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Harruinado

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Sobre Harruinado

El trading se resume en: Esperanza matemática positiva=(%Aciertos*beneficio medio)-(%fallos*perdida media)= CONSISTENCIA. Al casino de la bolsa se debe jugar con un sistema con esperanza matemática positiva, con gestión monetaria, y psicotrading. Si prefieres invertir diversificando se llena el carro, como dice Warren Buffett, "El precio es lo que pagas. El valor es lo que obtienes". “Lo más importante que debes hacer si te encuentras en un agujero es dejar de cavar".

No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.
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Harruinado 17/04/26 12:38
Ha respondido al tema Cajón de sastre
Irán ha anunciado este viernes la reapertura del estrecho de Ormuz, un enclave estratégico para el comercio de petróleo, tras el alto el fuego que alcanzaron ayer Israel y Líbano."De acuerdo con el alto el fuego en Líbano, el paso para todos los buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz se declara completamente abierto durante el resto del período de alto el fuego, en la ruta coordinada ya anunciada por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de la República Islámica de Irán", ha explicado el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, en una publicación en redes sociales.Tras conocerse este anuncio, que ha provocado un fuerte repunte en las bolsas mundiales y fuertes caídas en el precio del petróleo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha agradecido a las autoridades iraníes por su decisión."Irán acaba de anunciar que el estrecho de Irán está completamente abierto y listo para el paso libre. ¡Gracias!", ha destacado en una publicación de su red social, TruthSocial.La reapertura de Ormuz se produce tras el alto el fuego de 10 días acordado ayer entre Israel y Líbano, uno de los requisitos que había impuesto Irán para permitir el paso de buques por el estrecho.La tregua se produjo después del encuentro mantenido este martes entre los embajadores de ambos países, con la mediación de EEUU, y en la que acordaron mantener "discusiones productivas sobre los pasos hacia el lanzamiento de negociaciones directas entre Israel y Líbano".
Harruinado 17/04/26 12:35
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
El S&P 500 mantiene una estructura alcista sólida tanto desde el punto de vista técnico como por beneficios empresariales.La corrección de marzo no rompió la tendencia de fondo; al contrario, devolvió al índice a una zona más equilibrada dentro de su canal histórico.Las estimaciones de ganancias siguen acelerándose y sostienen una parte importante de las valoraciones actuales.El S&P 500 sigue enviando un mensaje claro: la tendencia de fondo continúa intacta. Cada vez que el índice alcanza una cifra redonda como los 7.000 puntos, conviene tomar distancia y observar el gráfico de largo plazo. Y lo que se aprecia ahí es bastante nítido: pese a correcciones, sobresaltos geopolíticos y episodios de volatilidad, el mercado estadounidense no ha salido de su trayectoria alcista principal.La tendencia técnica sigue vigenteLa lectura técnica de largo plazo sigue siendo favorable. El rebote desde los mínimos de marzo encajó bien con la línea de tendencia principal y, además, ha devuelto al índice al interior de su canal histórico en una posición incluso más cómoda que la que presentaba antes del estallido del conflicto con Irán. Es decir, aunque el mercado ha marcado nuevos máximos, lo ha hecho desde una estructura menos forzada de lo que parecía semanas atrás.Si ampliamos el foco, el mercado alcista cíclico iniciado en septiembre de 2022 continúa vivo. Es cierto que ya supera la duración media de otros ciclos alcistas comparables, pero todavía no ha excedido de forma clara su magnitud media. Eso no garantiza nada, pero sí sugiere que, estadísticamente, el movimiento todavía no ha agotado necesariamente todo su recorrido.La corrección no destruyó la estructura. Solo limpió parte del exceso y devolvió al índice a una zona técnicamente más sostenible.El mercado mira más a beneficios que al ruido geopolíticoEl supuesto clave detrás de este escenario es que el mercado acierta al descontar una eventual normalización del conflicto y una recuperación de los flujos de crudo por Ormuz. Puede ser una visión optimista, incluso algo complaciente, dado que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán siguen lejos de una resolución definitiva. Pero hay un hecho que pesa más que el ruido político: las ganancias empresariales continúan creciendo.Y esa es la verdadera base del movimiento. Al final, los mercados se sostienen sobre beneficios, no sobre titulares. En 2026, con guerra incluida, las estimaciones han seguido mejorando. El grueso del impulso procede del S&P 500, pero también se aprecia avance en medianas y pequeñas compañías. Esa mejora de amplitud no convierte automáticamente a las small caps en líderes, pero sí refuerza la idea de que el fondo económico sigue ofreciendo apoyo al mercado.Las ganancias justifican buena parte de la valoraciónLa gran objeción de los bajistas es conocida: las bolsas cotizan caras. Y, en términos clásicos de forward PE, esa crítica tiene base. El mercado exige pagar múltiplos elevados. Ahora bien, quedarse solo ahí es simplificar demasiado. Históricamente, los periodos de márgenes empresariales en expansión han permitido sostener valoraciones más altas de forma bastante prolongada. Y eso es exactamente lo que está ocurriendo ahora.Las estimaciones de beneficios a 12 meses siguen inflexionando al alza, tanto en horizontes trimestrales como anuales. El mercado no solo gana dinero, sino que además sigue sorprendiendo positivamente a sus propios analistas. Desde esta óptica, el nivel de valoración puede parecer exigente, pero ajustado por la dinámica de beneficios resulta bastante más defendible de lo que admiten los puristas del PER.
Harruinado 17/04/26 12:32
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
El mercado empieza a descontar el final de la guerra, pero el daño económico apenas está empezando a aflorar.Los efectos del conflicto llegan con retraso: energía, fertilizantes y cadenas logísticas siguen bajo presión.Incluso con alto el fuego, la economía global puede sufrir durante meses por la disrupción en Ormuz y en la infraestructura regional.Los mercados han empezado a actuar como si la guerra con Irán estuviera entrando en su tramo final. La caída del petróleo, la relajación de la volatilidad y la recuperación de la renta variable reflejan esa lectura. Pero conviene no confundirse: una cosa es que disminuya la intensidad militar y otra muy distinta que desaparezcan sus consecuencias económicas. De hecho, lo más probable es que el verdadero impacto apenas esté empezando a llegar ahora.La economía recibe la guerra con retrasoEn conflictos como este, el daño no se transmite de forma instantánea. Primero llegan los ataques, los bloqueos y las sanciones. Después, con cierto retraso, aparece el deterioro real en la economía global. El motivo es sencillo: el mundo sigue consumiendo inventarios, cargamentos ya enviados y suministros comprometidos antes de que el corte de oferta se note de verdad en destino.Eso es especialmente evidente en el caso del Golfo Pérsico. El petróleo que sale de la región suele tardar entre 30 y 45 días en llegar a Europa, Asia o América. Por eso, cuando se interrumpe el flujo, el efecto no se ve al día siguiente. Se acumula por debajo de la superficie y aflora más tarde, cuando los inventarios empiezan a agotarse y la oferta nueva ya no llega con normalidad.El error del mercado puede ser pensar que menos bombardeos equivalen automáticamente a menos daño económico. No funciona así. La economía suele recibir el golpe cuando la atención mediática ya ha cambiado de tema.Ormuz sigue siendo el cuello de botellaEl estrecho de Ormuz sigue siendo el gran punto crítico. Aunque el mercado haya mejorado su percepción sobre la guerra, el problema logístico y energético no desaparece porque se reduzca la tensión militar. Mientras el paso siga sin plena normalización, la economía mundial continuará expuesta a cuellos de botella en petróleo, gas y materias primas químicas esenciales.Ya hay señales claras de ese deterioro. La producción de la OPEP sufrió en marzo una caída histórica del 27%, y el propio sector reconoce que, incluso en el mejor de los casos, la recuperación no sería inmediata. Restablecer volúmenes normales exige tiempo, estabilidad y capacidad operativa. Y eso sin contar con el daño sufrido por parte de la infraestructura energética y de refino de la región.En otras palabras, aunque mañana se consolidara un alto el fuego más creíble, la normalización del suministro no sería automática. El tránsito puede reabrirse antes que la capacidad efectiva de exportación. Esa diferencia es clave y explica por qué el impacto puede prolongarse durante meses.El golpe no es solo petróleo: también fertilizantes y alimentosReducir el conflicto a una cuestión de crudo sería quedarse corto. El Golfo también es una fuente importante de gas natural licuado, amoníaco, urea y otros insumos petroquímicos esenciales para la fabricación global de fertilizantes. Si esos flujos se alteran durante semanas, el daño se traslada después a la agricultura y, más tarde, a los precios de los alimentos.Ese mecanismo ya empieza a notarse. En Estados Unidos, por ejemplo, el encarecimiento de fertilizantes y combustible está presionando de lleno a los agricultores justo en plena temporada de siembra. El dilema es brutal: sembrar menos para contener costes o mantener el plan y asumir un golpe mayor en márgenes. Lo que hoy parece un problema de materias primas puede convertirse dentro de unos meses en menor producción agrícola y precios más altos para el consumidor.Las guerras energéticas no solo encarecen la gasolina. También terminan afectando al coste de producir alimentos, a la logística industrial y a la estabilidad de las cadenas globales de suministro.La sensación de estabilidad puede ser engañosaEl gran riesgo ahora es la complacencia. La caída de los ataques y la mejora del tono de mercado pueden crear una falsa sensación de que lo peor ha quedado atrás. Pero la economía global aún está viviendo de inventarios previos y de suministros embarcados antes de la fase más dura del conflicto. Cuando ese colchón desaparezca, la presión puede intensificarse.Por eso, incluso si el conflicto no se reactiva, las consecuencias pueden seguir extendiéndose durante meses. Y si además reaparecen tensiones en Ormuz o se retrasa la reconstrucción de la infraestructura dañada, el escenario se complicaría bastante más. El verdadero test no está en los titulares de hoy, sino en cómo evolucionan los flujos físicos de energía y materias primas durante las próximas semanas.
