de tipos causado por el petróleo y el conflicto con Irán, o ante el nacimiento de un nuevo régimen de tipos estructuralmente más altos?La sesión de hoy inclina la balanza hacia el alivio táctico: si el petróleo se modera por una posible concesión diplomática a Irán, los bonos respiran y las bolsas rebotan. Pero la duda estructural sobre el nuevo régimen monetario sigue intacta.Warsh, la Fed y el precio del dineroEl análisis de Ureta concede especial importancia a la crítica de Warsh a la expansión cuantitativa. El nuevo presidente de la Fed considera que el uso masivo del balance tras la crisis de la covid fue un error político con consecuencias duraderas. En su visión, las compras gigantes de bonos distorsionan los precios de los activos, crean dependencia de la liquidez, alimentan burbujas y benefician sobre todo a quienes ya poseen activos financieros.La Fed de Warsh, según interpreta Ureta, debería ser más pequeña, más predecible y menos intervencionista. Usaría más la herramienta tradicional de los tipos y menos la ingeniería monetaria extraordinaria. A corto plazo, si esa reducción de balance se ejecuta, podría provocar más presión sobre los tipos largos y episodios de corrección en bolsa. A medio plazo, sin embargo, Ureta cree que la combinación de menores tipos de intervención y una gestión monetaria más disciplinada podría sentar las bases para tipos largos más bajos y nuevas alzas bursátiles.La inteligencia artificial sigue siendo el soporte de fondoEl otro gran eje del comentario de Ureta es la inteligencia artificial. El presidente ejecutivo de Renta 4 Banco plantea que Warsh podría terminar siendo, de alguna forma, el banquero central de la IA, al confiar en que la innovación tecnológica, la automatización y la productividad permitan más crecimiento sin generar tanta inflación.Esta idea conecta directamente con el comportamiento reciente de Wall Street. La semana pasada, el S&P 500 superó por primera vez los 7.500 puntos, el Nasdaq encadenó siete semanas de avances y el Dow Jones rebasó los 50.000 puntos. Sin embargo, el viernes aparecieron señales de agotamiento: el S&P cedió un 1,2%, el Nasdaq un 1,4% y Nvidia cayó un 4,4%.Ureta subraya que Nvidia es ahora el arco de bóveda del mercado alcista. Junto a Alphabet, Amazon, Broadcom y Apple, explica una parte muy significativa del avance del S&P desde abril. Su capitalización, cercana a los 5,5 billones de dólares, representa aproximadamente un 7% del S&P 500. Por eso cualquier corrección en Nvidia o en el reducido grupo de líderes tecnológicos tiene impacto directo sobre todo el índice.Un cierre alcista, pero condicionado por Nvidia y los bonosLa fuerte recuperación de las bolsas europeas hoy encaja con una lectura de alivio: baja el petróleo, se moderan las TIRes y mejora el apetito por riesgo. Pero no cambia el diagnóstico de fondo. El mercado sigue dependiendo de dos variables: que la tensión energética no vuelva a dispararse y que los bonos no impongan un nuevo techo a las valoraciones.Esta semana, además, Nvidia será el gran examen. Como recuerda Ureta, la compañía no solo es la mayor empresa del mundo por capitalización, sino también el centro de esa compleja circularidad de la IA en la que varias grandes compañías son simultáneamente clientes, proveedores, accionistas y competidores. Si sus resultados confirman la fortaleza del ciclo, el mercado podrá sostener el rebote. Si decepcionan, aunque sea ligeramente, el efecto puede extenderse rápidamente al conjunto de la bolsa.En definitiva, las bolsas europeas cierran previsiblemente con fuertes avances gracias al alivio en petróleo y bonos, pero el equilibrio sigue siendo delicado. La sesión mejora el tono táctico, no elimina los riesgos. El mercado necesita que la diplomacia con Irán avance, que el petróleo no vuelva a tensionarse, que los bonos estabilicen sus rentabilidades y que Nvidia confirme que la narrativa de la inteligencia artificial sigue apoyada en beneficios reales.La lectura para el cierre es que Europa rebota porque el mercado ha encontrado una excusa clara para reducir miedo: posible alivio en sanciones petroleras a Irán, crudo más contenido y bonos menos tensos. Pero, como plantea Ureta, la verdadera cuestión sigue siendo si esto es solo un episodio táctico o el inicio de un régimen monetario distinto, en el que los tipos largos vuelven a mandar sobre las bolsas.Las informaciones de mercado sobre la posible exención temporal de sanciones a Irán explican el alivio intradía en crudo, bonos y futuros bursátiles, mientras que el texto de Juan Carlos Ureta estructura el debate de fondo sobre Warsh, tipos largos, IA y valoración de activos.
