La inversión de los datos en los análisis de subgrupos de los cuestionarios de calidad de vida (EORTC) tuvo las siguientes consecuencias directas:
* **Riesgo de interpretación errónea:** Al invertirse el grupo de referencia (se comparó "atezolizumab frente a la combinación" en lugar de "combinación frente a atezolizumab"), la dirección de las estimaciones del efecto se muestra al revés. Esto significa que una lectura superficial de los datos podría llevar a conclusiones equivocadas sobre qué tratamiento resulta más favorable para los pacientes.
* **Ningún impacto en la validez estadística:** Afortunadamente, este error visual **no tuvo consecuencias matemáticas**. PharmaMar aclaró que los cálculos subyacentes son correctos y que, en particular, los valores *p* de interacción estadística siguen siendo completamente válidos y no se ven alterados por la dirección del efecto.
* **Aportación de nuevas tablas y advertencias:** Como consecuencia del hallazgo, PharmaMar tuvo que generar y proporcionar un nuevo conjunto de tablas corregidas que se incluyeron en el anexo. Además, la empresa exigió que, dado que los evaluadores decidieron mantener los datos originales, se añadiese una nota advirtiendo de esta inversión para que quienes utilicen el informe para la toma de decisiones interpreten los datos adecuadamente.
**Consecuencias más amplias en la evaluación de la calidad de vida**
Independientemente del error de inversión, la forma en la que se interpretaron los datos de calidad de vida en el informe generó otra consecuencia importante: **el informe concluyó oficialmente que la combinación presentaba "desventajas"** frente al atezolizumab solo en factores como el funcionamiento físico, el funcionamiento del rol y las náuseas y vómitos.
PharmaMar argumentó que llegar a esta conclusión sin el contexto adecuado provoca una interpretación inexacta, ya que **los resultados sufren de un sesgo de medición**. La mediana de duración del tratamiento con la combinación fue el doble de larga (4.2 meses frente a los 2.1 meses del control). En consecuencia, los pacientes de la nueva terapia rellenaron cuestionarios de calidad de vida durante mucho más tiempo, lo que por pura probabilidad estadística incrementó sus posibilidades de registrar y confirmar un deterioro a lo largo de las revisiones en comparación con los pacientes del grupo de control, quienes abandonaron el seguimiento mucho antes.