Harruinado 17/04/26 08:57
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Bueno ya besos abrazos... todo va de maravilla, la guerra de Trump esta terminada, Trump el pacificador que se olvido del premio nobel pero quiso el de conquistador, parece da por incluso terminado el conflicto...Las bolsas no sabemos si alguna vez lo dieron por encendido dado lo poco que han sufrido, menos incluso que con los aranceles, no confundamos el castigo a las software por la IA que ese castigo fue previo y no tuvo desencadenante en la guerra ni en el petroleo fue salió se forjo por que el mismo mercado lo señalo.GRAFICO DIARIO NASDAQ100  Wall Street anticipa más compras este viernes, con los futuros del S&P 500 y el Nasdaq apuntando a nuevos máximos históricos, en un mercado contagiado por el optimismo del presidente de EEUU, Donald Trump, con la guerra de Irán que asegura "va de maravilla" y "debería terminar pronto".Así, en el cómputo semanal, y a falta de la sesión actual, los índices neoyorquinos van camino de finalizar una semana de ganancias liderada por los avances del Nasdaq, que sube un 5,2%, seguido del S&P 500 (+3,3%) y del Dow Jones, que repunta un 1,4%.Y todo ello, mientras los inversores mantienen las expectativas de una segunda ronda de negociaciones entre Washington y Teherán antes de que expire el alto el fuego temporal."El extraordinario repunte de las bolsas mundiales continúa, a la espera de lo que ocurra este fin de semana y de comprobar si Irán y Estados Unidos logran prorrogar su tregua. El actual FOMO (miedo a quedarse fuera del mercado) está empujando a muchos inversores a mantenerse dentro, e incluso a aprovechar las caídas recientes para incrementar posiciones", indica el analista Manuel Pinto.En este sentido, tal y como afirman en Link Securities, "si bien es cierto que todo hace pensar que las partes involucradas en el conflicto de Oriente Medio quieren llegar a un acuerdo, éste no parece sencillo, por lo que puede tardar más de lo previsto. Lo importante para la economía mundial y, por tanto para los mercados financieros, es que el estrecho de Ormuz se abra al tráfico fluvial, lo que impediría que las actuales disrupciones en las cadenas de distribución de muchos materiales fueran a más, penalizando el crecimiento económico y los resultados de muchas cotizadas".Con todo, en Bankinter indican que "no es descartable que aún podamos vivir momentos de altibajos dentro del proceso de normalización, pero que en ningún caso alteran nuestro posicionamiento pro-bolsas de cara al medio plazo".Es más, José Manuel Marín Cebrián, economista y fundador de Fortuna SFP, advierte que, aunque el mercado celebra la tregua, "el riesgo sigue ahí". "Los mercados han pasado en cuestión de días de descontar un escenario de crisis geopolítica a recuperar el apetito por el riesgo, impulsados por la tregua y la relajación de las tensiones energéticas. Sin embargo, este giro responde más a un alivio puntual que a una mejora estructural en un entorno que sigue marcado por la incertidumbre macro y las limitaciones de los bancos centrales".En este entorno, dice que el mercado sigue operando bajo cuatro vectores claros: inestabilidad, incertidumbre, incomodidad e inseguridad. "La sucesión de eventos geopolíticos mantiene elevada la sensibilidad a los titulares, mientras que la visibilidad económica sigue siendo reducida. Esto se traduce en un inversor más atento, pero también más expuesto a cambios bruscos en la narrativa".NETFLIX CAE CON FUERZAA nivel empresarial, la gran protagonista es Netflix, que cae un 10% en el 'premarket' de Wall Street tras presentar unos resultados del primer trimestre que han despertado las dudas del mercado con sus débiles previsiones y el anuncio de la salida de su cofundador y actual presidente, Reed Hastings."Hastings ya desempeñaba un rol no operativo desde que dejó de ser codirector ejecutivo a principios de 2023, por lo que el impacto práctico en el negocio es limitado. Sin embargo, la imagen que transmite es difícil de ignorar: la salida de un fundador en un contexto de previsiones moderadas refuerza la sensación de que la empresa está entrando en una nueva etapa más incierta", valora Thomas Monteiro, analista sénior en Investing.com.La compañía ha registrado un beneficio neto de 5.283 millones de dólares, lo que supone un incremento del 82,8% desde los 2.890 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior. Con todo, la principal queja de los inversores con Netflix radica en sus previsiones, ya que anticipa un crecimiento de los ingresos del 13,5%, hasta los 12.574 millones, en el segundo trimestre."Lo presentado en cuanto a expectativas aumenta el riesgo de que tanto factores macroeconómicos como estructurales tengan un mayor impacto en el crecimiento de lo previsto anteriormente", añade Monteiro."Las previsiones no han cumplido las expectativas, lo que recuerda al mercado que Netflix todavía tiene que trabajar duro para dar dos pasos adelante", señala Dan Coatsworth, director de mercados de AJ Bell.OTROS MERCADOSEn otros mercados, el petróleo West Texas baja un 4,30% ($90,61) y el Brent cede un 3,20% ($96,16). Por su parte, el euro se aprecia un 0,10% ($1,1793), y la onza de oro gana un 0,20% ($4.817).La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 4,297% y el bitcoin suma un 0,90% ($75.886). 
Harruinado 16/04/26 13:48
Ha respondido al tema Carteras Gestores "estrella".....
Tom Lee cree que el tramo alcista no ha terminado y que el inversor minorista puede ser el motor de la siguiente fase del rebote.Su tesis parte de una idea central: el pequeño inversor se perdió gran parte de la subida inicial y todavía sigue infraposicionado.El argumento es optimista, pero choca con una realidad incómoda: otros estrategas siguen viendo una subida muy mecánica y vulnerable a un shock energético o de bonos.El mercado ha vuelto a demostrar que puede subir con fuerza incluso cuando gran parte de los inversores sigue desconfiando. Esa es la base de la nueva tesis de Tom Lee, estratega de Fundstrat, que sostiene que el inversor minorista no participó de verdad en el último tramo alcista y que precisamente por eso podría acabar liderando el siguiente. Según MarketWatch, Lee interpreta la situación actual como otro rebote en forma de V que ha dejado a muchos fuera y que aún tendría recorrido si ese dinero rezagado regresa a la renta variable.La subida se produjo sin el pequeño inversorLa idea de Lee parte de un dato claro: mientras el S&P 500 recuperaba terreno y volvía a marcar máximos, buena parte del inversor minorista seguía vendiendo o manteniendo una postura defensiva. MarketWatch resume que los hedge funds sí aprovecharon la caída previa, pero los particulares reaccionaron con bastante más miedo, perdiéndose buena parte del rebote inicial.Esa lectura encaja además con otras señales recientes. The Wall Street Journal recogía hace unos días que las compras netas del inversor minorista durante el rebote posterior al alto el fuego fueron muy flojas, y JPMorgan había observado una caída relevante en los flujos retail hacia acciones y ETFs. Es decir, el escepticismo del minorista no es una impresión: está apareciendo también en los datos de participación.La tesis es sencilla: si el mercado ya ha subido mucho sin el apoyo del minorista, todavía habría combustible adicional si ese inversor entra tarde por miedo a quedarse fuera.Los cuatro pilares del argumento de Tom LeeSegún la síntesis publicada por MarketWatch, Lee apoya su visión en cuatro ideas. La primera es que los mercados suelen tocar suelo pronto en los conflictos bélicos. La segunda, que los rebotes normalmente arrancan cuando todavía dominan las malas noticias. La tercera, que esperar una señal totalmente clara del suelo suele implicar llegar tarde. Y la cuarta, que el gasto asociado a contextos de guerra puede terminar sosteniendo beneficios empresariales y crecimiento económico.Desde esa óptica, Fundstrat cree que el liderazgo seguiría concentrado en áreas de crecimiento y beta alta, con protagonismo para la gran tecnología, criptoactivos, industriales y financieras. No es una visión prudente ni defensiva; es una lectura de continuidad de riesgo, momentum y expansión del apetito inversor.El problema: no todos compran ese relatoAquí conviene bajar la excitación. Que el minorista esté fuera puede ser combustible para nuevas subidas, sí, pero también puede ser una señal de desconfianza racional. Otros análisis recientes publicados por MarketWatch advierten de que el rally ha sido en gran medida mecánico, impulsado por coberturas de cortos y ajustes de posicionamiento más que por una entrada masiva de dinero fresco. Además, Nomura ha señalado que un nuevo shock energético o un repunte serio de rentabilidades en bonos podría romper rápidamente este equilibrio.En otras palabras, el razonamiento de Lee tiene lógica táctica, pero no elimina los riesgos de fondo. Si el petróleo vuelve a tensionarse, si los tipos largos repuntan con fuerza o si los resultados empresariales empiezan a decepcionar, ese inversor minorista que hoy parece “munición pendiente” puede seguir sin entrar. Y sin ese flujo, el mercado quedaría más expuesto a agotarse por simple falta de amplitud.Lo importante no es solo que el minorista vuelva, sino por qué vuelve: si entra por mejora real del contexto, refuerza el rally; si entra tarde por puro FOMO, puede marcar justo la fase más frágil del movimiento.Qué lectura deja para el mercadoLa pieza deja una conclusión útil. El mercado sigue teniendo una base sorprendentemente sólida mientras haya dinero infraponderado y sentimiento escéptico. En ese sentido, Tom Lee puede tener razón: los particulares que se quedaron fuera podrían convertirse en el siguiente soporte del rebote. Pero esa misma tesis también implica que la subida está más apoyada en psicología, posicionamiento y persecución de precios que en una convicción macro limpia y estable.Nosotros lo leeríamos así: mientras no aparezcan señales claras de deterioro en bonos, energía o beneficios, el mercado puede seguir subiendo más de lo que parece razonable. Pero cuanto más dependa del inversor que llega tarde, más delicado se vuelve el tramo final del movimiento. Ahí es donde conviene dejar de confundir fuerza con seguridad.