Harruinado 18/05/26 08:25
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
Con 452 compañías publicadas el incremento medio del BPA es +25,5% vs +14,4% esperado (antes de la publicación de la primera compañía).El saldo cualitativo es el siguiente: baten expectativas el 83,0%, el 4,0% en línea y el restante 13,0% decepcionan. En el trimestre pasado (4T’25) el BPA fue +14,1% vs +8,8% esperado.Bankinter.
Harruinado 18/05/26 08:22
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Mayo mes de flores, mes de alergias.... y con la amenaza del refrán o consejo...GRAFICO DIARIO NASDAQ100 Wall Street anticipa caídas este lunes en una sesión marcada, una vez más, por el aumento de las tensiones entre EEUU e Irán y su impacto en el precio del petróleo, lo que está reavivando los temores inflacionistas e impulsando los rendimientos de los bonos, ante la expectativa de que los bancos centrales tengan que endurecer sus políticas monetarias."Sin grandes avances en el plano geoestratégico, con un petróleo que se mantiene de forma sostenida por encima de los 100 dólares- cuyo impacto empieza a verse en ciertos indicadores de precios- y la toma de posesión de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal (Fed) -quizá algo influenciado políticamente por Trump- pone algo nervioso al mercado y las TIR testean ya niveles algo preocupantes", aseguran en Bankinter.Por su parte, para Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, "el aumento de la inflación alimenta las expectativas de los bancos centrales, refuerza las perspectivas de subida de tipos de interés y presiona a la baja las valoraciones". Esto tiene sentido para la experta, quien destaca que lo incomprensible "era que los principales índices alcanzaran máximos históricos mientras los inversores sabían que la inflación se convertiría en un problema a medida que se prolongaban las tensiones en Oriente Medio".De hecho, esta estratega remarca que, en Estados Unidos, se ha producido un cambio significativo, ya que la probabilidad de una subida de tipos en diciembre por parte de la Fed ya supera el 50%. "Recordemos que, antes de que comenzara la guerra con Irán, los mercados esperaban que el banco central recortara las tasas este año. La Casa Blanca incluso eligió a Warsh, en parte porque se le consideraba capaz de contribuir a una reducción de las tasas si llegaba a ser el próximo presidente de la Fed. Hoy, los mercados prevén una probabilidad superior al 50% de que, en cambio, se produzca una subida de tipos en diciembre".Y es que, tal y como explican en Link Securities, el hecho de que no se atisbe solución a corto plazo para que finalice el conflicto de Oriente Medio y se abra definitivamente el estrecho de Ormuz al tráfico fluvial "sigue impulsando los precios del petróleo al alza, lo que son muy malas noticias para el comportamiento de la inflación y para el crecimiento de las principales economías mundiales".Todo ello, mientras el débil alto el fuego en Oriente Medio se sigue tambaleando después de un ataque con drones contra una instalación nuclear en Emiratos Árabes Unidos. "La situación podría agravarse en los próximos días. El estrecho de Ormuz permanece cerrado y Estados Unidos e Irán siguen sin estar cerca de un acuerdo de paz. A pesar de la dura retórica del presidente Trump, esto no ha logrado desbloquear la situación ni obligar a Irán a poner fin a la guerra. Esto significa que la mayor crisis de suministro de petróleo de la historia se prolongará una semana más", afirma Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB."No parece que las renovadas amenazas bélicas del presidente de EEUU, Donald Trump, vayan a facilitar un acuerdo entre las partes, algo que llegará cuando alguna de ellas no pueda 'soportar' por más tiempo el bloqueo de Ormuz y opte por ceder, algo que pensamos que no va a ocurrir de forma inmediata. No obstante, las negociaciones parece que siguen su curso, con los mediadores empujando con fuerza para que se logre un acuerdo, lo que mantendrá alerta a los inversores, a la espera de noticias al respecto, condicionando, como ya hemos señalado, su comportamiento", añaden en Link Securities.NVIDIA, LA OTRA GRAN PROTAGONISTAA nivel empresarial, la gran protagonista de la semana será Nvidia, que dará a conocer sus resultados trimestrales este miércoles al cierre de Wall Street."El mercado suele ser exigente con sus cifras y expectativas, otorgándole una importancia desproporcionada a cualquier aspecto que parezca algo menos sólido de lo esperado, forzando una corrección del valor cuando esto sucede. Si este fuera el caso esta semana, lo consideraríamos una oportunidad para tomar posiciones a precios más atractivos, como cuando anteriormente ha sucedido esto", valoran en Bankinter.Es más, Ozkardeskaya cree que los resultados de Nvidia podrían "desviar temporalmente" la atención de los inversores de las preocupaciones geopolíticas y el aumento vertiginoso de los rendimientos de los bonos. "Sin embargo, las expectativas para Nvidia son ahora extremadamente altas, y un resultado superior al esperado por sí solo no necesariamente desencadenará una reacción positiva del mercado".ECONOMÍA Y OTROS MERCADOSDesde el punto de vista económico, la agenda de este lunes no recoge referencias destacadas, aunque a lo largo de la semana se publicarán los PMIs servicios y manufactureros de mayo y los datos de paro semanal (jueves), así como el índice del sentimiento del consumidor que elabora la Universidad de Michigan.En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 1% ($106,40) y el Brent avanza un 1,10% ($110,46). Por su parte, el euro se aprecia un 0,10% ($1,1631), y la onza de oro pierde un 0,46% ($4.541).La rentabilidad del bono americano a 10 años se revaloriza al 4,603% y el bitcoin pierde un 1,87% ($76.840). 
