El Crudo: el perejil de todas las salsas
Buenos días desde Ginebra.
El euro ha notado el impacto del dato de inflación de julio de la Zona Euro. La caída de los precios en la Eurozona aleja la posibilidad de una subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) y, además, deja la fortaleza del crecimiento económico europeo bajo sospecha. Por ello, los inversores llevaron ayer al EUR/USD hasta cotas justo por debajo de los 1.23 dólares por euro.
Y es que, en efecto, el hecho de que la inflación permanezca bajo control, pese a los augurios un tanto alarmantes del BCE, y que las economías de la Eurozona no muestren síntomas claros de recuperación, disminuye drásticamente las probabilidades de que el BCE vaya a elevar los tipos de interés en lo que queda de año.
Hasta el momento, los datos macro europeos no dan señales de que el encarecimiento del crudo esté teniendo efectos secundarios sobre los salarios de la Eurozona, lo que es una buena noticia para el BCE. Y el elevado paro seguirá conteniendo estas presiones sobre los salarios en el futuro. El resultado es que la inflación subyacente se ha mantenido en una banda del 1.6%-1.9% durante los últimos doce meses, en línea con el objetivo del BCE, mientras que los precios del crudo han empujado al IPC por encima de ese límite.
Esto implica que más factores fundamentales, como la creciente moderación de las demandas salariales en la Zona Euro, están evitando que la inflación suba, a pesar del repunte cíclico que se está produciendo.
No obstante, la subida del petróleo de las últimas semanas limitará los descensos del IPC europeo a corto plazo. El propio BCE ha advertido que la inflación podría superar el 2% hasta principios de 2005, año en que se esperaba que iba a bajar acusadamente.
Los operadores aprovecharon ayer estas circunstancias: con dos caídas prácticamente en vertical, colocaron al euro por debajo de los 1.23 dólares, para después tomar beneficios y volver a impulsar a la divisa europea hasta el entorno de los 1.2340 dólares en los que cotiza ahora.
Técnicamente, la de ayer fue una sesión de consolidación para el EUR/USD, necesaria tras el rally del pasado viernes. El euro tiene ahora un soporte fibonacci menor en el nivel de los 1.2260 dólares por euro. Por encima de éste, sólo existe un piso relativamente significativo: el nivel de los 1.2290 dólares por euro. En cuanto a las resistencias del euro, se ubican a partir de la barrera de los 1.2385 dólares: 1.2465 (máximo del pasado 19 de julio), 1.2485 (61.8% del movimiento 1.2930-1.1760) y 1.2540 (máximo intradiario logrado el pasado 1 de Marzo).
Mientras, el yen continúa su sendera alcista frente al dólar, sin apenas referencias macroeconómicas que afecten los estudios técnicos del USD/JPY. Los operadores siguen apostando por el yen a pesar de que la subida del precio del crudo es negativa para la economía japonesa, ya que el país nipón es uno de los principales exportadores de oro negro.
El mínimo alcanzado el pasado 26 de Julio, el piso de los 109.45 yenes por dólar, ha sido ya roto, pero los operadores no han seguido añadiendo posiciones vendedoras en estos niveles tan bajos en los que cotiza el USD/JPY. Y con razón: este par de divisas se halla muy sobrevendido, por lo que los repuntes alcistas son cada vez más probables.
No obstante, si se pierde el soporte de los 109.25 yenes por dólar, las ventas de dólares volverán a tomar protagonismo, estando el objetivo de toma beneficios localizado en el suelo de los 108.10 yenes por dólar. Resumiendo: los soportes están en los 109.25, 108.95, 108.10 y 107.55 yenes por dólar; mientras que las resistencias se hallan en los 110.20, 110.60, 111 y 112.10 yenes por dólar.
En el Mercado de la libra esterlina, importantes posiciones de ventas han sido tomadas esta madrugada al perderse el soporte fibonacci de los 1.8260 dólares por libra. ¿Principal « target » de los operadores en el par GBP/USD? el mínimo del viernes pasado. Atención, no obstante, porque este Mercado también se