Harruinado 16/04/26 13:47
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
El S&P 500 volvió a marcar máximos históricos y cerró por primera vez por encima de los 7.000 puntos.El rebote sigue muy apoyado en tecnología, momentum y una mejora rápida del sentimiento inversor.La subida gana fuerza, pero también deja señales de mercado más exigente y con valoraciones menos cómodas.El S&P 500 ha regresado a terreno de máximos históricos. El miércoles logró tanto un nuevo máximo intradía como un nuevo cierre récord, superando además por primera vez la cota psicológica de los 7.000 puntos. El movimiento refleja el alivio del mercado ante la percepción de que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, aunque frágil, sigue aguantando, incluso cuando el tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz continúa claramente por debajo de los niveles previos al conflicto.La subida también se apoya en otro factor importante: la atención del mercado ha vuelto a centrarse en la fortaleza de los resultados empresariales y en la resistencia de la economía estadounidense. Eso ha permitido que el índice deje atrás varias semanas sin récords y reactive el tono comprador justo en un momento en el que muchos inversores dudaban de si el rally tenía recorrido adicional.Los 7.000 puntos, una cota psicológica que aún debe consolidarseLa superación de los 7.000 puntos tiene valor simbólico, pero también técnico. Esa zona había actuado como una referencia de resistencia durante los últimos meses, por lo que el siguiente paso no es solo romperla, sino demostrar que el índice puede sostenerse por encima. Ahí está el verdadero examen. Un mercado puede tocar un máximo por entusiasmo puntual, pero consolidarlo exige continuidad en flujos, resultados y confianza macro.Algunos operadores siguen advirtiendo de que la ruptura necesitará confirmación adicional para tener consistencia. Es decir, el récord es real, pero no conviene dar por hecho que el camino al alza queda despejado sin antes ver si el índice aguanta sobre esa zona en las próximas sesiones.Un rebote sólido, aunque con una amplitud menos limpia de lo que pareceEl rebote desde las caídas de marzo ha sido intenso, pero no todo dentro del mercado transmite la misma fortaleza. La amplitud, es decir, el número de valores que realmente acompañan la subida, ha mejorado, aunque no con la contundencia que se vio en otros rebotes recientes. Eso deja una lectura importante: el índice sube, sí, pero la base que sostiene el movimiento no parece tan amplia ni tan uniforme.Cuando ocurre esto, el mercado puede seguir avanzando, pero lo hace con una estructura algo más frágil. Hay subida, pero también sigue habiendo dolor bajo la superficie. No todos los valores están participando con la misma intensidad, y eso sugiere que parte del movimiento está muy concentrado en los grandes nombres capaces de arrastrar al índice.La lectura de fondo es clara: el mercado sube, pero no lo hace con una participación tan amplia como sería deseable en un rally plenamente sano.La tecnología vuelve a ser el gran motorEl liderazgo vuelve a estar en manos de la gran tecnología. Una vez más, el avance del S&P 500 se apoya en los valores de mayor capitalización, especialmente en un sector tecnológico que sigue siendo, con diferencia, el más influyente dentro del índice. Eso explica por qué el S&P 500 tradicional está batiendo a su versión equiponderada: pesan más los gigantes que el conjunto del mercado.Además, el rebote ha estado claramente impulsado por el factor momentum. Los fondos cotizados centrados en acciones con fuerte inercia alcista han vuelto a comportarse mejor que el propio índice, señal de que el dinero está persiguiendo otra vez los nombres con tendencia más potente. El mensaje es evidente: el mercado no está premiando la prudencia, sino la fuerza relativa.Este patrón recuerda a otros tramos explosivos vistos en los últimos años: cuando el impulso gana velocidad, los inversores vuelven a concentrarse en los mismos ganadores de siempre. El problema es que esa dinámica funciona muy bien mientras sube, pero puede volverse más inestable si aparece cualquier decepción en crecimiento, tipos o geopolítica.Las opciones reflejan un giro rápido hacia el optimismoOtro elemento que conviene vigilar está en el mercado de opciones. En muy poco tiempo, los inversores han pasado de una actitud claramente defensiva a una postura bastante más agresiva. La caída del put-call ratio muestra una menor demanda de protección bajista y un entorno en el que el mercado se siente más cómodo asumiendo exposición alcista.Eso no significa necesariamente euforia irracional, pero sí una relajación importante del miedo. Cuando los inversores dejan de pagar por cobertura y vuelven a inclinarse por estrategias más optimistas, normalmente es porque perciben que el riesgo inmediato ha bajado. El problema, claro, es que ese mismo cambio de ánimo deja menos colchón si vuelven las sorpresas negativas.Del sobrecastigo al sobrecalentamiento en tiempo récordPocos indicadores explican mejor la velocidad del rebote que el RSI de 14 días. En apenas dos semanas, el S&P 500 ha pasado de niveles propios de mercado sobrevendido a una zona cercana a sobrecompra. Es un giro muy rápido, de esos que reflejan un cambio brusco de sentimiento y de posicionamiento.Este tipo de transición suele tener una doble lectura. Por un lado, confirma la fuerza del movimiento. Por otro, advierte de que buena parte del rebote se ha consumido en muy poco tiempo, lo que eleva el riesgo de pausas, consolidaciones o correcciones tácticas de corto plazo.Traducido al lenguaje del mercado: la subida ha sido tan rápida que ya no estamos ante un índice barato ni relajado en términos técnicos.Las valoraciones vuelven a tensionarseLa recuperación del índice también ha tenido un efecto directo sobre las valoraciones. El múltiplo adelantado de beneficios ha vuelto a subir desde los mínimos de marzo y ya se sitúa ligeramente por encima de su media de los últimos cinco años. Eso no implica automáticamente que la bolsa esté en una burbuja, pero sí que el margen de error vuelve a estrecharse.Cuando el mercado sube rápido y los múltiplos se expanden, la exigencia aumenta. A partir de ahí, para seguir empujando al índice al alza ya no basta con esperanza o con una tregua geopolítica. Hace falta que los beneficios acompañen, que la macro no decepcione y que los gigantes tecnológicos mantengan su papel de locomotora.En resumen, el S&P 500 ha vuelto a máximos con un mercado que ha recuperado confianza, impulso y apetito por riesgo. Pero no todo es tan limpio como aparenta el titular del récord. La subida sigue muy apoyada en tecnología, el sentimiento ha girado con enorme rapidez y las valoraciones vuelven a estar más exigidas. El mercado ha demostrado una fortaleza evidente. Ahora toca ver si también tiene profundidad suficiente para sostenerla.
Harruinado 16/04/26 13:09
Ha respondido al tema Seguimiento del indicador Fear & Greed de CNN
Si vas apalancado lo mejor en mi forma de pensar es reducir el 50%.Si lo que buscas es acumular y a muy largo plazo sin apalancar no hay salida simplemente se va metiendo cuando se da la señal.El sp500 esta marcando nuevos máximos, la subida ha sido muy vertical muy rápida, suele coincidir pero no tiene que ser, por que se vaya a formar un lateral y este en la parte alta de ese lateral, y luego se pare y consuma tiempo y se vuelva a la parte baja.Pero realmente esto es como es, y quien sabe si lleva mas allá los nuevos máximos, en cualquier caso el tema esta en si uno esta apalancado, si va apalancado es mejor pienso yo reducir el 50% al menos, y poner stop al resto por si se pierde el momentun de fuerza, yq que si uno esta apalancado el tiempo es dinero al pagar intereses por la operación abierta.Saludos.
Harruinado 16/04/26 06:59
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Que bonita es la primavera... la sangre altera.. y hasta los mas feroces enemigos se toman un cafe para dos fumando un cigarrillo a medias, ensalzando la mistad y guardando las bombas por si se rompe el idilio y aparece otra u otro con mas cualidades o calidades...GRAFICO DIARIO NASDAQ100Wall Street anticipa suaves compras este jueves, en una sesión en la que el S&P 500 y el Nasdaq buscan renovar máximos históricos, a medida que se mantienen las expectativas de una segunda ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán antes de que expire el alto el fuego temporal."El reinicio previsto en las negociaciones entre EEUU e Irán reduce el riesgo a ver una interrupción prolongada del suministro energético mientras se normaliza el precio del petróleo. Esto es clave para contener la subida en las perspectivas de inflación, resta presión a los bancos centrales y permite que afloje la rentabilidad/TIR exigida a los bonos de referencia", valoran en Bankinter.Y es que, en general, el contexto para el mercado es positivo debido a que el alto el fuego entre Washington y Teherán se mantiene, aunque todavía no hay fecha prevista para nuevas conversaciones entre ambos países, un hecho que, hasta el momento, tal y como explica Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, "solo ha tenido un impacto moderado en los mercados financieros".En este sentido, en Link Securities destacan que los inversores se muestran "animados" por las noticias sobre Oriente Medio, "que mencionan la posibilidad de una extensión del actual alto el fuego para poder seguir negociando y por los buenos resultados trimestrales que están dando a conocer las cotizadas, especialmente los grandes bancos, los cuales siguen destacando en sus conferencias con analistas y gestores la resistencia que está mostrando la economía estadounidense".Con todo, los estrategas de Bankinter advierten que no hay que lanzar las campanas al vuelo "porque no sería la primera vez que el flujo de noticias cambia de manera inesperada, pero la normalización del mercado que venimos defendiendo va tomando cuerpo".Es más, para Dan Coatsworth, jefe de mercados de AJ Bell, "el optimismo del mercado podría ponerse a prueba si la retórica sobre el fin de los combates no se ve reflejada en la realidad más pronto que tarde".No obstante, en Bankinter abogan porque, mientras siga viva la esperanza de ver el final de la guerra durante los próximos días, el mercado debería mantener un tono positivo gracias a "un impacto limitado y pasajero del conflicto sobre la inflación y el crecimiento, así como por la solidez de los resultados".NETFLIX ENTRA EN ESCENAA nivel empresarial, la temporada de resultados del primer trimestre de 2026 es la gran protagonista y este jueves, al cierre de mercado tiene un nombre propio: Netlix. El gigante del streaming rendirá cuentas ante un mercado que buscará signos de que la compañía puede "seguir aumentando sus ingresos publicitarios"."Es probable que la atención se centre en la capacidad de la plataforma de streaming para seguir aumentando sus ingresos publicitarios -donde duplicar esta fuente de ingresos en 2025 significa que tendrá que superar un listón muy alto- y en cualquier previsión sobre el rendimiento de las últimas entregas de grandes series como Bridgerton y Stranger Things", aseguran los analistas de AJ Bell.En consenso de analistas espera un beneficio por acción (BPA) de 0,76 dólares, por encima de los 0,66 dólares por título cosechados en el mismo periodo del año anterior, y que los márgenes operativos aumenten hasta el 32,1%. Pero, más allá de Netflix, este jueves también será el turno de conocer las cifras de Bank of New York Mellon o PepsiCo.ECONOMÍA Y OTROS MERCADOSEn el plano macro, la agenda económica de este jueves incluye los datos de paro semanal, que se espera muestren un ligero descenso hasta las 215.000 solicitudes desde las 219.000 de los siete días previos.En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 1,50% ($92,66) y el Brent avanza un 1,60% ($96,50). Por su parte, el euro se deprecia un 0,17% ($1,177), y la onza de oro gana un 0,21% ($4.832).La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 4,276% y el bitcoin retrocede un 0,50% ($74.588).
Harruinado 16/04/26 06:19
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
Parece que Organon podría tener 2 competidores, el precio OPA podria estar entre los 12-18$.Supuestamente Sun Pharma lanzará oferta formal en 12000 millones de $, ya que parece que esta cerrando la financiación.Podría ser entorno a los 15$ si se produce por 12000 millones de $, el precio por acción depende de la deuda que se estime tiene Organon, que en teoría ronda los 8000 millones.Si entra en la puja Grunenthal, el máximo que podría pagar Sun sería 14,000 millones que podría acercarse a los 20$ según la deuda que tenga oficialmente Organon.De momento todo son rumores, pero parece que la oferta de Sun Pharma por 12000 millones podría lanzarse oficialmente en los próximos días.Saludos.