Harruinado 17/05/26 06:41
Ha respondido al tema Seguimiento del indicador Fear & Greed de CNN
Mitad de mes de mayo, el dicho de "vende en mayo y sal volando" alguna vez se tendrá que dar...Lo cierto es que el mercado sigue caliente, sigue subiendo lo mismo, por eso se marco nuevos máximos, no parece que nada mas acompañe salvo lo de siempre, y eso no suele terminar bien. o empieza a corregir ciertas cosas que ya están algunas en niveles de burbuja mas de 100x PER!! y toma el relevo otras cosas que están "muertas", o la cosa no puede terminar bien en los próximos meses.El nivel de sentimiento de mercado esta alto pero no saturado, puede subir mas, pero el sentido común no parece que pueda asimilar mas subidas sino se han una rotación ya...Esto es bolsa y la bolsa puede estar irracional mucho tiempo, algunos siguen viendo burbuja en todo, pero la llevan viendo año tras año... alguna vez acertarán claro esta, un reloj sin pilas también marca bien la hora al menos una vez al día sino son dos dependiendo del modo en que este el reloj....Prudencia siempre, como siempre hay cosas muy baratas, y cosas muy caras, lo importante es no ir detrás de los precios y tener mucha paciencia.. saber esperar es la clave del éxito en bolsa, saber esperar para comprar y saber esperar para vender.SENTIMIENTO MERCADO ALTO PERO NO EN MODO AVARICIA TOTAL.Saludos.
Harruinado 17/05/26 06:32
Ha respondido al tema Cuentas de fondeo - Trading
Imagino que entiendes que las cuentas de fondeo son para fondearte tu dinero....Dicho esto, lo normal es que las cuentas de fondeo usen todas horquillas grandes para dificultar primero se pueda tener acceso al siguiente nivel hasta poder aspirar a ganar dinero con la DEMO, y digo DEMO, pues nunca estarás operando con dinero real, es una de las trampas del fondeo, nunca te prestarán dinero te dejaran jugar en su DEMO...Cuanta mas horquilla pagues para entrar y salir, menos probable es que consigas la consistencia, y a los vendedores de fondeos, lo que quieren es que no superes las pruebas y pagues por cada intento de eso es lo que ellos ganan dinero, y si lo consigues superar cosa difcil y poco probable te pondrán todas las dificultades que puedan para que no les ganes nada, pues esta gente se basa en una pirámide...Los aspirantes son los que pagan a los muy pocos que consiguen superar los niveles, en el momento que existieran mas ganadores que aspirantes se hundio el chiringuito, y en este juego repito...El único dinero REAL es el que paga el aspirante para tener una cuenta de fondeo, que no es otra cosa que una DEMO donde los que aspiran pagan a los que consiguieran ganar, teniendo en cuenta siempre que aunque se llegue al final de las fases y se consiga ganar al "fondeo", pondrán horquillas grandes y solo pagaran un % de lo ganado realmente, el negocio esta y es muy rentable en todos los que suspenden que les llenan los bolsillos de manera cómoda.Un saludo.