Harruinado 15/04/26 12:18
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
El petróleo se ha relajado por debajo de los 100 dólares, pero el riesgo geopolítico sigue intacto.Una nueva escalada podría afectar no solo al crudo, sino también a rutas clave para materias primas esenciales.Si la crisis se prolonga, la inflación y la política monetaria volverán al centro del mercado.El mercado quiere creer que lo peor de la crisis energética podría haber quedado atrás. La tregua de dos semanas ha dado algo de oxígeno y ha permitido que el crudo afloje desde los máximos recientes, pero conviene no confundir una pausa con una solución. La situación sigue siendo frágil: el estrecho de Ormuz no ha recuperado plenamente la normalidad y cualquier deterioro en las negociaciones podría devolver de golpe la tensión a los precios.Qué podría volver a disparar el mercado energéticoEl mayor riesgo es evidente. Si las conversaciones fracasan y el conflicto vuelve a intensificarse, Irán podría ampliar la presión más allá de su entorno inmediato y amenazar también el tránsito por Bab el Mandeb, otra arteria fundamental del comercio mundial. En ese escenario, el problema dejaría de ser serio para convertirse en sistémico, porque la interrupción del flujo energético global sería mucho más amplia.No hablamos solo de petróleo y gas. También están en juego rutas críticas para fertilizantes, ácido sulfúrico, aluminio y otras materias primas que afectan de forma directa a la industria global.Eso implica que una nueva sacudida no solo elevaría el precio del barril. También encarecería costes de producción, tensionaría cadenas de suministro y acabaría filtrándose a múltiples sectores, desde la industria pesada hasta el transporte y la alimentación.El coste de una crisis enquistadaIncluso sin una escalada inmediata, el simple mantenimiento del conflicto ya tiene consecuencias. Cuando la energía permanece cara durante tiempo suficiente, el daño se acumula poco a poco. Los países importadores son los primeros en notarlo, porque soportan una factura exterior más elevada y ven erosionada su capacidad de consumo y crecimiento.China empieza a ofrecer señales de esa presión. Un menor dinamismo en sus exportaciones refleja hasta qué punto el encarecimiento energético puede enfriar la actividad y restar fuerza a la demanda global. No es un detalle menor: cuando una gran economía pierde tracción, el impacto termina alcanzando al comercio internacional, a la producción industrial y, por extensión, a los mercados financieros.Inflación, tipos y mercado: la segunda derivadaEn Estados Unidos, el canal más claro de contagio está siendo la inflación. El repunte de la energía vuelve a presionar los precios y complica el escenario para la Reserva Federal. Si esta tensión se mantiene, la idea de recortes de tipos durante este año podría perder fuerza rápidamente.No solo subirían las cautelas del banco central. También aumentaría la presión sobre el consumidor, ya debilitado por unas expectativas de inflación más altas y por un deterioro visible en la confianza. Cuando coinciden energía cara, inflación persistente y crecimiento menos sólido, el mercado deja de centrarse en el alivio inmediato y vuelve a descontar un entorno mucho más incómodo para la renta variable.La clave no es solo si baja el petróleo hoy. La clave real es si el conflicto se desinfla de verdad o si simplemente estamos ante una tregua temporal que el mercado está celebrando antes de tiempo.Por ahora, los inversores siguen agarrados al escenario optimista. Pero esa esperanza descansa sobre una base inestable. El petróleo ha cedido, sí, pero la crisis energética no puede darse por cerrada. Se ha moderado el miedo, no el riesgo.
Harruinado 15/04/26 12:17
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
Los grandes índices de Wall Street se acercan a zona de sobrecompra tras un rebote muy rápido.La última vez que el RSI estuvo en niveles similares, el Nasdaq y el S&P 500 corrigieron en las semanas siguientes.El fondo de mercado sigue siendo constructivo, pero a corto plazo crece el riesgo de pausa o consolidación.El fuerte rebote de la renta variable estadounidense empieza a dejar una señal técnica clara: el mercado podría estar corriendo demasiado en demasiado poco tiempo. Tras recuperar con rapidez todas las pérdidas provocadas por el conflicto con Irán y añadir nuevas subidas, índices como el S&P 500 y el Nasdaq Composite se acercan ya a una zona que muchos analistas técnicos identifican como de sobrecompra.La referencia más seguida en este caso es el RSI de 14 días, un indicador de momento que mide la intensidad de las subidas o bajadas recientes. Cuando cae por debajo de 30 suele interpretarse como señal de sobreventa; cuando supera 70, como advertencia de sobrecompra. No es una herramienta infalible, pero sí útil para detectar cuándo el mercado puede necesitar una pausa.Un rebote muy verticalEn el caso del Nasdaq, la recuperación ha sido especialmente intensa. El índice tecnológico encadenó una racha de diez sesiones consecutivas al alza, la más larga desde 2021, con una subida acumulada del 13,7%. Ese movimiento ha llevado su RSI desde 28,9 a finales de marzo, en plena zona de sobreventa, hasta 68,4, muy cerca ya del umbral clásico de sobrecompra.La comparación histórica no pasa inadvertida. La última vez que el RSI del Nasdaq estuvo en niveles similares, a finales de octubre, el índice terminó cediendo cerca de un 8% en las tres semanas posteriores. En el S&P 500 ocurre algo parecido: su RSI ha escalado desde 27,7 hasta 67, y cuando se situó en esa misma zona el pasado otoño el índice corrigió alrededor de un 3% poco después.El mensaje técnico es bastante directo: el mercado no tiene por qué girarse de inmediato, pero el ritmo del rebote empieza a ser lo bastante agresivo como para justificar una fase de consolidación a corto plazo.La amplitud también apunta a excesosNo solo el RSI está enviando una señal de advertencia. También la línea avance/descenso a 10 días, un indicador de amplitud que mide si las subidas están siendo respaldadas por un número amplio de valores o concentradas en unos pocos gigantes, ha pasado con rapidez de zona de sobreventa a zona de sobrecompra. Ese tipo de movimiento suele sugerir que puede aparecer una corrección técnica de corto plazo o, al menos, una reversión parcial del impulso.Aun así, el tono de fondo en Wall Street no se ha deteriorado. Algunos estrategas siguen defendiendo que, una vez se enfríen los indicadores de momento, el mercado podría retomar la tendencia alcista. En ese contexto, el S&P 500 vuelve a medirse con la zona de máximos históricos próxima a los 7.000 puntos, un nivel que sigue siendo la gran referencia psicológica y técnica del mercado.La lectura práctica para el inversor es sencilla: la tendencia puede seguir siendo alcista, pero entrar después de un tramo tan vertical eleva el riesgo de comprar justo antes de una corrección de corto plazo.En resumen, Wall Street mantiene una estructura de fondo sólida, pero a muy corto plazo el mercado empieza a mostrar síntomas de fatiga táctica. No sería extraño ver una pausa, una consolidación lateral o incluso un pequeño retroceso antes de intentar un nuevo ataque a máximos.
Harruinado 15/04/26 12:15
Ha respondido al tema Carteras Gestores "estrella".....
Evercore ISI inicia cobertura sobre Sandisk con recomendación de outperform y un precio objetivo de 1.200 dólares.El escenario más optimista de la firma eleva la valoración hasta 2.600 dólares por acción.La tesis se apoya en el auge del almacenamiento para IA, la escasez de oferta y una posible mejora de márgenes y caja.Evercore ISI ha decidido posicionarse de forma claramente alcista sobre Sandisk, iniciando cobertura con una recomendación de outperform y un precio objetivo de 1.200 dólares por acción. Esa valoración implicaba un potencial de subida del 26% respecto al cierre previo. Pero lo realmente llamativo no es tanto ese objetivo base como el escenario más agresivo que maneja la firma: en su caso alcista, la acción podría llegar hasta los 2.600 dólares, lo que supondría una revalorización del 173%.El movimiento no llega en un contexto de debilidad, precisamente. Sandisk ya acumula una subida de más del 290% en lo que va de año, impulsada por el fuerte tirón de la demanda de chips vinculados al ecosistema de la inteligencia artificial. Aun así, en Evercore consideran que la historia no está agotada y que todavía hay recorrido adicional si se cumplen varios catalizadores operativos y financieros.El almacenamiento, una de las grandes palancas de la IALa tesis central de Evercore pasa por una idea muy concreta: Sandisk está expuesta a una de las áreas más atractivas de toda la cadena de infraestructura de la IA, el almacenamiento de datos. Según la firma, la demanda en este segmento sigue acelerándose mientras la oferta continúa siendo limitada, al menos hasta 2028 y posiblemente más allá. Ese desequilibrio entre oferta y demanda crea un entorno especialmente favorable para sostener precios, mejorar mezcla de producto y reforzar la rentabilidad del sector.La clave de la tesis alcista no es solo que Sandisk venda más, sino que venda mejor: más exposición a almacenamiento empresarial, más presencia en nube y una industria menos obsesionada con crecer en volumen a cualquier precio.En este contexto, Evercore cree que el mercado aún no ha descontado del todo el impacto de futuras revisiones al alza en beneficios, el cambio de mix hacia SSD empresariales y una posible reevaluación del múltiplo al que cotiza la compañía. Es decir, no solo esperan mejora en las cuentas, sino también una mayor disposición del mercado a pagar más por esos beneficios.Más márgenes, más caja y retorno al accionistaOtro de los pilares del argumento de Evercore es que Sandisk podría entrar en una fase de expansión sostenida de márgenes y de flujo de caja libre. La firma considera que el sector está priorizando cada vez más el equilibrio entre oferta y demanda y la optimización del retorno, en lugar de centrarse únicamente en el crecimiento bruto de bits. Ese cambio de disciplina suele ser una señal muy positiva en industrias cíclicas como la memoria.Además, el mayor peso del negocio vinculado a clientes empresariales y de nube debería dar a Sandisk una trayectoria de crecimiento más sólida y, sobre todo, más diversificada. A eso se suma otro posible catalizador: Evercore espera que la compañía termine iniciando programas de recompra de acciones, lo que abriría una nueva vía de retorno de capital al accionista.El problema aquí es evidente: cuando una acción ya se ha disparado tanto, el margen para el error se reduce mucho. La historia puede seguir funcionando, pero cualquier decepción en precios, demanda o ejecución puede provocar correcciones violentas.En resumen, Evercore ISI se suma al entusiasmo sobre Sandisk con una tesis claramente agresiva: fuerte exposición a la infraestructura de IA, oferta ajustada, mejora del mix, mayor rentabilidad y eventual retorno de capital. El caso tiene lógica, pero también exige disciplina. Después de una subida de semejante magnitud, ya no basta con contar una buena historia: ahora hay que seguir entregando números que la justifiquen.
Harruinado 15/04/26 12:13
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
BTIG cree que el sector software ha formado suelo tras un arranque muy duro en 2026.El ETF IGV ha recuperado niveles técnicos relevantes y mejora su momentum desde zonas extremas de sobreventa.La tesis sigue siendo táctica: hay rebote y base de corto plazo, pero el fondo del debate sobre la IA sigue abierto.Después de varios meses muy duros para las compañías de software, empieza a aparecer una idea que hasta hace poco parecía prematura: el castigo podría haber encontrado un suelo provisional. Al menos esa es la lectura que hace BTIG, que considera que el grupo ha dejado atrás la fase más aguda del deterioro técnico y que, en el corto plazo, el sesgo deja de ser claramente bajista.Un rebote técnico que empieza a ganar credibilidadLa referencia utilizada por BTIG es el iShares Expanded Tech-Software ETF, uno de los vehículos más seguidos para medir el pulso del sector. Según la firma, el comportamiento reciente empieza a ser más constructivo de lo que parecía hace solo unas semanas. El dato técnico más citado es la mejora del RSI, que ha rebotado con fuerza desde niveles de sobreventa extrema y sugiere que la presión vendedora más agresiva podría haberse agotado.Además, el ETF ha logrado recuperar con rapidez una zona que había perdido brevemente este mes. Ese movimiento, acompañado de volumen sólido, refuerza la idea de que el mercado ya no está tan cómodo apostando a la baja contra el grupo. No es una señal definitiva de cambio estructural, pero sí una pista relevante de que el peor tramo del ajuste podría haber pasado.Cuando un sector deja de caer pese a venir de una capitulación fuerte, el mensaje suele ser claro: vender tarde empieza a ser bastante menos rentable que semanas atrás.De favorito del mercado a sector cuestionadoLo llamativo del giro es que llega después de un cambio de narrativa muy brusco. El software había sido uno de los grandes ganadores del mercado en los últimos años, con una revalorización muy fuerte apoyada en crecimiento, márgenes elevados y múltiplos exigentes. Pero en 2026 esa historia se torció con rapidez.El motivo central ha sido el miedo a que la inteligencia artificial termine erosionando parte del valor que históricamente justificaba muchas compañías de software. El mercado ha empezado a preguntarse si algunas funciones que antes exigían licencias caras, equipos amplios y desarrollos largos podrán replicarse ahora a un coste mucho menor. Y cuando el mercado empieza a dudar del foso competitivo de un sector, el castigo suele ser severo.La IA sigue siendo la gran amenaza de fondoEse es el verdadero punto delicado. Que el sector pueda haber hecho suelo no significa que el debate haya desaparecido. Al contrario: lo que probablemente está diciendo el mercado es que el ajuste ha sido tan rápido y tan intenso que, al menos de momento, ya refleja una parte importante del miedo.La presión aumentó aún más tras conocer el fuerte crecimiento de ciertas plataformas de inteligencia artificial, lo que reforzó la sensación de que el software tradicional podría enfrentarse a una competencia mucho más agresiva de la que se descontaba hace apenas unos trimestres. Esa preocupación sigue ahí, y no conviene ignorarla. Lo único que cambia ahora es que el mercado podría haber pasado de una fase de pánico a una fase de selección.El suelo técnico no elimina el riesgo fundamental. Solo indica que, tras una corrección muy violenta, el mercado puede necesitar mejores argumentos para seguir castigando al sector al mismo ritmo.Qué implica esto para el inversorLa lectura más útil no es pensar que todo vuelve a ser alcista, sino entender que el sector podría estar entrando en una zona más operable. Si el suelo aguanta, el software podría ofrecer un rebote más serio del que muchos esperaban. Pero si pierde de nuevo los mínimos recientes, el mercado interpretará que el supuesto suelo era solo una pausa dentro de una tendencia todavía dañada.Por tanto, la clave no está en comprar el relato completo de recuperación, sino en vigilar si esta estabilización técnica se convierte en una base real. Ahí es donde empieza la diferencia entre un simple rebote de alivio y una oportunidad de verdad.
Harruinado 15/04/26 12:11
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
EDUARDO FAUS RENTA 4El precio se sitúa en el paso de la directriz alcista desde los mínimos de 2024, marcando un primer punto referente en 332 dólares, previo a la zona de 227 dólares, paso de directriz alcista desde 2023.Los parámetros en los indicadores han tendido a ofrecer buenos puntos de entrada de cara a los siguientes meses (+83% de probabilidad histórica de rentabilizar una compra con parámetros como los actuales, con una mediana de rentabilidad del 58% en menos de 10 meses). Llama la atención las estimaciones crecientes en sus márgenes y principales cifras de negocio a partir de este año, rompiendo la tendencia de años previos. La resistencia clave se sitúa en los máximos históricos de los últimos cuatro años, entre 415 y 500 dólares.EDUARDO FAUS.
Harruinado 15/04/26 08:30
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Seguimos con el fuerte rebote, yo creo que cuando se vuelve de esa manera con escalera alcista que yo la llamo, no es para superar máximos sino mas bien para entrar en un lateral, pero no hay una regla fija que no se pueda romper, y puede ser que el mercado rompa máximos y se marque otros nuevos máximos... no se debe jugar a saber que hará el mercado, sino en todo caso se debe jugar las cartas que el mercado te va lanzando...GRAFICO DIARIO NASDAQ100Wall Street anticipa cautela este miércoles con los inversores atentos a una posible reanudación de las negociaciones entre EEUU e Irán, mientras se mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz, que ya está "plenamente implementado".En este sentido, Brad Cooper, comandante del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), ha asegurado que "el bloqueo de los puertos iraníes se ha implementado completamente, mientras las fuerzas estadounidenses mantienen la superioridad marítima en Oriente Medio".Con todo, la expectativa de una segunda ronda de negociaciones entre Washington y Teherán en los próximos dos días, antes de que expire el alto el fuego, está "generando alivio en los mercados", explican en Renta 4 Banco. "Irán estaría considerando detener sus barcos en el estrecho de Ormuz para facilitar las negociaciones, mientras que China hizo también declaraciones, advirtiendo a EEUU que su bloqueo del estrecho es un acto peligroso e irresponsable, a la vez que instaba a todas las partes a volver a la mesa de negociaciones".De hecho, para el analista Manuel Pinto, el mercado "ha cerrado el capítulo de la guerra" y las acciones miran hacia el futuro. "Los mercados no pueden permitirse esperar a que se resuelva un problema que dan por temporal, una dinámica que explica su comportamiento actual. La atención del mercado empieza a girar hacia lo realmente importante: resultados empresariales, datos económicos y decisiones de tipos".Por ello, tal y como valoran en Link Securities, "los inversores han optado por descontar que el conflicto de Oriente Medio va a finalizar en breve, lo que limitará el daño que ya están provocando en la economía mundial". No obstante, señalan que los mercados "no parecen preparados para un nuevo fracaso de las negociaciones de paz, algo que podría ocurrir, con los inversores mostrándose muy optimistas con relación al resultado de las mismas, dado el evidente interés del presidente estadounidense, Trump, por 'dar carpetazo' a este tema"."El problema es que ya no sólo depende de la voluntad de EEUU, sino que otras partes de la ecuación, tales como Irán o Israel, podrían poner trabas relevantes al escenario que han comenzado a descontar los inversores. Es por ello que, a pesar de la 'euforia' por lo que atraviesan los mercados en estos momentos, seguiríamos actuando con cierta prudencia, a la espera de que fructifiquen las mencionadas negociaciones y se alcance un acuerdo de paz duradero", subrayan estos expertos.LOS BANCOS SIGUEN RINDIENDO CUENTASPero, más allá de la geopolítica, el mercado también mira a los resultados del primer trimestre de 2026, con los grandes bancos de EEUU rindiendo cuentas. Este miércoles ha sido el turno de Bank of America (BofA) y Morgan Stanley, mientras que Netflix se confesará mañana.En el caso de BofA, el segundo mayor banco de Estados Unidos, ha aumentado un 16% su beneficio en el primer trimestre del año. En concreto, sus ganancias han pasado de 7.400 millones de dólares hace un año a los 8.600 millones conseguidos entre enero y marzo de 2026.Morgan Stanley, por su parte, ha registrado unas ganancias de 5.600 millones de dólares, o de 3,43 dólares por acción, en comparación con los 4.300 millones de dólares, o de 2,60 dólares por acción, del mismo periodo del año anterior."La temporada de resultados podría suponer un alivio para los inversores. Las previsiones de crecimiento de beneficios para el S&P 500 se sitúan en torno al 12-13% interanual, lo que sigue siendo un ritmo sólido y, además, sin revisiones negativas relevantes en las últimas semanas, mejorando ampliamente las expectativas generadas a finales del año pasado", añade Pinto.Aunque el foco del mercado estará en los mensajes que acompañen a los resultados. "En particular, la atención se centrará en la evolución del gasto en inversión (capex) y en el desarrollo del negocio vinculado a la inteligencia artificial y la nube, especialmente en el caso de las grandes tecnológicas. El verdadero factor de alivio no será únicamente que las compañías cumplan, sino que confirmen que este ciclo de inversión sigue siendo rentable y sostenible", remarca este estratega.ECONOMÍA Y OTROS MERCADOSA nivel macro, la agenda recoge la publicación del Libro Beige de la Reserva Federal (Fed), que que dará más información sobre la actividad y las expectativas económicas del país en un momento de incertidumbre por el impacto del conflicto en Oriente Medio.En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 1,48% ($92,63) y el Brent avanza un 1,46% ($96,17). Por su parte, el euro se deprecia un 0,12% ($1,1781), y la onza de oro pierde un 0,70% ($4.816).La rentabilidad del bono americano a 10 años se revaloriza al 4,264% y el bitcoin retrocede un 0,32% ($74.021).