Harruinado 15/05/26 07:06
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
El mercado de bonos está empezando a descontar un escenario mucho más incómodo para la economía estadounidense: un shock inflacionista provocado por la crisis energética y por el cierre prolongado del estrecho de Ormuz. Según Damir Tokic, el mercado de renta fija ya está reaccionando, mientras que la bolsa continúa actuando como si el problema fuera temporal y estuviera cerca de resolverse.La tesis central es clara: los bonos están anticipando un régimen de inflación más persistente, mientras las acciones siguen subiendo apoyadas en un reducido grupo de valores tecnológicos, especialmente los ligados a la inteligencia artificial y los semiconductores.Un shock energético con riesgo inflacionistaTokic parte de una idea clave: el cierre del estrecho de Ormuz desde finales de febrero no tiene, por ahora, una solución visible. Eso mantiene al mercado energético bajo tensión, con el petróleo WTI por encima de los 100 dólares por barril y el riesgo de una escasez global de productos energéticos en las próximas semanas.El autor advierte de que, si la situación no se normaliza, el crudo podría seguir escalando y provocar una presión inflacionista más intensa. Lo importante es que se trataría de una inflación por restricción de oferta, no por exceso de demanda. Esa diferencia es decisiva para los mercados.Un shock de oferta es mucho más incómodo para la Fed: subir tipos no genera más petróleo, pero no actuar puede desanclar las expectativas de inflación.El mercado de bonos ya se está rompiendoLa primera señal llega desde los tipos a corto plazo. La rentabilidad del bono estadounidense a 2 años se mueve cerca del 4%, y los futuros sobre fondos federales empiezan a descontar una posible subida de tipos por parte de la Fed en 2027. Para Tokic, este movimiento es coherente con un mercado que empieza a asumir que la inflación puede obligar al banco central a endurecer su política.La segunda señal procede del bono a 10 años. Su rentabilidad nominal se sitúa cerca del 4,47%, mientras la rentabilidad real a través de los TIPS ronda el 1,96%. Eso deja las expectativas de inflación implícitas a diez años en torno al 2,51%, justo por encima del umbral del 2,5% que el autor considera crítico.Si esas expectativas continúan subiendo hacia el 3%, la Fed tendría muchas más dificultades para mantenerse pasiva. El riesgo sería una pérdida de anclaje de las expectativas de inflación, algo que los bancos centrales suelen combatir con una política monetaria más restrictiva.El bono a 30 años refleja dudas fiscalesEl tercer foco está en el bono estadounidense a 30 años, cuya rentabilidad ha superado el 5%. Para Tokic, este nivel no solo refleja inflación, sino también preocupación por la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos.El argumento es que el Tesoro necesitará emitir más deuda en un contexto de déficits elevados, mientras la demanda extranjera de bonos estadounidenses puede debilitarse por la desglobalización. Si el mercado exige más rentabilidad para absorber esa oferta, los tipos largos podrían seguir subiendo.2 años: empieza a reflejar riesgo de subidas de la Fed.10 años: señala presión sobre expectativas de inflación.30 años: incorpora preocupación por deuda y déficit fiscal.El mensaje del mercado de bonos es contundente: inflación, tipos más altos y dudas fiscales están convergiendo al mismo tiempo. Esa combinación rara vez es cómoda para la renta variable.La bolsa sigue en modo euforia tecnológicaMientras los bonos lanzan señales de alerta, la bolsa estadounidense mantiene una dinámica de melt-up, impulsada por un grupo reducido de valores tecnológicos. El liderazgo se concentra especialmente en semiconductores y en compañías vinculadas al gasto de capital en inteligencia artificial.Según Tokic, los inversores en acciones parecen confiar en que la guerra terminará pronto, que Ormuz se reabrirá y que el petróleo caerá con fuerza. Esa visión permite justificar la continuidad del rally, pero el autor considera que el mercado está ignorando una realidad más compleja: Trump puede influir en la negociación, pero no puede cerrar unilateralmente el conflicto.El riesgo es que la bolsa esté repitiendo una lectura demasiado optimista, similar a episodios anteriores en los que el mercado asumía una resolución rápida de una crisis. Para Tokic, esta situación no se parece a 2025 ni a 1998, porque ahora no hay una solución monetaria o política evidente que elimine el problema energético.Por qué las acciones podrían sufrirEl autor ve un riesgo relevante de corrección en el S&P 500 si el mercado de bonos termina imponiendo su lectura. La razón principal es que un shock de oferta puede dañar los márgenes empresariales: las compañías soportan mayores costes energéticos, pero no siempre pueden trasladarlos plenamente a precios sin destruir demanda.Además, unos tipos más altos complicarían varios frentes sensibles de la economía estadounidense. El mercado inmobiliario podría sufrir por el encarecimiento de las hipotecas, y el crédito privado podría convertirse en una fuente de inestabilidad si aumentan los problemas de refinanciación.El tercer riesgo está en la propia burbuja de IA. Si los grandes hyperscalers ven caer sus beneficios o se enfrentan a condiciones financieras más duras, podrían reducir sus planes de inversión en inteligencia artificial. Eso afectaría directamente a semiconductores y a los valores que hoy lideran el rally.La advertencia es sencilla: si el mercado de bonos tiene razón, la bolsa está demasiado complaciente. El verdadero punto de inflexión podría llegar cuando la Fed adopte oficialmente un tono más duro.En conjunto, Tokic sostiene que la renta fija ya está descontando un escenario de inflación persistente, subida de tipos y estrés fiscal, mientras la renta variable sigue centrada en la narrativa tecnológica. Esa divergencia puede mantenerse durante un tiempo, pero no indefinidamente. Si el petróleo sigue alto, Ormuz no se normaliza y las expectativas de inflación continúan subiendo, las acciones podrían enfrentarse a un ajuste brusco.