Harruinado 15/04/26 05:43
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
El S&P 500 ha regresado a las inmediaciones de sus máximos históricos y lo ha hecho con una velocidad que deja un mensaje bastante claro: el mercado ha decidido mirar más allá de la guerra con Irán y apostar por que la disrupción energética será temporal. El rebote ha sido lo bastante intenso como para borrar prácticamente todas las pérdidas acumuladas desde el inicio del conflicto, y eso obliga a centrar la atención en una pregunta concreta: qué podría estropear ahora esta recuperación.La respuesta que plantea Nicholas Colas, cofundador de DataTrek Research, es directa. Para que la bolsa estadounidense vuelva a sufrir una caída seria y ataque de nuevo los mínimos de marzo, el petróleo tendría que volver a dispararse con fuerza y marcar nuevos máximos del año. Mientras eso no ocurra, el mercado parece dispuesto a seguir concediendo el beneficio de la duda al escenario de desescalada.La bolsa ya está descontando que el shock energético será pasajeroEl comportamiento reciente de los precios refuerza esa idea. El mercado ha interpretado la caída del crudo como una señal de que la interrupción en el suministro no será lo bastante prolongada como para dañar de forma estructural el crecimiento o los beneficios empresariales. De hecho, uno de los argumentos centrales de DataTrek es que el propio mercado de acciones ya anticipó ese desenlace incluso antes de que el petróleo tocara techo.Ese detalle no es menor. Según esta lectura, las acciones tocaron suelo varios días antes que el crudo alcanzara su máximo, lo que sugiere que la renta variable ya estaba empezando a mirar más allá del pico de tensión. Y cuando eso ocurre, lo que suele venir después es una estabilización progresiva de las cotizaciones, siempre que la energía no vuelva a convertirse en un problema mayor.El mercado no está premiando la ausencia de riesgo. Está premiando la idea de que el riesgo energético no irá mucho más lejos.El nivel que vigila Wall Street está en el petróleo, no en la geopolíticaAquí está la clave del análisis. El factor que puede descarrilar el rebote no es tanto el ruido político o militar por sí solo, sino su traducción directa en el precio del crudo. En otras palabras, el mercado puede tolerar tensión geopolítica mientras no se transforme en una nueva escalada energética sostenida.Por eso el umbral que plantea DataTrek resulta tan relevante. Si el crudo estadounidense no supera claramente la zona de los máximos recientes y no rompe al alza hacia niveles superiores, el mercado tenderá a interpretar cualquier repunte como algo transitorio. Pero si el petróleo rompe con fuerza y vuelve a dispararse, entonces sí cambiaría el relato: reaparecería el miedo a recesión, a presión sobre márgenes y a un deterioro más serio del ciclo.Es una lógica bastante simple. La bolsa puede convivir con la incertidumbre; lo que le cuesta mucho más tolerar es un shock de energía persistente. Ahí es donde se destruye confianza, se comprimen valoraciones y se enfrían expectativas de beneficios.El precedente de 1990 refuerza la tesis optimistaPara defender esta visión, Colas recurre a un paralelismo histórico: la Guerra del Golfo de 1990. En aquel episodio, el petróleo alcanzó su máximo coincidiendo con el suelo de la bolsa estadounidense. A partir de ahí, el crudo corrigió y el S&P 500 no volvió a testear esos mínimos. La enseñanza que extrae DataTrek es clara: una vez que el petróleo toca techo, la renta variable tiende a estabilizarse.Obviamente, la historia no se repite de forma exacta. Pero sí ofrece un patrón útil: cuando el mercado percibe que el peor momento para la energía ha quedado atrás, las acciones suelen empezar a reconstruirse antes de que desaparezca del todo la incertidumbre geopolítica. Eso es precisamente lo que podría estar ocurriendo ahora.El paralelismo histórico no garantiza nada, pero sí apunta a una idea incómoda para los bajistas: si el crudo ya hizo lo peor, quizá el mercado también.El riesgo no ha desaparecido, solo se ha estrechadoAhora bien, conviene no confundir rebote con inmunidad. El mercado está cerca de máximos, sí, pero su margen de error también se ha reducido. Cuanto más arriba cotiza el índice, menos tolerancia tiene frente a una decepción. Y en este caso esa decepción tiene una forma bastante clara: un nuevo repunte violento del petróleo.Mientras el crudo permanezca contenido, el mercado puede seguir defendiendo la tesis de que el conflicto será manejable y de que los beneficios corporativos resistirán. Pero si el barril vuelve a dispararse, entonces el rebote actual quedará mucho más expuesto. Ahí volverían las dudas sobre inflación, tipos, crecimiento y márgenes empresariales.Nuestra lectura es bastante directa. El mercado ha recuperado terreno con mucha rapidez y eso demuestra fortaleza, pero también cierta complacencia. A estos niveles, ya no basta con que las noticias dejen de empeorar. Hace falta que el petróleo siga bajo control. Porque si no lo está, el argumento alcista pierde consistencia con rapidez.
Harruinado 15/04/26 05:41
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
La historia no garantiza nada, pero sí deja avisos que conviene no ignorar. Y uno de ellos es claro: en los años de elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, la bolsa suele atravesar fases de volatilidad intensa y correcciones más profundas de lo normal. Eso es lo que lleva a algunos estrategas a pensar que, pese al reciente rebote, todavía no hemos visto necesariamente los mínimos del mercado.Un patrón histórico que obliga a ser prudentesSegún distintos análisis históricos citados por Brett Arends, en una parte relevante de los años electorales intermedios el S&P 500 llegó a sufrir descensos cercanos o superiores al 20%. Frente a eso, la caída registrada este año, en el entorno del 9%, parece relativamente modesta. La conclusión no es que el mercado tenga que caer más, pero sí que sería imprudente dar por cerrada la corrección solo porque los índices hayan recuperado parte del terreno perdido.A este patrón se suma otro elemento incómodo: la coincidencia con un entorno de transición monetaria, algo que históricamente también ha venido acompañado de episodios de tensión bursátil. Dicho de forma simple, 2026 reúne varios ingredientes que, por estadística, suelen traducirse en más inestabilidad.El error sería pensar que un retroceso moderado ya ha limpiado todos los excesos. La historia sugiere que eso no siempre basta.El problema puede estar en los márgenesOtro foco de riesgo está en las expectativas de beneficios. Parte del mercado sigue descontando márgenes empresariales muy elevados, pero ese escenario puede volverse demasiado optimista si continúan presionando al alza los costes energéticos y de materias primas. En otras palabras, muchas previsiones podrían estar subestimando el impacto real de los costes de producción sobre las cuentas empresariales.Ese punto es clave porque explica una de las mayores contradicciones actuales: la bolsa se mantiene cerca de máximos mientras el mercado ha ido renunciando a la idea de recortes de tipos agresivos por parte de la Fed. Si el dinero no se abarata y los costes suben, las valoraciones tendrán que justificarse con beneficios muy sólidos. Y eso no está garantizado.Mucho miedo en el discurso, poca capitulación en los hechosEl tercer elemento preocupante es el comportamiento real de los inversores. Hay inquietud sobre crecimiento, inflación y mercado, sí. Pero al mismo tiempo sigue sin verse una capitulación auténtica. Muchos gestores han elevado liquidez y reducido exposición a algunos sectores, pero continúan bastante invertidos en bolsa e incluso mantienen apetito por activos históricamente más volátiles.Esa combinación es peligrosa porque sugiere que el mercado está incómodo, pero no verdaderamente limpio. Y cuando no hay una venta profunda que purgue el exceso de optimismo, el ajuste puede reactivarse con facilidad ante cualquier decepción en beneficios, inflación o política monetaria.
Harruinado 14/04/26 09:10
Ha respondido al tema Carteras Gestores "estrella".....
La niebla geopolítica sigue dominando el mercado. El intento de alto el fuego de dos semanas ofreció un respiro breve, pero las conversaciones posteriores no lograron consolidar un acuerdo y la tensión volvió a crecer con el anuncio de un bloqueo naval por parte de Estados Unidos. El resultado fue inmediato: subida del petróleo por encima de los 100 dólares, presión sobre la renta variable y un regreso claro de la cautela entre los inversores.Prudencia, no valentíaLa lectura de Christian Gattiker y Mathieu Racheter, de Julius Baer, es bastante clara: este no es un entorno para actuar con agresividad, sino para mantener disciplina. La situación sigue siendo demasiado opaca y, por ahora, favorece más al operador táctico que al inversor de largo plazo. La tesis central de la firma no cambia: el escenario base sigue siendo el de un repunte energético intenso pero limitado en el tiempo, aunque el riesgo de que el ajuste sea más estructural de lo previsto no puede descartarse.El mensaje de fondo es sencillo: no conviene perseguir rebotes en medio del ruido, pero sí preparar bien la cartera para aprovechar correcciones.Dónde ven valor ahoraLo que sí ha cambiado frente a hace tres meses es el punto de entrada. La corrección sufrida por varios mercados ha dejado valoraciones más atractivas fuera de Estados Unidos. Según Julius Baer, eso refuerza su sesgo favorable hacia Japón, Alemania, Suiza y mercados emergentes, áreas donde ven una combinación más equilibrada entre recuperación cíclica y motores de crecimiento estructural.En cuanto a sectores, la preferencia sigue centrada en financieras y salud, mientras que el criterio de selección gana importancia. No se trata solo de comprar lo que más ha caído, sino de ir construyendo exposición en compañías de calidad, con balances sólidos y capacidad para aguantar mejor un entorno de volatilidad, inflación energética y crecimiento incierto.Nuestra lectura es que el mercado sigue operando a golpe de titular, pero las mejores oportunidades empiezan a aparecer precisamente ahí donde el miedo obliga a revisar precios con sangre fría.En definitiva, mientras no se despeje la niebla sobre Irán y el petróleo, la hoja de ruta sigue siendo la misma: cautela táctica, paciencia y rotación selectiva hacia Bolsa no estadounidense y valores de alta calidad cuando el mercado vuelva a ofrecer ventanas de entrada.
Harruinado 14/04/26 09:08
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
La vieja consigna de Wall Street, “sell in May and go away”, vuelve a escena. Pero esta vez no como una frase de calendario sin demasiado valor, sino como una pauta que, según recuerda Mark Hulbert, tiene una lógica estadística bastante más seria cuando coincide con un momento muy concreto del ciclo político estadounidense: el año previo a las elecciones de mitad de mandato.No todos los años son igualesLa tesis es sencilla. El llamado Halloween Indicator —según el cual la Bolsa se comporta peor entre mayo y octubre que entre noviembre y abril— no tendría la misma fuerza en todos los años del ciclo presidencial. De hecho, Hulbert sostiene que esa pauta destaca sobre todo en el periodo que precede a las elecciones legislativas de mitad de mandato, justo el que ahora toca recorrer.La explicación es política, no mágica. Antes de esas elecciones aumenta la incertidumbre sobre impuestos, regulación, gasto público y equilibrio de poder en Washington. Esa falta de visibilidad tiende a pesar sobre el mercado. Una vez pasa noviembre, el simple hecho de conocer el nuevo reparto político reduce parte de esa incertidumbre y favorece un mejor tono bursátil.Lo importante aquí no es el refrán bursátil. Lo importante es que el mercado suele sufrir más cuando la política introduce ruido y las empresas pierden visibilidad.Qué hacer con esta señalEso no significa que haya que venderlo todo a ciegas el 30 de abril. Significa algo más útil: que los próximos meses podrían ser menos agradecidos para la renta variable y que conviene revisar exposición, calidad de cartera y nivel de riesgo. Algunos inversores optan por reducir peso en Bolsa; otros prefieren mantener posiciones pero rotar hacia sectores defensivos o valores con beneficios más estables.Además, este patrón llega en un momento en que el mercado ya carga con suficiente ruido: tensiones geopolíticas, dudas sobre inflación, tipos todavía altos y una dependencia excesiva de un grupo reducido de grandes tecnológicas. Eso no invalida el potencial alcista de fondo, pero sí refuerza la idea de que el camino puede ser más irregular de lo que muchos esperan.Nuestra lectura es clara: no es una señal para entrar en pánico, pero sí para dejar de actuar como si todos los meses fueran iguales. Este año, entre mayo y octubre, la prudencia puede tener más valor que la costumbre de comprar cualquier caída.
Harruinado 14/04/26 07:30
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Seguimos con el culebrón, aunque el mercado parece no hace caso a nada mas que pensar que todo va bien... y aunque vaya mal si todos creen va bien es posible que no este tan mal o que estemos peor de lo creído.GRAFICO DIARIO NASDAQ100Wall Street anticipa signo mixto este martes atento a posibles nuevas negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, después de que el presidente Donald Trump haya asegurado que sigue dialogando con Teherán para "llegar a un acuerdo". Esto, a medida que se mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz."A pesar de que las conversaciones del fin de semana se saldaron sin acuerdo, diferentes fuentes apuntan a que ambas partes continúan dialogando y podríamos tener una nueva ronda de negociaciones antes de que finalice el alto el fuego de dos semanas el próximo 22 de abril. El principal escollo gira en torno al control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní", indican en Renta 4 Banco.En este sentido, varios medios estadounidenses han avanzado que en las conversaciones celebradas este fin de semana en Pakistán, EEUU propuso una moratoria de 20 años sobre el enriquecimiento de uranio, rechazada por Irán, que solo está dispuesto a un plazo de 5 años.Con todo, tal y como destacan en Link Securities, el optimismo sobre la posibilidad de que EEUU e Irán vuelvan a sentarse en la mesa de negociación antes de que acabe el alto el fuego de dos semanas se ha visto incrementado en las últimas horas, ya que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, comunicó al ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, que se habían producido avances en las negociaciones sobre muchos temas, haciéndose eco de los comentarios de la administración Trump que sugieren que ambas partes ven margen para seguir dialogando.Por ello, creen que "serán las noticias que se vayan conociendo sobre un posible acercamiento de posturas entre EEUU e Irán y el potencial inicio de nuevas negociaciones de paz lo que, para bien o para mal, determinen la tendencia de los mercados".No obstante, para el analista Manuel Pinto, el mercado parece haber tomado una decisión: ignorar la guerra. "Porque cuando hay motivos para caer y no se cae, lo que hay detrás no es resistencia, es fortaleza". "Hasta ahora, cada día sin resolución era negativo. Hoy ocurre lo contrario: cada día sin represalias significativas es interpretado como un avance hacia un acuerdo. La ausencia de malas noticias se ha convertido, de facto, en una buena noticia para los activos de riesgo"."Si bien las tensiones siguen siendo altas y el estrecho de Ormuz permanece cerrado, el mercado confía en que esta guerra ha entrado en una nueva fase, que conducirá al fin de los combates y a la reapertura de la vía marítima. Esto significa que, aunque sigue siendo importante, la guerra podría pasar a un segundo plano para los mercados, y otros acontecimientos contribuirán a impulsar la evolución de los precios", remarca Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.Asimismo, para esta estratega otra señal de que el mercado está superando el conflicto en Oriente Medio es que el S&P 500 ha vuelto a los niveles previos a la guerra. "El Nasdaq también ha recuperado los niveles de principios de febrero, con fuertes ganancias para las acciones tecnológicas".AVANZA LA TEMPORADA DE RESULTADOSY, mientras tanto, la temporada de resultados del primer trimestre de 2026 continúa avanzando con las cifras de las grandes bancos. Este martes ha sido el turno de Blackrock, JP Morgan, Wells Fargo y Citi.El gigante bancario estadounidense ha registrado un beneficio neto de 16.494 millones de dólares, un aumento del 13% respecto a los 14.643 millones registrados un año atrás y del 27% si se compara con los 13.025 millones de ganancias netas conseguidas en el trimestre anterior.En lo que respecta a BlackRock, ha superado las estimaciones de ingresos y beneficios en sus resultados del primer trimestre, un periodo en el que la entidad ha registrado un beneficio por acción ajustado de 12,53 dólares y unos ingresos de 6.700 millones de dólares.Los expertos de Renta 4 consideran que el foco estará puesto sobre la banca de inversión y que las cuentas, previsiblemente, "se verán impulsadas por la fuerte actividad de trading en un trimestre extraordinariamente volátil". El miércoles se confesarán ante el mercado BofA y Morgan Stanley.ECONOMÍA Y OTROS MERCADOSEn cuanto a la agenda macro, este martes recoge el índice de precios de producción de marzo, que ofrecerá nuevas pistas sobre cómo la guerra en Oriente Medio y el consiguiente aumento de los precios de la energía han influido en las presiones inflacionarias. El consenso prevé que muestre un avance hasta el 4,6% desde el 3,4% del mes anterior.En otros mercados, el petróleo West Texas baja un 2,10% ($97) y el Brent cede un 1% ($98,42). Por su parte, el euro se aprecia un 0,27% ($1,1789), y la onza de oro gana un 0,67% ($4.799).
Harruinado 13/04/26 12:43
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
Los mercados empiezan a enviar una señal interesante. Aunque el bloqueo del estrecho de Ormuz ha vuelto a disparar el precio del crudo, la reacción del resto de activos está siendo mucho más contenida que en las fases iniciales del conflicto. Suben el dólar y las rentabilidades de los bonos, las bolsas retroceden, sí, pero sin el pánico ni la violencia vendedora que vimos semanas atrás. Eso sugiere que una parte importante del riesgo geopolítico ya está en precio.En el fondo, la lectura que parece imponerse es sencilla: los inversores empiezan a asumir que este tipo de shocks, por graves que sean, no necesariamente alteran de forma permanente la tendencia de mercado. O dicho de otro modo, el mercado está pasando del pánico al descuento racional del riesgo. No es que el problema haya desaparecido, sino que la reacción marginal a cada titular ya es menor.El miedo extremo parece haber quedado atrásVarios estrategas apuntan a que el peor momento de miedo ya podría haberse producido. Los indicadores de volatilidad repuntaron con fuerza en las primeras semanas del conflicto y desde entonces el mercado ha empezado a estabilizar su respuesta. Asia ha caído, pero con descensos moderados, y los futuros estadounidenses también han mostrado correcciones relativamente contenidas. El mensaje es claro: el mercado ya no reacciona de forma binaria.La cuestión no es si el riesgo geopolítico sigue existiendo. La cuestión es que el mercado ya no lo está tratando como una sorpresa absoluta, sino como una variable incómoda, pero parcialmente asumida.Eso encaja con una percepción cada vez más extendida: buena parte de los inversores considera que las amenazas más duras forman parte también de una estrategia de presión negociadora. Esa lectura reduce la sensibilidad inmediata de las bolsas, aunque no elimina el peligro de que una escalada real vuelva a cambiar el tono del mercado de golpe.El petróleo sigue siendo la pieza críticaDonde sí se ha visto una reacción más clara es en la energía. El mercado entiende que cualquier alteración en Ormuz afecta directamente a una arteria esencial del comercio global de crudo. Por eso el petróleo ha subido con fuerza, reforzando el temor a nuevas tensiones inflacionistas y dificultando cualquier expectativa de relajación monetaria a corto plazo.Ese repunte del crudo tiene un impacto muy concreto:eleva la presión sobre la inflación a nivel global;retrasa potenciales bajadas de tipos por parte de los bancos centrales;empuja al alza las rentabilidades de los bonos;fortalece al dólar como refugio relativo.La paradoja es que, pese a ese entorno, el oro no ha actuado con la contundencia esperada. Parte del mercado lo atribuye a ventas por parte de bancos centrales emergentes para sostener sus divisas. En cualquier caso, la referencia principal sigue siendo el crudo: si el petróleo se estabiliza o retrocede, el resto de tensiones puede aflojar con bastante rapidez.La tesis de fondo: riesgo alto, pero temporalUna parte relevante de los analistas sigue defendiendo que el shock actual terminará siendo transitorio. La tesis es que, si la situación se reconduce por la vía diplomática, buena parte de la prima geopolítica del petróleo podría deshacerse con rapidez y eso abriría la puerta a una recuperación adicional en bolsa. Desde esa perspectiva, el mercado estaría hoy en una especie de zona gris: con riesgo elevado, pero sin convicción plena de que el escenario vaya a deteriorarse de forma estructural.Ahora bien, aquí conviene no engañarse. Que el mercado esté más frío no significa que esté valorando perfectamente el riesgo. De hecho, puede estar infradescontando dos elementos importantes: el estrechamiento del margen político de la Administración estadounidense y la posibilidad de que un repunte prolongado de la energía vuelva a golpear crecimiento, márgenes y consumo.El mensaje de fondo es claro: hemos pasado del pánico al pricing in. Pero una cosa es descontar el riesgo y otra muy distinta asumir que ya está resuelto. Si el conflicto no empeora, la bolsa puede rebotar. Si empeora de verdad, el mercado tendrá que volver a repricing rápido.
Harruinado 13/04/26 09:45
Ha respondido al tema Seguimiento acciones empresas alto crecimiento: NAGARRO SE (NA9)
YOKNEAM, Israel, 13 de abril de 2026 /PRNewswire/ -- InMode Ltd. (Nasdaq: INMD), un proveedor líder mundial de tecnologías médicas innovadoras, anunció hoy que espera publicar sus resultados financieros para el primer trimestre de 2026 antes de que se abra el mercado Nasdaq el miércoles 6 de mayo de 2026.InMode está actualmente ultimando sus resultados financieros para el primer trimestre de 2026. Si bien aún no se dispone de información financiera completa ni de datos operativos, a continuación se presentan ciertos resultados preliminares de los resultados financieros de InMode para dicho período, sujetos a ajustes finales y otros desarrollos que puedan surgir entre ahora y el momento en que se finalicen dichos resultados financieros. Con base en los resultados preliminares, la gerencia espera:Los ingresos para el primer trimestre de 2026 estarán en el rango de $81,5 millones a $81,7 millonesNo GAAP1 El margen bruto estará en el rango del 75% al 76%Los ingresos del año completo 2026 oscilarán entre $365 millones y $375 millones1Consulte "Uso de medidas financieras no GAAP" a continuación para obtener información importante sobre medidas financieras no GAAP. El margen bruto no GAAP excluye la compensación basada en acciones.InMode organizará una conferencia telefónica para discutir los resultados financieros del primer trimestre de 2026 el miércoles 6 de mayo a las 8:30 a. m. Hora del Este. Entre los oradores de la llamada se incluirán Moshe Mizrahy, director ejecutivo, Yair Malca, director financiero y el Dr. Michael Kreindel, director de tecnología.
Harruinado 13/04/26 08:40
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Bueno era una opción mas, dificil era un acuerdo cuando uno lleva algo que el otro no va aceptar bajo ningún concepto.Los iraníes no renuncian a su bomba nuclear y es la línea roja que tendrá que ser borrado probablemente a cañonazos.En fin, para lo que es el mercado sigue emocionado en sus cosas, no hace caso a nada, parece un perro al que le tiran la pelota y no se centra en nada mas que ir a por ella y que se la vuelvan a lanzar... corre corre... no se cansa, y por mas que le tires la pelota no deja de ir a por ella...Esos máximos no se alejan pese a lo que pase, los índices siguen pegados casi a máximos y nada parece hacerles alejar de ellos.GRAFIO DIARIO NASDAQ100Wall Street anticipa caídas este lunes presionado por el fracaso de las negociaciones entre EEUU e Irán, aunque, de momento, el alto el fuego de dos semanas se mantiene, así como por la amenaza del presidente Donald Trump de bloquear el estrecho de Ormuz."He ordenado a nuestra Armada que busque e intercepte a todos los buques en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán. Nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar. Además, comenzaremos a destruir las minas que los iraníes colocaron en el estrecho", ha publicado el mandatario en su red Truth Social."El bloqueo comenzará en breve. Otros países participarán en este bloqueo. No se permitirá que Irán se beneficie de este acto ilegal de extorsión. Quieren dinero y, más importante aún, quieren armas nucleares. Además, en el momento oportuno, estamos completamente preparados y nuestras Fuerzas Armadas acabarán con lo poco que queda de Irán", ha añadido.Esto ha devuelto la incertidumbre al mercado y, especialmente, al petróleo que sube con fuerza y supera los 100 dólares. En concreto, el West Texas repunta un 7,88% ($104,23) y el Brent avanza un 7,64% ($102,47).Con todo, tal y como valora Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, si bien Trump planea bloquear el estrecho de Ormuz a partir de las 16:00 hora española, "es conocido por cambiar de opinión y de postura, por lo que sus amenazas están perdiendo impacto en el mercado. Al comienzo de esta semana, los operadores están revirtiendo parcialmente los movimientos de la semana pasada, pero no han vuelto a los niveles de pánico, y algunos podrían argumentar que la venta masiva podría haber sido peor".Así, Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, considera que "los inversores intentan evaluar si el frágil alto el fuego se mantendrá y esperan los próximos movimientos de Teherán y Washington. En este contexto, que el petróleo supere los 100 dólares por barril no sorprende, y cuanto más tiempo se mantenga en este nivel, mayores serán las consecuencias para la economía global".Por su parte, para Bankinter, "la tregua temporal y las primeras negociaciones, de momento truncadas, abren la mejora de expectativas de fin del conflicto, aunque las próximas semanas no estarán exentas de nuevas tensiones, como las que veremos hoy mismo, y altibajos. Reiteramos nuestra filosofía de inversión ya que, como venimos defendiendo desde el inicio, consideramos el conflicto supone un 'golpe', pero no una involución del ciclo económico".En este sentido, y de cara a los próximos días, en Renta 4 Banco señalan que la atención de los inversores seguirá centrada en las negociaciones entre EEUU e Irán, "que aún no sabemos si continuarán adelante (EEUU habría lanzado una última propuesta a Irán antes de abandonar las conversaciones en Islamabad), pero que el mercado parece interpretar con sus limitados movimientos que sí lo harán, y que serán cruciales para determinar si la tregua se consolida (el alto el fuego de dos semanas vence el próximo 22 de abril) o si, por el contrario, las hostilidades se reanudan".Del mismo modo, estarán pendientes de la reunión entre Trump y Netanyahu, "donde podríamos tener más claridad sobre la disposición (o no) de Israel de continuar o parar sus ataques al Líbano"; pero el principal punto de atención seguirá siendo lo que ocurra en el estrecho de Ormuz, "el termómetro más fiable de la situación real", remarcan en Renta 4 Banco.ARRANCA LA TEMPORADA DE RESULTADOSMás allá de la gepolítica, el mercado también dirige la mirada al inicio de la temporada de resultados del primer trimestre de 2026, que ha comenzado este lunes con las cuentas de Goldman Sachs. El banco ha elevado su beneficio un 18%, hasta 5.403 millones de dólares gracias a la banca de inversión y los mercados.Durante las próximas sesiones será el turno de Blackrock, JP Morgan, Wells Fargo y Citi (martes); BofA y Morgan Stanley (miércoles) y Netflix (jueves), entre otras compañías.En el caso de los grandes bancos, Brooks estima que el foco recaerá en las previsiones futuras. "Esto cobra especial relevancia este trimestre debido al conflicto. Todos estarán pendientes de cómo las empresas afrontan las dificultades derivadas de la guerra, como el aumento de los precios de la energía y el bloqueo de las cadenas de suministro".ECONOMÍA Y OTROS MERCADOSEn cuanto a la agenda macro, el índice de precios de producción de marzo se conocerá este martes y ofrecerá nuevas pistas sobre cómo la guerra en Oriente Medio y el consiguiente aumento de los precios de la energía han influido en las presiones inflacionarias.En otros mercados, el euro se deprecia un 0,27% ($1,1687), y la onza de oro pierde un 0,80% ($4.748). La rentabilidad del bono americano a 10 años se revaloriza al 4,335% y el bitcoin retrocede un 0,45% ($70.829).
Harruinado 12/04/26 06:40
Ha respondido al tema Seguimiento del indicador Fear & Greed de CNN
Pues habemus rebote que se dice, de la mano de las paces supuestas.Da igual el entorno, es mas cuanto peor sea el entorno mas fácil es que florezcan rebotes mas si se hace por debajo de 20 creo que toco un minímo sobre 10 y mas si coincide en un  soporte de alta probabilidad como era el segundo soporte que teníamos en el escenario mas realista que podía ocurrir...No quiere decir que el rebote sea definitivo pero es lo que es, una señal que de momento ha vuelto a ser valida.El entorno es complejo existen bastantes motivos para desconfiar, pero nuestra misión no es intentar saber si EEUU  e Irán firmaran la paz, o si la inflación subirá o bajara o si el crudo llegara a 1000$... Nuestro trabajo es mucho mas sencillo que eso, aunque a veces lo complicamos nosotros mismos con nuestras cábalas influenciadas casi siempre por los entornos, las noticias, y a veces incluso por nuestro momento emocional, hay días que uno se levanta mas animado que otro, mas valiente que otro o por que no decirlo.. mas estúpido que otro.Por eso es fundamental manejar probabilidades, y manejarlas antes de que ocurran las cosas, tener todo preparado y si se dan esas probabilidades hacerlo sin mas, no pensar nada por que pensar puede suponer la diferencia entre ganar o perder.Si jugamos a ser analistas geopolíticos o analistas de gráficos o analistas fundamentales perderemos casi siempre, no oí de ningún economista o especialista en "geopolítica" ganar dinero en bolsa por que es literalmente imposible analizar cosas que no han pasado en base a cosas que si pasan, es como mezclar aceite y agua.... por mucho que muevas el agua por mucho que uses energía en querer fusionar la mezcla la mezcla no cuajara.SENTIMIENTO DE MERCADO REBOTANDO DE NUEVO-Saludos.
Harruinado 10/04/26 12:55
Ha respondido al tema Carteras Gestores "estrella".....
El giro de Stephanie Link resume bastante bien el momento actual del mercado: menos apuesta táctica por el petróleo y más convicción en la tecnología y en la infraestructura que sostiene el crecimiento ligado a la inteligencia artificial. La estratega jefe de inversiones de Hightower Advisors ha decidido vender su posición en Chevron tras una revalorización cercana al 35% y utilizar ese capital para reforzar nuevas posiciones en el sector tecnológico.El movimiento no responde a un rechazo frontal hacia la petrolera, sino a una rotación de capital. Link dejó claro que no tiene nada contra Chevron; simplemente considera que, tras monetizar una ganancia importante, el dinero tiene ahora mejor destino en otros segmentos del mercado. Y ese cambio llega justo cuando el crudo ha sufrido una caída violenta a raíz del acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.Menos petróleo táctico, más crecimiento estructuralLa lectura es bastante clara. Mientras el petróleo retrocedía con fuerza tras la tregua y el sector energético sufría una corrección, Link optó por recoger beneficios en una gran petrolera integrada y trasladar parte de esa exposición hacia negocios con un relato de crecimiento más limpio. El mercado venía premiando a las energéticas por el shock geopolítico, pero con el enfriamiento del conflicto la ecuación riesgo-recompensa cambia.En ese contexto, Chevron dejaba de ser una posición prioritaria. No porque el valor se haya deteriorado de forma estructural, sino porque el catalizador de corto plazo, el repunte del crudo, perdió fuerza. Y cuando eso ocurre, muchos gestores prefieren volver a mirar aquellos sectores donde el crecimiento no depende de una tensión geopolítica, sino de una tendencia industrial más persistente.El mensaje de fondo es simple: una parte del dinero que había corrido hacia energía por miedo empieza ahora a regresar hacia tecnología y hacia la infraestructura que alimenta el nuevo ciclo de inversión.La IA no solo se juega en chipsLo más interesante del discurso de Link es que no se limita a repetir los nombres más evidentes del boom tecnológico. Sí reconoce que la forma más directa de jugar esta temática sigue siendo a través de gigantes como Nvidia o Broadcom, pero pone el foco en una capa menos evidente y quizá más estable: las compañías que hacen posible el despliegue físico de la inteligencia artificial.Ahí es donde entran nombres como Quanta Services, Vertiv o Eaton. Su tesis es que estas empresas participan en diferentes tramos de la cadena de valor vinculada a los centros de datos, la demanda eléctrica y la modernización de la red. Es decir, no son solo apuestas energéticas ni solo tecnológicas: son la infraestructura necesaria para que el crecimiento de la IA sea sostenible en el mundo real.Esa visión encaja bastante con la narrativa que ha ido ganando fuerza en Wall Street en los últimos meses. El cuello de botella del próximo ciclo no está únicamente en quién diseña el mejor chip, sino también en quién garantiza el suministro eléctrico, las conexiones, la refrigeración y la capacidad de red necesarias para mover toda esa potencia de cálculo.Quanta, Vertiv y Eaton como apuestas de largo plazoEntre esas ideas, Link destacó especialmente a Quanta Services, subrayando que está presente en múltiples segmentos de la cadena ligada a centros de datos, expansión energética y modernización de la red eléctrica. Su visión sobre el valor es reveladora: lo considera una acción que un inversor puede comprar y mantener durante muchos años sin necesidad de estar rotando constantemente.También citó a Vertiv y Eaton, dos compañías que en 2026 ya acumulan fuertes revalorizaciones y que representan bien esa mezcla entre energía, electrificación e infraestructura digital. Son empresas menos populares que los grandes iconos tecnológicos, pero precisamente por eso resultan atractivas para quienes buscan exposición al ciclo de la IA sin pagar siempre los múltiplos más exigentes del mercado.Nuestra lectura es directa: Link no está abandonando del todo la energía; está cambiando energía dependiente del crudo por energía e infraestructura dependientes del crecimiento estructural de la IA.De hecho, la gestora mantiene una posición importante en SLB, antigua Schlumberger, lo que confirma que no se trata de una salida total del universo energético. Lo que está haciendo es afinar la exposición: menos petrolera tradicional tras una gran subida y más nombres vinculados a una demanda que considera más duradera y menos sujeta a los vaivenes inmediatos del precio del barril.En definitiva, el movimiento de Stephanie Link tiene una lógica bastante sólida. Aprovecha el alivio geopolítico para recoger beneficios en Chevron y redistribuir ese capital hacia compañías con una narrativa de crecimiento más estructural. No es un simple cambio de sector. Es una señal de que, para algunos gestores, el próximo tramo del mercado puede estar menos en el barril y más en los cables, la red, la potencia y la tecnología que sostienen la revolución de los centros de datos.